
Por : Alvaro Chaves – Economista
Hay una cosa curiosa que está pasando en Colombia y que merece atención.
El presidente lleva meses en redes sociales culpando al Banco de la República de todos los males económicos del país. Que sube las tasas para favorecer a los banqueros. Que es un instrumento de las élites. Que hay que cambiar la Constitución para quitarle esa autonomía que, según él, le hace daño al pueblo.
Y mientras tanto, ese mismo Banco que Petro llama “el enemigo” le acaba de transferir $13,85 billones al gobierno. El mayor giro de utilidades en la historia del país. Sin cobrarle un peso a nadie. Sin reforma tributaria. Sin decretos de emergencia. Sin peleas en el Congreso.
Solo administrando bien las reservas internacionales — el ahorro del país en moneda extranjera — en un año en que las tasas internacionales estuvieron altas y el oro tuvo un desempeño excepcional.
Para que se entienda la magnitud: esa cifra casi cubre dos veces el costo de toda la emergencia invernal. Es el 85% de lo que el gobierno buscaba recaudar con la reforma tributaria que hundió en el Congreso. Y supera las utilidades de Ecopetrol — la empresa más grande del país — por segundo año consecutivo.
En total, desde 2022, el Banco le ha transferido $34,7 billones al gobierno Petro. Más de dos reformas tributarias. Sin condiciones. Por mandato legal. Porque así funciona la independencia del banco central cuando está bien administrada.
La pregunta que queda flotando es sencilla: con $34,7 billones del Banco, más dos reformas tributarias aprobadas, más dos decretos de emergencia económica… ¿cómo Colombia sigue teniendo el segundo déficit fiscal más alto del mundo?
Esa pregunta no tiene respuesta oficial. Lo que sí tiene respuesta es de dónde vino el dinero del Banco — y no fue de los banqueros.
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