Ganó el NO

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14492364_640089336170960_2856646406910976926_nPor : Guillermo Rivera

El discurso de quienes cuestionaron al gobierno por ausencia de garantías electorales y por estar preparando trampas quedó absolutamente desvirtuado. La jornada de ayer fue tan transparente que los opositores del gobierno salieron a votar sin ninguna limitación y los resultados fueron reconocidos y acatados de inmediato con grandeza por el Presidente Juan Manuel Juan Manuel Santos Calderón . Eso significa tener como jefe de Estado a un demócrata auténtico .

Lamento mucho los resultados porque sigo creyendo en las bondades de los acuerdos alcanzados en la Habana.

Lamento también que a lo largo de la campaña, muchos promotores del NO mezclaran temas ajenos a los acuerdos de la Habana para desanimar y confundir, y no en pocos casos mintieron sobre el real alcance de dichos acuerdos. De todos modos lo hicieron en el ejercicio de su derecho a la libertad de expresión que es propio de una democracia y estamos obligados a respetarla.

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Al observar el mapa electoral se puede concluir que la mayoría de las regiones periféricas, las más golpeadas por el conflicto y la inequidad, votaron por el SI con la esperanza del fin de la confrontación militar y con las expectativas del desarrollo rural previstas en los acuerdos. Este resultado me confirma que hay algunos sectores de la sociedad colombiana que mantienen cierta indolencia con lo que ocurre en esa otra Colombia.

Me conmueven las contundentes mayorías por el SI en Tumaco, Bojaya, la Hormiga, Orito, San Miguel, para citar algunos ejemplos.

Una de las grandes virtudes de los acuerdos y de su refrendación era la invitación a desarrollar un ejercicio de solidaridad nacional con las Victimas y las regiones más golpeadas por la guerra.

En el año 2014 perdí una de las 4 elecciones en las que fui candidato pero esta derrota de ayer me duele infinitamente más porque en aquella solo estaba en juego la posibilidad de ser Senador durante 4 años, en la de ayer estaba en juego el destino del País que no solamente me incluye a mi, también incluye a mi hijo, mi esposa, mi familia, mi Putumayo del alma, las Victimas por las que llevo una década luchando.

Me preocupa el fanatismo religioso que exhibe gran parte del País porque todo fanatismo es antidemocrático y por lo tanto excluyente; me desconcertó la posición de varios jerarcas de la Iglesia Católica Colombiana que se declararon neutrales cuando estaba de por medio una auténtica propuesta de reconciliación, de buscar la verdad, el perdón, la justicia(principios de la fe católica). El Papa, que es un líder mundial y no es colombiano, fue absolutamente coherente con sus principios y se declaró partidario de lo alcanzado en la Habana. Increíble que algunos ciudadanos hayan osado decir que en los acuerdos de la Habana estaba en juego la familia como institución central de la sociedad. Pero lo dijeron…..

Cuando era un actor político – electoral , algunas personas(incluidos expertos en marketing político) me insistían en que era necesario conectarse más con las emociones del elector que con la sensatez de las propuestas que uno presentara. Confieso que nunca lo logré, quizás mi temperamento y mi formación familiar me han inclinado siempre del lado de los argumentos soportados académica y racionalmente. Creo que ayer, por un estrecho margen, las emociones(miedo frente a los acuerdos, oposición política desinformada y odio hacia las farc, en su mayoría) superaron una propuesta construida con mucho esfuerzo luego de años de deliberaciones en las que se consultaron experiencias internacionales, juristas nacionales y extranjeros de la más alta calificación y habiendo contado en el gobierno con un equipo negociador de lujo en lo jurídico, lo político e intachable en lo moral.

No puedo dejar de sentir algo de vergüenza frente a la comunidad internacional, y no es retórica, pues el sistema de las Naciones Unidas ya estaba listo para empezar a verificar el proceso de dejación de armas de los miembros de las farc, los donantes estaban listos para empezar a contribuir a financiar las acciones que se iban a desarrollar en el marco del post conflicto, etc

A quienes promovíamos el SI también nos faltó más trabajo para desvirtuar tantos temores y desinformaciones. Asumo la responsabilidad que me cabe en esa tarea que resultó insuficiente.

Valoro y admiro la manera como el Presidente Santos, en su condición de jefe de Estado, a pocos minutos del resultado marcó la ruta a seguir para conjurar incertidumbres e inestabilidades. El diálogo que él se ha propuesto liderar y desarrollar será el camino para seguir trabajando por La Paz de Colombia.

En lo personal sigo creyendo en la necesidad de buscar La Paz de Colombia y continuaré trabajando, desde donde me corresponda, hasta alcanzarla.

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