Emprendedores: ¡hagan que el universo conspire!

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Ricardo Solarte

“Cuando quieres algo con el corazón y te esfuerzas por tenerlo, el universo conspira para que lo alcances”. Es cierto, y puedo dar fe de ello. Hace apenas año y medio le di un giro radical a mi vida. Di el grito de la independencia: me rebelé a seguir siendo empleado y me lancé al agua como empresario, fui en busca de mi sueño.

¡Y que experiencia! se asemeja a lanzarse en un paracaídas, pero a sabiendas de que el paracaídas tiene un 50% de probabilidades de no abrir. Es un salto al vacío sin duda. Un poco irresponsable para muchos, pero del todo responsable para quien lo hace.

Lo más grave que puede pasar es que le toque a uno, como decía el poema del Chavo del Ocho, volver a emplearse “como el perro arrepentido con sus miradas tan tiernas… con el hocico partido y con el rabo entre las piernas”.

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Para quienes ser empresarios es el plan A, volver a emplearse «es el peor de los escenarios”, pues se dejan atrás los sueños, esos que nos mantienen vivos. Es probable que en ese momento empecemos acumular frustraciones en el alma, esas que nos pesarán con los años y nos volverán menos felices de lo que pudimos ser.

Por eso, cuando decida dar ese gran paso asegúrese de que lleva un buen equipaje que le ayude en esta increíble aventura. Con mi corta trayectoria como emprendedor, y después de entrevistar a muchos de los empresarios más exitosos del país les puedo compartir algunos consejos:

1. La experiencia es clave: he leído algunas historias de personas que en la Universidad tuvieron «un alumbramiento» y se inventaron un producto que enamoró a una gran multinacional y desde ahí se convirtieron en empresarios. O para no ir tan lejos, la historia de Mark Zuckerberg, el dueño de Facebook, que en su garaje emprendió una gran empresa que hoy se cotiza en bolsa. Pero esa no es la generalidad, para ser empresario es necesario aprender muy bien un oficio y después venderlo por cuenta propia. Y eso se logra con la experiencia y no en la academia.

2. Pilas con las redes: y es precisamente en este punto donde más pesa la necesidad de la experiencia en el medio en el que se va a desenvolver como empresario. Así es más fácil contar con una red de personas que le ayuden a sacar adelante el negocio. Ellos pueden ser sus clientes potenciales, o simplemente lo pueden referenciar con quienes estarían interesados en comprar su producto o servicio. Por eso es importante mantener las mejores relaciones.

3. Sea creativo: algunas veces las limitaciones no son de dinero sino de imaginación. Muchos de los empresarios exitosos que he entrevistado tienen algo en común: son recursivos, hacen obras maravillosas con recursos limitados. Hoy tenemos una ventaja con la que no contaban los grandes magnates en sus inicios: la internet y las redes sociales. Hoy es más fácil vender nuestros productos y servicios al mundo. Solo hace falta creatividad para inventarnos medios efectivos y poco costosos para contarle al planeta lo que hacemos.

4. Encuentre un diferencial: el mercado está saturado de empresas que parecen fundadas con los mismos criterios y manejadas por las mismas personas. Para sobresalir es necesario tener una propuesta diferente. Pero no se trata solo de ser distinto per se, su producto o servicio debe llenar un vacío que otras empresas que constituyen su competencia, no logran. Cuando encuentra ese diferencial, los demás pasan a un segundo plano para su cliente, y usted ocupa un lugar relevante en su mente.

5. Enamórese de su producto y véndalo con pasión: el sentimiento se transmite en una conversación, en una mirada o en cualquier gesto. Si a usted no le apasiona lo que hace no pretenda venderlo, pues a su cliente no le producirá calor ni frio. Apasiónese con su producto o servicio, llénese de argumentos y véndalo. Recuerde que los clientes no compran características sino soluciones, haga énfasis siempre en la necesidad que va a suplir con lo que le está vendiendo.

6. Tranquilo, tranquilo: al momento de la venta la ansiedad no es buena compañía, puede llevarlo a hacer malos negocios, o a que no se cierre la venta porque lo perciben inseguro. Piense en que a usted no le están haciendo ningún favor comprándole, y por el contrario está en una relación igual con su cliente en la que los dos ganan.

7. Persista: dicen que el mérito no es nunca haber caído, sino levantarse las veces que sea necesario. Los emprendedores estamos hechos de coraje. Hemos enfrentado situaciones difíciles y eso nos ha hecho callo. No es justo con nuestros sueños que a la primera dificultad salgamos corriendo a emplearnos nuevamente. Así no se consigue nada. Si la cosa se complica, se debe revisar la estrategia, e insistir.

Estos son mis consejos, quisiera escuchar los suyos, para mi y para todos los lectores son muy valiosos.

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