De la administracion temporal de la educación y otros males


Por : Agustín Ordoñez –

Mucho se ha dicho y se ha escrito con relación a la Administración Temporal de la Educación, A.T., haciendo la diferencia en que una cosa es decir o escribir y otra muy distinta hacer. Una cosa es decir y escribir a escondidas y otra muy distinta hacerlo de frente, porque de lo que se dice de frente responde y sustenta el que firma y pone la cara, pero de lo que se dice a escondidas no responde nadie y nadie sustenta o sostiene nada y se duda de su veracidad y fundamento, aunque pueda tenerlo.

 

Algunas cosas se han dicho también acerca del sindicato del magisterio frente a este tema.

 

Creo que para hacer claridad es necesario empezar haciendo la pregunta obvia: ¿POR QUÉ ESTA AQUÍ LA ADMINISTRACION TEMPORAL? Pregunta que a muchos no les gusta y menos la respuesta y a quienes nos hemos atrevido a hacerla y responderla nos señalan de complicidad con la A.T.

 

Corriendo el riesgo de que nos mal interpreten como siempre, tenemos que empezar diciendo también que somos conscientes que era y es necesario corregir muchas cosas en el manejo de nuestra educación y sus recursos, por la debacle y corrupción de las últimas administraciones, designadas por los últimos gobiernos, lo cual no significa que hayamos estado o estemos de acuerdo con la A.T., porque existen otras formas de hacerlo.

 

Prácticamente todos en el Putumayo queremos que se termine la intervención de la Educación del Departamento, que ordenó el Ministerio de Hacienda y con ella la A.T. que asumió el MEN, pero cada quien con diferentes motivaciones, las cuales se deben analizar con un poco de detenimiento para no confundirlas.

 

Nosotros, los maestros, las maestras y algunos directivos docentes, la rechazamos y queremos que se termine porque hemos sido los más afectados, al igual que los trabajadores administrativos de la educación, especialmente por el impacto y las consecuencias que ha tenido y tendrá la reorganización de la planta docente y administrativa: desvinculación de algunos maestros y trabajadores provisionales, traslado de algunos docentes y administrativos a zonas lejanas a sus lugares de origen, desintegración familiar, desarraigo, problemas psicológicos, renuncia de varios compañeros obligados por la situación de presión y amenaza, hacinamiento de estudiantes en los salones, actitud hostil, maltrato y prevención de parte de la mayoría de los funcionarios de la A.T. que nos ven a todos como “ilegales”, anuncio de la liquidación total de la planta administrativa, etc. Efectos que solo han sido aminorados por la acción sindical de la ASEP.

 

Los putumayenses buenos y honestos la rechazamos también y queremos que se termine, porque nuestro verdadero sentido de pertenencia con la región (no fingido, ni por conveniencia), nos la presenta como el símbolo del estigma que nos han asignado en el resto del país y en el nivel central del Gobierno, donde nos ven como un departamento de gente corrupta y que todo se lo roban, que desgraciadamente hay algunos; donde piensan que no tenemos conocimiento de la cosa pública, lo cual se ha demostrado por los gobiernos de turno; que no nos duele ni nos importa lo nuestro, imagen que la clase política gobernante le imprimió a nuestro departamento y nos salpica a todos.

 

Por nuestro sentido de pertenencia ofendido rechazamos una administración foránea de nuestra educación, no porque tengamos algo en contra de la gente de otras regiones del país, que es bastante en nuestro departamento y con quienes nos hemos llevado siempre bien , sino que no nos gusta que por culpa de unos pocos nos señalen a todos como corruptos e incapaces y no nos gusta tampoco que por culpa de la corrupción e incapacidad de unos pocos se nos administre desde afuera y seamos nosotros quienes paguemos las consecuencias.

 

Las características nefastas de unos pocos que nos han “desgobernado” en este nuevo siglo, sus continuos errores y escándalos, su incapacidad y corrupción FUERON LOS QUE PROVOCARON LA INTERVENCIÓN Y TRAJERON LA ADMINISTRACION TEMPORAL. Ahí está la respuesta a la pregunta. Lo resaltamos con mayúsculas para que no se nos olvide y no se les olvide a quienes quieren que se nos olvide, porque muy hábilmente están tratando de desviar la responsabilidad hacia otros sectores, entre ellos a nosotros, el Sindicato, a quienes se nos señala incluso de complicidad y quieren también que la gente crea que la responsabilidad es solo del gobierno de Felipe Guzmán, pero la verdad es que para encontrar la respuesta a la pregunta hay que ir unos diez años más atrás.

 

Pero existe otro sector al que también le duele la intervención de la educación y la A.T., pero por motivos muy diferentes a los nuestros. Nos referimos a aquellos que extrañan los compadrazgos, las influencias, el clientelismo que tenían antes para ellos (sin querer decir que ahora no existan estos males). Les duele no ser ellos o sus amigos quienes manejen la educación y sobre todo sus recursos y quieren que otros seamos sus “idiotas útiles” para recuperarlo. Ese dolor es el mismo que sienten cuando es el partido político contrario el que gobierna y no el propio. No es el Putumayo ni la educación lo que les duele, sino sus propios y mezquinos intereses.

 

Algunos, como demostración de su falso dolor de “patria”, dicen y escriben grandes y elocuentes cosas sobre la educación y sobre el manejo de sus recursos, como si fueran temas nuevos o que nadie más conoce. Algunos lo hacen en forma anónima, utilizando seudónimos, imprimiéndole a sus escritos un tinte social y casi que sindicalista, pero estamos seguros que en el fondo no son más que grandes uribistas o amigos de la Unidad Nacional. En sus palabras se les nota que están desesperados porque les entreguen nuevamente a ellos, a sus amigos o a sus jefes políticos el manejo de la educación. Son estos los que señalan al sindicato, el cual antes no les importaba para nada, al que ni antes ni ahora han apoyado y al que le exigen acciones que antes rechazaban.

 

Por temor a ese grupo es que existe también un sector que está de acuerdo con la A.T., porque sienten terror de que estos individuos lleguen nuevamente a hacer de las suyas y a provocar que dentro de unos años vuelvan a intervenirnos y a administrarnos temporalmente.

 

Se debe hacer claridad en que han habido algunos buenos profesionales y funcionarios honestos, muy pocos por cierto, que han sido o hacen parte de la Secretaria de Educación y que sienten lo mismo que nosotros, pero no lo han expresado, solo se ha escuchado la voz de los falsos dolientes.

 

Hablando sobre la posición de la ASEP, debemos mencionar que nosotros no hemos escogido nunca a quienes han manejado la educación. Nunca nos han preguntado ni nos preguntarán sobre quien debería hacerlo. Esté quien esté, todos han sido iguales hasta ahora. Esté quien esté al frente de la Secretaría de Educación, tenemos y tendremos que hacer oposición, luchar y defender nuestros derechos. Nosotros no escogemos contra quien pelear, siempre nos ha tocado esperar que los gobernadores de turno o ahora el Ministerio, designen a quien va a atentar contra la educación y contra nosotros. No entendemos porque ahora se acuerdan tanto del sindicato. Nosotros queremos que termine la Intervención y con ella la A.T., pero que no le entreguen la educación a los mismos de siempre, sino a profesionales putumayenses honestos y ajenos a la clase política que provocó la intervención, porque sino el remedio puede resultar peor que la enfermedad y después culparán a otros. Por pensar y decir esto es que algunos nos señalan de complicidad.

 

Así algunos quieran hacer creer lo contrario, hemos sido claros y concisos en nuestra posición como Sindicato, sin hablar tanto, sino con acciones. Antes de que se ordenara la intervención de la educación y antes que se designara la A.T., advertimos que era inminente y lo que implicaba para el magisterio y el departamento. Dijimos en ese momento que nos dolía como putumayenses lo que estaba pasando y que la A.T. perfectamente podía ser realizada por profesionales putumayenses ajenos a la clase política que provocó la intervención (Programa Radial de la ASEP, Diciembre 5 de 2009). Nadie nos escuchó. Nadie dijo nada. En los primeros días del mes de Febrero de 2010, a menos de dos meses de haber llegado, realizamos un Mitin frente a la Secretaría de Educación para exigirle a la A.T. el pago oportuno de salarios. En el mes de Mayo de 2010 conformamos el Comité Departamental Pro Defensa de la Educación Pública para fortalecer la lucha. En el mes de Julio de 2010, adelantamos un Paro Departamental con los padres de familia, que duró más de dos semanas. El 27 de Julio de 2010, convocamos a una Jornada Departamental de Movilización, que se desarrolló con marchas en todos los municipios del Departamento. El 23 de Febrero de 2011 realizamos una nueva Jornada Departamental de Protesta y Movilización, con multitudinaria marcha en Mocoa, para exigir respeto a la Planta Docente y recursos para las Instituciones. Fuimos los únicos en manifestarle a la Ministra de Educación en Villagarzón que la A.T. no solucionó los problemas que tenemos y que no tenía sentido que continuara (Reunión Comisión de Seguimiento, Junio 14 de 2011). Tenemos denuncias en contra de Nelcy Cuellar Ibañez, jefe de la A.T. en la Procuraduría. Con la colaboración y trabajo de nuestro Asesor Jurídico hemos frenado y tumbado un buen número de decisiones equivocadas, procesos disciplinarios y actos administrativos de la A.T.

 

De cada una de estas y otras acciones tenemos las Circulares, los documentos, grabaciones, videos, declaraciones públicas, etc. para mostrarlos cuando quieran nuestros críticos.

 

Hay un hecho aun más inquietante y que aumenta nuestras sospechas y temores sobre estos personajes. Mientras nosotros hemos tenido que enfrentar, afrontar y sufrir a la administración temporal y nunca hemos dicho una sola palabra que dé a entender que estemos de acuerdo con ella, toda la clase política gobernante se desgrana en flores y elogios públicos y privados hacia Nelcy Cuellar Ibáñez, su equipo y su gestión, mientras se refieren con términos descomedidos a los maestros. El Gobernador, los Representantes a la Cámara, algunos Alcaldes, algunos Directores de Núcleo, algunos Rectores y Directores, ni que decir de los diputados que son sus admiradores declarados, a excepción de Euler Guerrero y Carlos Jiménez. Una de las gestiones que más le alaban es la Reorganización. Pero de ellos, que elogian tanto los informes y la gestión de la A.T. nadie dice nada. Nadie les achaca complicidad ni los señala por estar de acuerdo con esta medida. Curiosamente nuestros “amigos” anónimos y nuestros críticos nunca se refieren a ellos para nada, los cuidan y los protegen.

 

Aquellos que hablan tanto y escriben tan bonito y señalan a otros, sería bueno que salieran de la clandestinidad y hablaran de frente, que respondan la pregunta, que presenten las demandas con las pruebas por todo aquello que argumentan en sus escritos sobre la A.T. como lo hemos hecho nosotros, o si lo prefieren que nos entreguen las pruebas de lo que afirman y nosotros entablamos las demandas. Entonces veríamos quién es quien. Porque decir cosas a escondidas y en la clandestinidad es muy fácil, así cualquiera es valiente. A nosotros no nos da miedo, ni nos escondemos para hablar ni hablamos tanto, actuamos cuando tenemos las herramientas, las pruebas y el respaldo, pero de frente.

 

Por nuestra parte seguiremos luchando en contra de las equivocadas políticas educativas gubernamentales, esté quien esté al frente de la Secretaría de Educación y continuaremos oponiéndonos a la Administración Temporal hasta que se vaya. Cuando se haya ido lo seguiremos haciendo en contra de los que lleguen a reemplazarla. Esa ha sido y será nuestra misión y es nuestra esencia.

 

AGUSTIN ORDOÑEZ GONZALEZ
Presidente de la Asociación de Educadores del Putumayo – ASEP
Mocoa, Septiembre 20 de 2011.

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