En el posconflicto: una Colombia más grande para viajar

Con la firma de los acuerdos de paz, muchas zonas se convertirán en potencias turísticas. Putumayo y Guainía lo harán gracias al avistamiento de aves, mientras la sierra del Chiribiquete y el Parque de los Estoraques se perfilan como los más interesantes.

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Fin del Mundo. Foto : Archivo

El conflicto más largo del mundo acabó ayer en Cartagena, cuando el Gobierno y la guerrilla de las Farc firmaron el acuerdo final y terminaron de abrirle la puerta a un país en paz. Pero no sólo la abrieron para los colombianos, sino para el mundo entero, que ahora tendrá acceso a territorios que permanecieron ocultos por 60 años: lugares que hacen gala de la megadiversidad colombiana, regiones a las que sólo unos pocos afortunados tuvieron el privilegio de acceder, paisajes tan hermosos que se grabarán como postales indelebles en la mente de quienes lleguen a visitarlos.

En el posconflicto, el turismo crecerá en Colombia. “Aún en medio de la guerra, la industria del turismo se convirtió en el segundo generador de divisas, superando a productos tradicionales como el café y las flores. Por eso, esta etapa es una oportunidad para que se consolide como uno de los principales motores de desarrollo del país, generando empleo y bienestar a zonas donde antes no podíamos llegar y que tienen un potencial diferenciador”, comenta Felipe Jaramillo, presidente de Procolombia.

Y agrega que Nariño, Huila, Meta, Vichada, Putumayo y Caquetá ya se encuentran en los catálogos internacionales para disfrutar de actividades como pesca deportiva, expediciones arqueológicas, avistamiento de aves y ecoturismo. La idea es comenzar a atraer viajeros de los nueve países que se han definido como prioritarios: Estados Unidos, México, Brasil, Perú, Ecuador, Chile, Argentina, España y Alemania.

Adicionalmente se está trabajando en hacer el mapeo y el acompañamiento para desarrollar seis zonas con potencial turístico que se encontraban entre las más apartadas a causa del conflicto. Se trata de Norte de Santander, Casanare, Guaviare, Córdoba, Sucre y Vichada, que están a punto de entrar en la etapa de promoción internacional de experiencias turísticas. Con esto, ya serían 29 los departamentos que cuentan con apoyo de Procolombia.

Tal apoyo consiste en asesorar a empresarios y entes regionales para desarrollar una oferta que lleve al máximo el potencial y la belleza de cada región, para luego iniciar la promoción a través de las 26 oficinas de Procolombia en el mundo. Además se agendan reuniones uno a uno con grandes mayoristas y ruedas de negocios, tanto en el país como en el extranjero, para que los operadores se encuentren con los grandes jugadores de la industria. Entre estos eventos sobresalen la Semana de Colombia en España o el Colombia Nature Travel Mart en Pereira.

A través de esta estrategia, dos departamentos no tan frecuentados ya comenzaron a posicionarse: Putumayo y Guainía, de donde provienen Colombia Birdwatch y Manakin Nature Tours, compañías que a finales del mes pasado estuvieron presentes en la Birdfair de Inglaterra, el más importante encuentro de expertos en avistamiento de aves. Allí mostraron el potencial colombiano en este nicho, que se caracteriza por viajeros que gastan y se hospedan largas temporadas, logrando vender cerca de US$200.000 en paquetes y la inclusión de sus toures en portafolios de empresarios de Cuba, Argentina y Honduras.

El primero fue creado a inicios de este año por Christopher Calonje y consiste en un recorrido de 15 días por el departamento para conocer 400 aves, entre las cuales están el frutero cabecidorado, las tangaras carafuego y cejiazul, el tucanillo y el carpintero elegante. La ruta pasa por Cali, Popayán, el páramo de Bordoncillo en Nariño, la cordillera que conecta el departamento con Mocoa, en el Putumayo, San Agustín y el Parque Nacional Puracé. Cuesta US$4.400, lo que se traduce en un gasto diario de casi US$300, y todo está incluido.

Calonje también cree que la paz le dará un nuevo impulso al turismo: “Como nuestros clientes por lo general son extranjeros mayores de 45 años, durante su vida han escuchado malas referencias de Colombia. Las buenas noticias les quitarán el miedo de venir al país”. Con este panorama, el empresario quiere abrir nuevas rutas en La Macarena, Chiribiquete, Urabá antioqueño y Quibdó.

La aventura en Guainía comienza en Inírida, capital del departamento, de la mano de Manakin Nature Tours, que recientemente comenzó a mostrarles a los viajeros la riqueza natural de estas tierras. Un indígena curripaco lidera la travesía por la zona donde los Llanos Orientales y la selva amazónica se unen, para apreciar alrededor de 450 aves como el pájaro capuchino, la continga cayana, el martín pescador anillado y el manakín rayado, y colibríes muy exóticos y poco comunes.

El viaje dura nueve días e incluye transporte aéreo, terrestre y fluvial, alojamiento, comida y las entradas a las comunidades de indígenas curripacos por US$1.800 persona. Uno de los primeros en medírsele a hacer este tour fue el escocés Hugh Buck, la segunda persona que más aves ha visto en el mundo. Voceros de la empresa dicen que también esperan abrir recorridos por el Darién, el Catatumbo, Arauca, Tamá en Santander y Mutatá en Antioquia.

“Creo que uno de los grandes descubrimientos de cara a la promoción internacional será el departamento del Guaviare, que reúne ríos de siete colores y zonas de naturaleza exuberante, como el Parque Nacional Natural Sierra del Chiribiquete, que al ser una reserva natural sólo admite sobrevuelos”, puntualiza Jaramillo.

También está el Norte de Santander, donde existen destinos patrimonios, como la Playa de Belén y el Área Natural Única Los Estoraques, que alberga una colección de esculturas naturales en piedra rojiza, producto de la erosión en la zona. Como bien concluye Jaramillo, “este nuevo escenario nos presenta una Colombia más grande”.

Fuente : ElESpectador

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