“Análisis e implicaciones de los Resultados de la Primera Vuelta en el Departamento del Putumayo”

Por : Alvaro Chaves – Economista

Hay territorios en Colombia que votan con una convicción que desafía cualquier lógica electoral convencional. Putumayo es uno de ellos. Este departamento amazónico, fronterizo con Ecuador y Perú, lleva décadas siendo sinónimo de coca, de minas antipersonales, de desplazamiento forzado y de grupos armados que han hecho del miedo su forma de gobierno. Y sin embargo, elección tras elección, vota de manera abrumadora por la izquierda. En la primera vuelta del 31 de mayo de 2026, Iván Cepeda obtuvo en promedio el 71.8% de los votos en los 13 municipios del departamento. No hay un solo municipio donde Espriella haya ganado. Ni uno.

Publimayo

Lo que motivó este análisis fue precisamente esa pregunta incómoda que muy pocos se atreven a formular en voz alta: ¿por qué un territorio que vive bajo el yugo del conflicto armado, que tiene algunos de los índices de violencia más altos del país, que fue durante el gobierno de Gustavo Petro uno de los departamentos más olvidados institucionalmente, sigue votando con tanta intensidad por el candidato de esa misma corriente política? No es una pregunta retórica ni malintencionada. Es una pregunta que merece una respuesta honesta, apoyada en datos.

Usamos técnicas de econometría espacial — los mismos modelos que se emplean en epidemiología para rastrear enfermedades en el territorio — para analizar la relación entre el voto por Cepeda y los indicadores de conflicto armado municipio por municipio. Los resultados son reveladores. El Índice de Incidencia del Conflicto Armado, las minas antipersonales, el desplazamiento forzado y la presencia de excombatientes de las FARC en proceso de reincorporación están concentrados espacialmente en los mismos municipios donde Cepeda obtuvo sus votaciones más altas. Valle del Guamuez, San Miguel, Orito — municipios donde el Estado ha sido históricamente un concepto más que una realidad — votan entre el 81% y el 82% por Cepeda. Puerto Guzmán, con 18.75 eventos de minas antipersonales por año en promedio, vota el 69.8%. Puerto Caicedo, con el IICA más alto del departamento, vota el 75%.

Publimayo

El modelo estadístico encontró algo aún más interesante que las correlaciones individuales: el voto en Putumayo tiene lo que los econometristas llamamos contagio espacial. Es decir, el voto de un municipio depende significativamente del voto de sus municipios vecinos. Esto no es trivial. Significa que no estamos ante votantes que toman decisiones individuales de manera independiente, sino ante un territorio donde el comportamiento electoral se propaga como una onda, de municipio en municipio, con una coherencia geográfica que el azar no puede explicar.

Ahora bien, lo que los datos no pueden resolver — y hay que ser absolutamente honesto en esto — es la causalidad. No podemos afirmar con certeza matemática que el conflicto armado cause el voto por Cepeda, ni que haya coacción o fraude. Lo que sí podemos decir es que la correlación existe, que es estadísticamente significativa, y que es preocupante de cara a la segunda vuelta. Putumayo aportará votos decisivos desde un territorio donde la democracia plena, entendida como la capacidad de votar libre y conscientemente sin presión de actores armados, es una aspiración más que una realidad cotidiana.

El gobierno de Petro tuvo cuatro años para demostrar presencia del Estado en este territorio. Los datos de victimización, de cultivos ilícitos y de conflicto armado del DNP no muestran una mejoría sustancial. Y aun así Putumayo vota por Cepeda con la misma o mayor intensidad que en 2022. Eso puede interpretarse de muchas maneras — fidelidad ideológica, ausencia de alternativas creíbles, desesperanza aprendida, o algo más complejo que ningún modelo estadístico puede capturar completamente. Lo que sí es claro es que Putumayo merece una conversación seria sobre qué significa realmente votar desde el conflicto, y qué le debemos como país a un territorio que lleva décadas aguardando que el Estado llegue de verdad.

Las imágenes que siguen muestran municipio por municipio la intensidad del voto, los niveles de conflicto, los cultivos de coca, las minas antipersonales y la predicción para la segunda vuelta. Los invito a mirarlas con calma y a sacar sus propias conclusiones.

Publimayo

Análisis basado en datos de la Registraduría Nacional 2026, TerriData DNP (IICA, minas, desplazamiento, reincorporación) y metodología de econometría espacial SAR/SEM. n=13 municipios — resultados indicativos.


Publimayo