Por: *Alexander Africano
El programa Avión Colombia, de Noticias Caracol, aterrizó este domingo en 𝙋𝙪𝙚𝙧𝙩𝙤 𝘼𝙨𝙞́𝙨, 𝙘𝙤𝙣𝙨𝙞𝙙𝙚𝙧𝙖𝙙𝙤 𝙚𝙡 𝙘𝙤𝙧𝙖𝙯𝙤́𝙣 𝙘𝙤𝙢𝙚𝙧𝙘𝙞𝙖𝙡 𝙙𝙚𝙡 𝙋𝙪𝙩𝙪𝙢𝙖𝙮𝙤, 𝙥𝙖𝙧𝙖 𝙚𝙨𝙘𝙪𝙘𝙝𝙖𝙧 𝙖 𝙨𝙪𝙨 𝙝𝙖𝙗𝙞𝙩𝙖𝙣𝙩𝙚𝙨, 𝙧𝙚𝙘𝙤𝙧𝙧𝙚𝙧 𝙨𝙪𝙨 𝙩𝙚𝙧𝙧𝙞𝙩𝙤𝙧𝙞𝙤𝙨 𝙮 𝙢𝙤𝙨𝙩𝙧𝙖𝙧𝙡𝙚 𝙖𝙡 𝙥𝙖𝙞́𝙨 los contrastes de una ciudad amazónica que sostiene buena parte de la economía regional, pero que aún enfrenta profundas deudas sociales.

El informe, presentado desde Puerto Asís por 𝙡𝙖 𝙥𝙚𝙧𝙞𝙤𝙙𝙞𝙨𝙩𝙖 𝘿𝙖𝙣𝙞𝙚𝙡𝙖 𝙋𝙖𝙘𝙝𝙤́𝙣, 𝙚𝙭𝙥𝙪𝙨𝙤 𝙪𝙣𝙖 𝙧𝙚𝙖𝙡𝙞𝙙𝙖𝙙 𝙦𝙪𝙚 𝙥𝙤𝙧 𝙖𝙣̃𝙤𝙨 𝙝𝙖 𝙨𝙞𝙙𝙤 𝙘𝙤𝙣𝙤𝙘𝙞𝙙𝙖 𝙥𝙤𝙧 𝙨𝙪𝙨 𝙘𝙤𝙢𝙪𝙣𝙞𝙙𝙖𝙙𝙚𝙨: 𝙪𝙣𝙖 𝙩𝙞𝙚𝙧𝙧𝙖 𝙧𝙞𝙘𝙖 𝙚𝙣 𝙣𝙖𝙩𝙪𝙧𝙖𝙡𝙚𝙯𝙖, 𝙘𝙪𝙡𝙩𝙪𝙧𝙖, 𝙘𝙤𝙢𝙚𝙧𝙘𝙞𝙤 𝙛𝙡𝙪𝙫𝙞𝙖𝙡 𝙮 𝙧𝙚𝙘𝙪𝙧𝙨𝙤𝙨 𝙚𝙨𝙩𝙧𝙖𝙩𝙚́𝙜𝙞𝙘𝙤𝙨, pero golpeada por la falta de agua potable, energía eléctrica, vías adecuadas, oportunidades educativas, empleo formal y una presencia estatal capaz de responder con soluciones reales.
Puerto Asís es más que un municipio del sur de Colombia. Es una puerta de entrada a la Amazonía, un punto de conexión fluvial y comercial, y un territorio donde el río Putumayo sigue siendo camino, identidad y sustento para miles de familias. Sin embargo, esa importancia estratégica no se refleja en la inversión que históricamente ha recibido.
Durante el recorrido, 𝙉𝙤𝙩𝙞𝙘𝙞𝙖𝙨 𝘾𝙖𝙧𝙖𝙘𝙤𝙡 𝙚𝙫𝙞𝙙𝙚𝙣𝙘𝙞𝙤́ 𝙡𝙖𝙨 𝙘𝙤𝙣𝙙𝙞𝙘𝙞𝙤𝙣𝙚𝙨 𝙙𝙞𝙛𝙞́𝙘𝙞𝙡𝙚𝙨 𝙚𝙣 𝙨𝙚𝙘𝙩𝙤𝙧𝙚𝙨 𝙧𝙪𝙧𝙖𝙡𝙚𝙨, 𝙙𝙤𝙣𝙙𝙚 𝙙𝙤𝙘𝙚𝙣𝙩𝙚𝙨 𝙮 𝙘𝙤𝙢𝙪𝙣𝙞𝙙𝙖𝙙𝙚𝙨 𝙖𝙙𝙫𝙞𝙚𝙧𝙩𝙚𝙣 𝙦𝙪𝙚 𝙢𝙪𝙘𝙝𝙖𝙨 𝙨𝙚𝙙𝙚𝙨 𝙚𝙙𝙪𝙘𝙖𝙩𝙞𝙫𝙖𝙨 𝙩𝙧𝙖𝙗𝙖𝙟𝙖𝙣 𝙘𝙤𝙣 𝙡𝙞𝙢𝙞𝙩𝙖𝙘𝙞𝙤𝙣𝙚𝙨, 𝙛𝙖𝙡𝙩𝙖 𝙙𝙚 𝙞𝙣𝙛𝙧𝙖𝙚𝙨𝙩𝙧𝙪𝙘𝙩𝙪𝙧𝙖 𝙮 𝙥𝙧𝙤𝙢𝙚𝙨𝙖𝙨 𝙞𝙣𝙘𝙪𝙢𝙥𝙡𝙞𝙙𝙖𝙨. En una región marcada por economías ilegales y presencia de actores armados, la educación aparece como una de las principales herramientas para cerrarles el paso a la violencia.
El informe también abordó 𝙚𝙡 𝙞𝙢𝙥𝙖𝙘𝙩𝙤 𝙙𝙚𝙡 𝙘𝙤𝙣𝙛𝙡𝙞𝙘𝙩𝙤 𝙖𝙧𝙢𝙖𝙙𝙤 𝙮 𝙡𝙖 𝙥𝙧𝙚𝙨𝙚𝙣𝙘𝙞𝙖 𝙙𝙚 𝙚𝙨𝙩𝙧𝙪𝙘𝙩𝙪𝙧𝙖𝙨 𝙞𝙡𝙚𝙜𝙖𝙡𝙚𝙨 𝙘𝙤𝙢𝙤 𝙡𝙤𝙨 𝙡𝙡𝙖𝙢𝙖𝙙𝙤𝙨 𝘾𝙤𝙢𝙖𝙣𝙙𝙤𝙨 𝙙𝙚 𝙁𝙧𝙤𝙣𝙩𝙚𝙧𝙖, 𝙦𝙪𝙚, 𝙨𝙚𝙜𝙪́𝙣 𝙡𝙖𝙨 𝙖𝙪𝙩𝙤𝙧𝙞𝙙𝙖𝙙𝙚𝙨, 𝙢𝙖𝙣𝙩𝙞𝙚𝙣𝙚𝙣 𝙞𝙣𝙛𝙡𝙪𝙚𝙣𝙘𝙞𝙖 𝙚𝙣 𝙯𝙤𝙣𝙖𝙨 𝙙𝙚𝙡 𝙋𝙪𝙩𝙪𝙢𝙖𝙮𝙤 𝙮 𝙘𝙤𝙧𝙧𝙚𝙙𝙤𝙧𝙚𝙨 𝙛𝙧𝙤𝙣𝙩𝙚𝙧𝙞𝙯𝙤𝙨. En ese contexto, la población civil queda expuesta a presiones, instrumentalización y riesgos derivados de una economía ilegal que se alimenta de la coca, las rutas fluviales y otras actividades ilícitas.
Uno de los testimonios recogidos fue el de 𝘼𝙡𝙚𝙭𝙖𝙣𝙙𝙚𝙧 𝘼𝙛𝙧𝙞𝙘𝙖𝙣𝙤, 𝙘𝙤𝙣𝙨𝙚𝙟𝙚𝙧𝙤 𝙙𝙚 𝙥𝙖𝙯, 𝙦𝙪𝙞𝙚𝙣 𝙞𝙣𝙨𝙞𝙨𝙩𝙞𝙤́ 𝙚𝙣 𝙡𝙖 𝙣𝙚𝙘𝙚𝙨𝙞𝙙𝙖𝙙 𝙙𝙚 𝙦𝙪𝙚 𝙚𝙡 𝙀𝙨𝙩𝙖𝙙𝙤 𝙞𝙢𝙥𝙡𝙚𝙢𝙚𝙣𝙩𝙚 𝙥𝙧𝙤𝙜𝙧𝙖𝙢𝙖𝙨 𝙚𝙛𝙚𝙘𝙩𝙞𝙫𝙤𝙨, 𝙨𝙤𝙨𝙩𝙚𝙣𝙞𝙗𝙡𝙚𝙨 𝙮 𝙫𝙚𝙧𝙞𝙛𝙞𝙘𝙖𝙗𝙡𝙚𝙨 𝙥𝙖𝙧𝙖 𝙨𝙪𝙨𝙩𝙞𝙩𝙪𝙞𝙧 𝙡𝙖 𝙞𝙡𝙚𝙜𝙖𝙡𝙞𝙙𝙖𝙙 𝙥𝙤𝙧 𝙤𝙥𝙤𝙧𝙩𝙪𝙣𝙞𝙙𝙖𝙙𝙚𝙨 𝙧𝙚𝙖𝙡𝙚𝙨. Su mensaje puso sobre la mesa una preocupación de fondo: la paz no puede quedarse en discursos si no llega acompañada de educación, inversión social, proyectos productivos y presencia institucional permanente.
La paradoja mostrada por el informe es fuerte: 𝙢𝙞𝙚𝙣𝙩𝙧𝙖𝙨 𝙥𝙤𝙧 𝙚𝙡 𝙩𝙚𝙧𝙧𝙞𝙩𝙤𝙧𝙞𝙤 𝙘𝙞𝙧𝙘𝙪𝙡𝙖𝙣 𝙚𝙘𝙤𝙣𝙤𝙢𝙞́𝙖𝙨 𝙞𝙡𝙚𝙜𝙖𝙡𝙚𝙨 𝙦𝙪𝙚 𝙢𝙪𝙚𝙫𝙚𝙣 𝙜𝙧𝙖𝙣𝙙𝙚𝙨 𝙘𝙖𝙣𝙩𝙞𝙙𝙖𝙙𝙚𝙨 𝙙𝙚 𝙙𝙞𝙣𝙚𝙧𝙤, 𝙢𝙪𝙘𝙝𝙖𝙨 𝙛𝙖𝙢𝙞𝙡𝙞𝙖𝙨 𝙨𝙞𝙜𝙪𝙚𝙣 𝙨𝙞𝙣 𝙖𝙘𝙘𝙚𝙨𝙤 𝙙𝙞𝙜𝙣𝙤 𝙖𝙡 𝙖𝙜𝙪𝙖 𝙥𝙤𝙩𝙖𝙗𝙡𝙚. Habitantes denunciaron problemas con carrotanques, aguas contaminadas, deficiencias de alcantarillado y enfermedades asociadas a la falta de servicios básicos.
𝗔 𝗲𝗹𝗹𝗼 𝘀𝗲 𝘀𝘂𝗺𝗮 𝗹𝗮 𝗳𝗮𝗹𝘁𝗮 𝗱𝗲 𝗲𝗻𝗲𝗿𝗴𝗶́𝗮 𝗲𝗹𝗲́𝗰𝘁𝗿𝗶𝗰𝗮 𝗲𝗻 𝘃𝗮𝗿𝗶𝗼𝘀 𝘀𝗲𝗰𝘁𝗼𝗿𝗲𝘀. 𝗖𝗼𝗺𝘂𝗻𝗶𝗱𝗮𝗱𝗲𝘀 𝗲𝗻𝘁𝗲𝗿𝗮𝘀 𝗱𝗲𝗽𝗲𝗻𝗱𝗲𝗻 𝗱𝗲 𝗽𝗮𝗻𝗲𝗹𝗲𝘀 𝘀𝗼𝗹𝗮𝗿𝗲𝘀 𝗼 𝘀𝗼𝗹𝘂𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝗶𝗺𝗽𝗿𝗼𝘃𝗶𝘀𝗮𝗱𝗮𝘀, pese a vivir en una región de donde históricamente han salido recursos minero-energéticos. Para muchos habitantes, esta situación refleja una contradicción dolorosa: el territorio produce riqueza, pero sus comunidades siguen esperando bienestar.
𝗟𝗮 𝘀𝗮𝗹𝘂𝗱 𝗳𝘂𝗲 𝗼𝘁𝗿𝗼 𝗽𝘂𝗻𝘁𝗼 𝗰𝗿𝗶́𝘁𝗶𝗰𝗼. El informe mostró casos de veredas que cuentan con infraestructura para atención médica, pero no con el personal suficiente para prestar servicios. Las comunidades advirtieron que, ante una urgencia, los traslados pueden convertirse en una carrera contra la muerte.
𝗘𝗻 𝗲𝗹 𝗽𝗹𝗮𝗻𝗼 𝗲𝗰𝗼𝗻𝗼́𝗺𝗶𝗰𝗼, 𝗣𝘂𝗲𝗿𝘁𝗼 𝗔𝘀𝗶́𝘀 𝗶𝗻𝘁𝗲𝗻𝘁𝗮 𝗮𝗯𝗿𝗶𝗿𝘀𝗲 𝗰𝗮𝗺𝗶𝗻𝗼 𝗰𝗼𝗻 𝗮𝗽𝘂𝗲𝘀𝘁𝗮𝘀 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝗲𝗹 𝗰𝗮𝗰𝗮𝗼, 𝗲𝗹 𝘁𝘂𝗿𝗶𝘀𝗺𝗼, 𝗲𝗹 𝗮𝘇𝗮𝗶́ 𝘆 𝗹𝗼𝘀 𝗲𝗺𝗽𝗿𝗲𝗻𝗱𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼𝘀 𝗹𝗼𝗰𝗮𝗹𝗲𝘀. No obstante, los empresarios enfrentan un panorama limitado. Según lo expuesto en el informe, buena parte del tejido empresarial funciona bajo modelos de autoempleo y solo una pequeña proporción genera empleo formal.
𝗘𝗹 𝘁𝗿𝗮𝗻𝘀𝗽𝗼𝗿𝘁𝗲 𝗳𝗹𝘂𝘃𝗶𝗮𝗹, 𝘂𝗻𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗺𝗮𝘆𝗼𝗿𝗲𝘀 𝗳𝗼𝗿𝘁𝗮𝗹𝗲𝘇𝗮𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗺𝘂𝗻𝗶𝗰𝗶𝗽𝗶𝗼, 𝘁𝗮𝗺𝗯𝗶𝗲́𝗻 𝗳𝘂𝗲 𝗽𝗿𝗲𝘀𝗲𝗻𝘁𝗮𝗱𝗼 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝘂𝗻𝗮 𝗮𝗰𝘁𝗶𝘃𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗮𝗯𝗮𝗻𝗱𝗼𝗻𝗮𝗱𝗮 𝗽𝗼𝗿 𝗲𝗹 𝗘𝘀𝘁𝗮𝗱𝗼. Transportadores señalaron que la carga sigue haciéndose de manera artesanal, sin muelles adecuados, sin grúas y con infraestructura insuficiente, pese a que de ese sistema depende el abastecimiento de comunidades que solo tienen el río como camino.
𝙋𝙚𝙧𝙤 𝙚𝙡 𝙧𝙚𝙘𝙤𝙧𝙧𝙞𝙙𝙤 𝙙𝙚 𝙉𝙤𝙩𝙞𝙘𝙞𝙖𝙨 𝘾𝙖𝙧𝙖𝙘𝙤𝙡 𝙩𝙖𝙢𝙗𝙞𝙚́𝙣 𝙢𝙤𝙨𝙩𝙧𝙤́ 𝙡𝙖 𝙤𝙩𝙧𝙖 𝙘𝙖𝙧𝙖 𝙙𝙚 𝙋𝙪𝙚𝙧𝙩𝙤 𝘼𝙨𝙞́𝙨: 𝙨𝙪 𝙛𝙪𝙚𝙧𝙯𝙖 𝙘𝙪𝙡𝙩𝙪𝙧𝙖𝙡, 𝙨𝙪 𝙖𝙡𝙚𝙜𝙧𝙞́𝙖, 𝙨𝙪𝙨 𝙟𝙤́𝙫𝙚𝙣𝙚𝙨, 𝙨𝙪𝙨 𝙚𝙨𝙘𝙪𝙚𝙡𝙖𝙨 𝙙𝙚 𝙛𝙤𝙧𝙢𝙖𝙘𝙞𝙤́𝙣 𝙖𝙧𝙩𝙞́𝙨𝙩𝙞𝙘𝙖 𝙮 𝙪𝙣𝙖 𝙘𝙤𝙢𝙪𝙣𝙞𝙙𝙖𝙙 𝙦𝙪𝙚, 𝙥𝙚𝙨𝙚 𝙖 𝙡𝙖𝙨 𝙙𝙞𝙛𝙞𝙘𝙪𝙡𝙩𝙖𝙙𝙚𝙨, 𝙨𝙞𝙜𝙪𝙚 𝙙𝙚𝙛𝙚𝙣𝙙𝙞𝙚𝙣𝙙𝙤 𝙡𝙖 𝙫𝙞𝙙𝙖, 𝙡𝙖 𝙞𝙙𝙚𝙣𝙩𝙞𝙙𝙖𝙙 𝙖𝙢𝙖𝙯𝙤́𝙣𝙞𝙘𝙖 𝙮 𝙡𝙖 𝙚𝙨𝙥𝙚𝙧𝙖𝙣𝙯𝙖.
𝗘𝗹 𝗶𝗻𝗳𝗼𝗿𝗺𝗲 𝗱𝗲𝗷𝗮 𝘂𝗻 𝗺𝗲𝗻𝘀𝗮𝗷𝗲 𝗰𝗹𝗮𝗿𝗼 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗲𝗹 𝗽𝗮𝗶́𝘀 𝘆 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗲𝗹 𝗽𝗿𝗼́𝘅𝗶𝗺𝗼 𝗚𝗼𝗯𝗶𝗲𝗿𝗻𝗼 𝗡𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹: 𝗣𝘂𝗲𝗿𝘁𝗼 𝗔𝘀𝗶́𝘀 𝗻𝗼 𝗽𝘂𝗲𝗱𝗲 𝘀𝗲𝗴𝘂𝗶𝗿 𝘀𝗶𝗲𝗻𝗱𝗼 𝘃𝗶𝘀𝘁𝗼 𝘀𝗼𝗹𝗼 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝘁𝗲𝗿𝗿𝗶𝘁𝗼𝗿𝗶𝗼 𝗱𝗲 𝗰𝗼𝗻𝗳𝗹𝗶𝗰𝘁𝗼, 𝗳𝗿𝗼𝗻𝘁𝗲𝗿𝗮 𝗼 𝗲𝘅𝘁𝗿𝗮𝗰𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗱𝗲 𝗿𝗲𝗰𝘂𝗿𝘀𝗼𝘀. Es una ciudad estratégica, humana, comercial y amazónica que necesita inversión seria, soluciones estructurales y respeto por la dignidad de su gente.
𝗣𝗼𝗿𝗾𝘂𝗲 𝗲𝗻 𝗲𝘀𝘁𝗮 𝗲𝘀𝗾𝘂𝗶𝗻𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗔𝗺𝗮𝘇𝗼𝗻𝗶́𝗮 𝘁𝗮𝗺𝗯𝗶𝗲́𝗻 𝘀𝗲 𝗰𝗼𝗻𝘀𝘁𝗿𝘂𝘆𝗲 𝗖𝗼𝗹𝗼𝗺𝗯𝗶𝗮. 𝗬 𝗣𝘂𝗲𝗿𝘁𝗼 𝗔𝘀𝗶́𝘀, 𝗰𝗼𝗻 𝘀𝘂 𝗿𝗶́𝗼, 𝘀𝘂 𝘀𝗲𝗹𝘃𝗮 𝘆 𝘀𝘂 𝗴𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗯𝘂𝗲𝗻𝗮, 𝗻𝗼 𝗲𝘀𝘁𝗮́ 𝗽𝗶𝗱𝗶𝗲𝗻𝗱𝗼 𝗳𝗮𝘃𝗼𝗿𝗲𝘀: 𝗲𝘀𝘁𝗮́ 𝗿𝗲𝗰𝗹𝗮𝗺𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗲𝗹 𝗹𝘂𝗴𝗮𝗿 𝗾𝘂𝗲 𝗵𝗶𝘀𝘁𝗼́𝗿𝗶𝗰𝗮𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 𝘀𝗲 𝗹𝗲 𝗵𝗮 𝗻𝗲𝗴𝗮𝗱𝗼.
*Consejero de Paz – Defensor de DDHH