
Por : John Elvis Vera Suarez
Debemos primero que recordar que la presencia de tan importante medio de transporte se inició en la Región con el conflicto armado que se presentó ante la agresión militar del Perú. Ya son 94 años de presencia de tan fabulosos aparatos voladores sobre los cielos Leguizameños. Está cronología está basada en la “Historia para Leguizameños y Leguizameñas”, que me ha venido publicando Miputumayo.com
1932
“El gobierno colombiano buscó apoyo de la Sociedad Alemana de Transporte Aéreo, SCADTA, para reforzar su incipiente aviación. La empresa puso a disposición del Ejército Colombiano dos aviones Yunkers F13, el Boyacá Y el Cúcuta, numerados 202 y 203, un Yunker W3 y un bote volante Dornier Wal, cediendo además a su jefe de pilotos, el veterano de guerra el Alemán Herbert Boy, y a los pilotos José Forero y Hans Werner Van Engel, para organizar el reclutamiento y entrenamiento de pilotos, el esfuerzo de apoyo logístico y la armada de los aviones civiles. Así, el 3 de septiembre llegó a Caucaya el Hidroavión Cúcuta,”[i]
Colombia adquirió “30 aeroplanos Curtiss Hawk II F-11C, 22 Curtiss Falcan F-8f y dos Commodore P2Y-1C procedentes de EE.UU., además se recibieron de Alemania, 17 Junker, entre ellos 4 modelo F-13, 4 modelo W-34, 3 modelo K-43 y 6 JU-52, además recibió Colombia 6 Dornier, entre ellos 2 modelo Merkur II, 4 modelo WAL. Con estas 75 nuevas aeronaves la aviación nacional se vio muy fortalecida, no solo para enfrentar la crisis con Perú, sino también para proteger la soberanía
nacional de cara al futuro.” LA AVIACION COLOMBIANA EN LA GUERRA CONTRA EL PERÚ. Douglas Hernández.
1932
Septiembre 3 (¿4?).
“Un Junkers 13 (piloteado por el alemán Hans Werner Von Engel), acuatizó sin que nadie lo esperara en el río Putumayo, frente a la guarnición de Caucaya, el 3 (¿4?) de septiembre de 1932. En él viajaba el coronel Luis Acevedo. Era la primera vez que un avión colombiano llegaba a ese sitio y sin duda causó sorpresa la presencia del coronel que antes había dirigido la colonización militar de los territorios que correspondieron a Colombia a raíz del tratado Salomón-Lozano. En el Puerto estaba la lancha peruana Wayna-Capac, que era en realidad un buque de transporte, comandada por oficiales del ejército de ese país. El coronel Acevedo saludó al teniente Pinzón Forero comandante del pequeño puesto militar colombiano y, discretamente, sin que los tripulantes de la lancha se dieran cuenta, le informó sobre la toma de los peruanos del puerto de Leticia, objeto principal de su repentino viaje.
Apenas el coronel despegó hacia Puerto Asís y siguiendo sus instrucciones, el teniente Pinzón organizó la captura del buque peruano. Subió a bordo, con escolta, con el pretexto de despedir a la tripulación que ignoraba por completo lo acontecido en Leticia, la sometió y la aprisionó, explicando las razones para ello. La lancha quedó bajo control colombiano, con marineros peruanos, y fue usada junto con la Sinchi-Roca, capturada en forma similar, al día siguiente, en Puerto Asís, como transporte de tropas durante el conflicto con el vecino del sur.”[ii]
“La historia de la unidad militar Grupo Aéreo de Sur de la FAC se remonta al año de 1932, cuando se desarrolló el conflicto del sur con el hermano país del Perú, como consecuencia de la invasión de que fueron objeto Leticia y Tarapacá, el primero de septiembre de ese año, por tropas peruanas.
La inesperada situación obligó al Gobierno colombiano, en cabeza del entonces presidente Enrique Olaya Herrera, a enviar todos los recursos disponibles al sur, constituyéndose así, por orden del coronel Luis Acevedo Ruiz, la Flotilla Aérea Unificada del Sur, con sede inicial en Puerto Caucaya y poco tiempo después en Puerto Boy. Acevedo Ruiz era jefe de pilotos en ese momento y quien con sacrificio y valentía prestó todos sus conocimientos y habilidades para sortear con éxito el conflicto.
Desde su creación como base aérea auxiliar, ha sido objeto de muchas modificaciones y el lugar actual y su nombre fueron resultado de la desactivación de las bases auxiliares de Flandes; de Puerto Caucaya – hoy Puerto Leguízamo -; de Igaraparaná, sobre el río del mismo nombre y cerca del actual Puerto Arica; de Puerto Boy sobre el Caquetá y cerca de Curiplaya; y de Potosí sobre Ortegüaza.
Concluido el enfrentamiento con el Perú, el Gobierno colombiano vio la necesidad de crear y mantener una base estable en la región que respondiera a los requerimientos de soberanía y tareas asociadas en el interior del país.
De esta manera el (martes) 17 de octubre de 1933 se crea la Unidad de manera oficial, conservando sus instalaciones en Puerto Boy. El (viernes) 25 de febrero de 1938, ya bajo la presidencia de Alfonso López Pumarejo se dispuso que la unidad pasara a depender directamente de la Dirección General de Aviación con la misión primordial de prestar todos los servicios de transporte aéreo en la región, sin descuidar el entrenamiento de las tripulaciones y de la tropa.
Un poco más tarde, el Decreto 820 del (lunes) 17 de abril de 1939 dispuso el traslado definitivo de la Unidad al lugar en el que hoy se encuentra, que aproximadamente se sitúa a treinta minutos de Florencia en Beaver.”[iii]
1932
“A finales de 1932, la Armada Nacional había renacido después de muchos años de su práctica inexistencia y de haber sufrido un proceso de extinción gradual después de su protagonismo en la guerra de independencia; la fuerza aérea, reactivada y fortalecida gracias a la colaboración de SCADTA, en cuatro meses, según le comunicó su comandante, coronel Luis Acevedo, en enero del 33 al general Vásquez en Manaos, tenía una base principal en La Pedrera y dos más en Caucaya y El Encanto con 23 hidroaviones de diferentes modelos, 13 pilotos de los cuales 9 alemanes y 4 colombianos, 7 observadores y 17 mecánicos.”“[iv]
1933
Enero 4.
En el Memorándum N.º 4. Sobre el Plan de operaciones, expone entre otros puntos:
“Caucaya y El Encanto (bases importantes de comunicaciones i de abastecimiento) deben quedar ocupadas por guarniciones fortificadas i reforzadas con artillería (ocho cañones Bange con la munición correspondiente). A las fuerzas de aviación de combate, reunidas en La Pedrera y basadas en este punto, en Caucaya i en El Encanto, les corresponderá apoyar primeramente a la expedición marítima, en su ataque a Tarapacá i en seguida, al destacamento del Putumayo. Los aviones de observación deben estar, por partes iguales, a disposición de la expedición i del destacamento, para hacer el servicio permanente que les corresponde.” (Fdo.) F. J. Díaz. “General, asesor del Ministerio de Guerra”
1933
Enero 8.
El Ministerio de Guerra, su Departamento N.º 8, Dirección General de Aviación. En documento firmado por Luis Acevedo, relaciona sus aviones designados a Caucaya y Curiplaya (Puerto Boy): Tres (3) Wal, un (1) Hawk, un (1) Osprey, un (1) Curtiss, tres (3) K-43, dos (2) Junkers, un (1) Hamilton.[v]
1933
Enero 14.
“El vuelo a Manaos fue extraordinario. Boy y el coronel Acevedo salieron de Flandes el 14 de enero de 1933 e hicieron escalas en Puerto Boy (la base aérea improvisada en el Caquetá, entre la desembocadura del Ortegüaza y La Tagua), en la Pedrera, también sobre el Caquetá cerca de la frontera con Brasil y en una isla en la confluencia de este río con el Amazonas, hasta donde los acompañó otro avión militar que los aprovisionó y dejó allí combustible para el regreso.
El radio de acción del Junkers 202 de la aviación militar, el antiguo “Cúcuta” de la SCADTA, que ya tenía casi siete años de uso, era de unos de 600 kilómetros, lo que obligó a Boy a hacer escalas, y a situar combustible para el regreso en la isla intermedia entre la Pedrera y Manaos, para el vuelo de 17 horas que tomó dos días en cada sentido. El viaje de vuelta se hizo con las mismas escalas, aunque Boy y Acevedo siguieron hasta Bogotá el 18 de enero para dar parte de la misión al presidente Olaya. No sabe quién fue el copiloto del histórico vuelo, pero hay indicios de que fue Von Engel, veterano ya de los cielos amazónicos.”[vi]
1933
Enero 29 (Domingo).
Es herido por las balas de una patrulla peruana y por balas “amigas” el soldado Cándido Leguízamo (Oriundo de Fortalecillas –Huila).
“Al llegar a la orilla, Pantoja (Capitán) se asomó y le preguntó cómo le había ido, a lo que Leguízamo le contestó: “esta es la gracia que hizo el que estuvo disparando con un fusil del nido de la ametralladora, yo tengo alientos todavía para vengarme al saber quién fue, pero no lo hago, no tuvo la culpa, fue un error de él. Pantoja al oír estas palabras se retiró. (Leguízamo ya sabía que quien lo había herido era su propio comandante el capitán Pantoja).
Cristóbal Muñoz, comentaría después que Leguízamo le dijo ese día:” Compañero, si me mejoro de esta, vuelvo, aunque sea con muletas, las balas peruanas no me hicieron nada, no me ofendieron hueso alguno, la que me fracturó la pierna fue la que disparó Pantoja (Capitán). Mira los impactos de las balas peruanas, dos en la nalga derecha, en pura carne, otra en el hombro derecho, sin tocar hueso, otra en la costilla, entre cuero y carne y dos en el sombrero. Compañero yo bajé tres peruanos que estaban detrás de la raíz de un árbol yarumo; pues nos encontramos a quema – ropa., también les disparé a otros dos que se movían detrás del matorral, a esos no sé si los bajé o no, les disparé al cálculo. Cuando quise cargar de nuevo mi fusil, no alcancé a sacar los proyectiles de las cartucheras, en ese instante sentí un golpe en la pierna por detrás, caí sin sentido en ese instante, me repuse luego, no podía levantarme, el fusil lo solté y cayó a un lado. En ese momento salió corriendo de la espesura un soldado peruano y se plantó junto a mí, me contempló por un instante; vestía una franela y la cabeza la cubría con un sombrero de paja de iraca, le dije que me acabara de matar y saqué, con mucho trabajo, la peinilla; el peruano me contestó: nosotros no rematamos a los heridos, lo que hacemos es salvarlos, lo que me interesa es el fusil y que dios lo guarde a usted. Y cogiendo el fusil por la trompilla, salió corriendo y se internó en la selva”. Después de estas palabras se quedó profundamente dormido.
Por la mañana del día siguiente fue trasladado en canoa al Puerto del Encanto. En ese mismo día llegó al Encanto el Mayor Boy y su avioneta en la cual fue transportado Leguízamo, al Puerto de Caucaya.”
Del Puerto de Caucaya, Cándido Leguízamo fue conducido a Bogotá, siendo internado en el Hospital San José, muriendo allí el 12 de abril del mismo año, dos meses y tres semanas después de haber sido herido en cercanías de El Encanto.[vii]
1933
Febrero 10 (viernes).
Un Curtiss “Hawk” accidentado en Puerto Boy. Aviación militar. [viii]
1933
Febrero 15 (miércoles).
Las Tropas Colombianas apoyadas por la aviación recuperan a Tarapacá.[ix]
“A las 10:00 de la mañana del 14 de febrero de 1933, aparecieron tres aviones peruanos de ataque tipo Vought Corsair que intentaron bombardear al barco colombiano MC Córdoba, impactándole con un artefacto explosivo; pero luego se lanzaron en retirada al ser interceptados por tres aviones de caza colombianos tipo Curtiss Hawk-II. A las 14 horas del mismo día, una escuadrilla aérea colombiana conformada por tres cazas y cuatro bombarderos, lanzaron 12 bombas pesadas y 47 livianas sobre las instalaciones peruanas en Tarapacá, lo cual hizo retirar a las tropas peruanas del territorio colombiano. La Fuerza Aérea Colombia rindió homenaje a la labor heroica de Mayor Herbert Boy, quien alcanzó el grado de Coronel durante la guerra, fue un piloto intrépido en este conflicto, volando en medio de la tempestad y sin desviarse de su ruta para auxiliar a las tropas”. (Oficina de Prensa – Grupo Aéreo del Amazonas)
1933
Febrero 20 (lunes).
“…un pelotón de soldados colombianos dirigidos por el teniente Gómez Jurado, desde una pequeña isla frente a Güepí, …ocasionaron a los sorprendidos peruanos varias bajas y les destrozaron un avión de una escuadrilla que los atacó.”[x]
1933
Febrero 24 (viernes) hasta el 3 de marzo.
El General Vázquez Cobo, inspecciona las guarniciones de Puerto Boy sobre el Río Caquetá y Puerto Caucaya. Describe al primero así: “El punto llamado “Puerto Boy”, está situado en la orilla izquierda del Caquetá, bastante más arriba de la carretera de “La Tagua”, que sirve de comunicación entre los ríos Caquetá y Putumayo.
Allí ha construido el Gobierno Nacional varias edificaciones con techo de paja y algunas con teja metálica, que sirven de cuartel para la tropa, hospital y habitaciones del personal civil y militar, radiotelegrafista, etc.; una de ellas, la mejor por su construcción y comodidades, es la residencia de los aviadores.
Amarrados a ambas orillas del río, estaban todos nuestros aviones a la intemperie, porque no hay hangares o cobertizos donde alojarlos, cuando no están en servicio.”
Sobre Caucaya expone: “Caucaya es el Cuartel General del Alto Putumayo; está situado en la orilla izquierda de este río. Allí ha construido el Gobierno varias edificaciones para cuartel, casas de habitación para los empleados, un hospital, el que está atendido por las abnegadas Hermanas de la Caridad; hay también un pequeño aserrío a vapor que presta muy buen servicio.” [xi]
1933
Marzo 26.
Ocupación de Güepí. Activa la aviación militar.[xii] En un combate catalogado como heroico, las tropas colombianas derrotan a los peruanos y un buen número de estos se da a la huida en busca del Río Napo.
“Han tenido ya lugar varios hechos de armas: Tarapacá, Buenos Aires, (en el río Cotuhé), Chamaco y Güepí, en el Putumayo, todos favorables a Colombia. El de Güepí, en la banda izquierda del Putumayo y en territorio peruano. Este último de mucha importancia y significación. Durante seis meses se habían fortalecido admirablemente los peruanos con extensas alambradas, trincheras y subterráneos para defenderse de la artillería enemiga y de las bombas de los aviones. Les atacaron dos cañoneras y diez lanchas blindadas, una compañía de artillería y ametralladoras, notables contingentes de infantería y la flota área compuesta de un número regular de aviones. Duró el combate ocho horas hasta que huyeron los peruanos en dirección al Napo, perseguidos por las fuerzas colombianas.
Transcurridos dos días trataron los peruanos de recuperar Güepí, y con ese fin numerosos aviones bombardearon el lugar, pero los cañoneros colombianos y la flota aérea repelieron el ataque. Por lo visto, considera el Perú de mucha importancia Güepí, pues hizo una segunda tentativa para recuperarlo, siendo nuevamente rechazado.”[xiii]
“En el combate de Güepí participó un grupo de macheteros colombianos dirigidos por un veterano guerrillero de la Guerra de los Mil Días y ascendido ahora a comandante, de apellido Domínguez.
En Güepí murieron 5 colombianos, 10 peruanos y quedaron heridos 9 colombianos y 2 peruanos, que fueron atendidos por los médicos y personal sanitario colombianos. Se capturaron 24 peruanos con algunas heridas leves y se decomisaron 4 ametralladoras, 40 fusiles y varias caretas contra gases asfixiantes.
Los heridos y los prisioneros peruanos fueron recibidos y atendidos el 27 de marzo en el Cartagena por el médico Víctor Rodríguez y el oficial Cajíao.”[xiv]
“En Güepí, después de 5 horas de combate y de haber gastado 45.000 cartuchos de fusil, disparos de artillería y 40 bombas de aviación, hubo por todo 8 muertos y 26 heridos de nuestra parte y alrededor de 80 entre muertos y heridos de la parte contraria.
Pero, en cambio, exámenes de las estadísticas de morbilidad por enfermedades, fiebre perniciosa, fiebre biliosa hemoglobínurica, beriberi, amebiasis diversas, las muertes por accidentes; ahogados, perdidos; los atacados por animales venenosos, los enloquecidos por el ambiente, y entonces las cifras se elevan, alarmantes: 380 bajas entre un poco más de 1.200 hombres, es decir 36% de mortalidad (!!!) …” escribió como balance, después de que estuviera en el alto Putumayo (Caucaya), Cajíao.”[xv]
1933
Mayo 8.
Combate aéreo sobre el río Algodón (Tributario del Río Putumayo).[xvi]
1933
Herbert Boy,” tal vez, fue el más grande héroe de esta guerra en el aire. Al término del conflicto, Colombia, agradecida, lo hizo ciudadano honorífico, lo hizo coronel en jefe de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC); le dio su nombre a un puerto, situado en la mitad del camino, sobre el río Caquetá: Puerto Boy.”[xvii]
Una vez finalizada la guerra, los baluartes militares existentes se ensancharon y se fundaron otros, como Puerto Leguízamo y la Tagua – bases de la Armada – y Tres Esquinas, base de la defensa del área. Así, estos centros se convirtieron en puntos de atracción tanto para indígenas como para colonos. Por ser Puerto Caucaya base militar, se dotó al ejército de buques cañoneros y lanchas patrulleras con el fin de recorrer toda la ribera del río Putumayo; estos medios de comunicación jugaron un papel muy importante en la migración indígena a las cercanías de Puerto Caucaya, por cuanto les permitieron salir de las zonas en que se encontraban, como Guepí y Tarapacá, principalmente. [xviii]
- “Las actividades emprendidas después del conflicto con el Perú se centraron en afirmar la soberanía en los territorios del Amazonas, Putumayo y Caquetá, en abastecer las guarniciones militares de Caucaya (rebautizado Puerto Leguízamo en honor del valiente Cándido Leguízamo, que dio su vida en una escaramuza cuando hostigaba tropas peruanas en Puerto Arturo), Puerto Boy, La Pedrera, Tarapacá y Leticia, que fueron enlazadas de inmediato por los aviones de militares, equipados con flotadores. Allí los Junkers W-34, K-43, y Ju 52 y los trimotores Ford 5-AT, prestaron invaluables servicios transportando tropas, comisiones negociadoras, funcionarios del gobierno, científicos y civiles.”[xix]
- “La llegada del avión a los apartados regiones del “Far East” colombiano dio origen a un apasionante estilo de aviación, entre serio y arriesgado, entre profesional y aventurero, entre comercial y quimérico, posiblemente único en el mundo. Otras regiones apartadas e inhóspitas del planeta, como Alaska, por ejemplo, vieron surgir compañías aéreas de verdaderos quijotes y soñadores quienes formaron una elite de superhombres difíciles de describir (los “bush pilots” o pilotos de matorral como los llaman los norteamericanos). Pero quizá en ninguna otra parte la aviación ha tenido tanta trascendencia e importancia para los habitantes de la zona, para los abandonados colonos o para los indígenas, como en los llanos y las selvas de Colombia que aún hoy en día carecen de otros medios de comunicación.
En la Orinoquia y la Amazonia el avión lo ha sido todo: taxi, bus, “chiva “, camioneta de reparto, camión, ambulancia, carro mortuorio, lancha, hospital, camioneta de correos, camión ganadero, consultorio médico, aparato de fumigación y ha llevado de todo hasta personas. En épocas recientes transporta misioneros, hippies, médicos, arqueólogos, enfermeros, enfermos, colonos, turistas exóticos, policías, presos, intendentes, comisarios, alcaldes, comerciantes de toda índole, sismólogos, técnicos petroleros, caucheros, ingenieros y otros “eros “dedicados a actividades “non sanctas “.”[xx]
Mayo 21.
Junkers F-13 202 accidentado en Caucayá. Ejercito.[xxi]
1933
Mayo 24?.
“Como si fuera poco, días después (días después del 15 de febrero de 1933. mayo 24 de 1933? – nota publicada por el Tiempo el 25 de mayo), saliendo de Caucayá, se accidentó “La Vaca “, el Junkers F-13 202, muriendo el capitán Martín Hänichen, el copiloto, teniente Heriberto Gil y los mecánicos Narciso Combariza, Rafael Hernández y Erich Retish. “[xxii]
Enero 14.
“EL TRIMOTOR 624 SE PERDIO AYER EN EL CAQUETA CON 14 PASAJEROS “fue el titular, a cinco columnas, de El Espectador del Miércoles 15 de enero de 1936. El primer subtitulo decía: “SALIO DE PUERTO BOY A LAS DOS Y NO HA VUELTO A SER LOCALIZADO “. El Junkers Ju. 52 militar, sobre flotadores, había salido el 10 de enero de Palanquero, piloteado por el capitán José J. Obando, con el teniente Uladislao O´Byrne como copiloto y llevando de telegrafista al señor Alfredo Pavolini. En el viaje de ida, la máquina hizo el recorrido sin inconvenientes, tocando en Tres Esquinas, Puerto Boy, Caucayá, Tarapacá, La Pedrera y Leticia, en donde dejó pasajeros y correo. De la capital del Amazonas siguió al puerto de Mitú, capital de la comisaría del Vaupéz para llevar para llevar el correo y recoger allí al comisario especial, Francisco de J, Anzola, y volvió a Leticia. El viaje de regreso se realizó sin problemas hasta Puerto Boy (EL ACCIDENTE FUE SOBRE LA CUENCA DEL RIO MECAYA). El trimotor hacía el recorrido bimensual por las guarniciones del sur, llevando correo y pasajeros, en el que no había ocurrido ningún accidente durante casi cuatro años.”[xxiii]
1939
“Las operaciones de Puerto Boy fueron trasladadas a la base Ernesto Esguerra Cubides, en Tres Esquinas, Caquetá.”[xxiv]
1941
Abril 21.
Ford 5-AT-C 643, en flotadores. Accidentado en el Putumayo, avión militar. [xxv]
1942
Richard Evans Shultes, “Al cabo de diez días (últimos días de abril) estaba de vuelta en Puerto Ospina, preparándose para su próximo destino, el bajo Putumayo, cuando la llegada imprevista de un avión hizo que cambiara sus planes. Era un trimotor Fokker que iba a Tres Esquinas, un puesto militar y aldea indígena en la confluencia de los ríos Ortegüaza y Caquetá. Desde allí había vuelos regulares a Bogotá. Se apresuró a aprovechar la oportunidad para enviar a la capital sus especímenes de curare y de yoco, sobre todo los materiales frescos, antes de iniciar el largo viaje Putumayo abajo. Y así, muy de improviso, pasó los primeros días de mayo en la ribera del Caquetá, viviendo en las malocas de los Coreguajes de Nuevo Mundo, a la espera de que el avión saliera para Bogotá y disfrutando por primera vez el sabor ahumado de la coca amazónica.
A mediados de mayo, después de pasar sólo ocho días en la capital, regreso al Putumayo, en vuelo directo a la base naval de Puerto Leguízamo, en la boca del río Caucaya, ciento sesenta kilómetros río abajo de Puerto Ospina. Allí se encontró con un italiano joven, Nazareno Postarino, uno de los hombres de Fuerbringer que Schultes había contratado como asistente de campo para la expedición. Nativo de los Alpes italianos, rubio de ojos azules, Nazareno era un explorador competente que trabajaba duro, comía lo que le ponían enfrente y no le importaba dónde le pidieran que durmiera.
“el Catalina voló bajo sobre Tarapacá, se inclinó hacia el oeste y cayó con el viento. Schultes observó su vacilante vuelo y luego se apresuró a reunir sus especimenes y equipo.
…El Catalina llevó a Schultes hasta Puerto Ospina. Allí, a la espera de otro avión, se encontró una vez más como huésped del coronel Gómez Pereira, quien se valió de su influencia para conseguirle un camarote en el cañonero Cartagena, un barco artillado que estaba anclado allí. …salió del camarote y se reunió con el coronely sus hombres en una ruidosa celebración en su honor, bañada con varias botellas de whisky: era el día de la Independencia de los Estados Unidos, el 4 de julio.”
FEBRERO 17.
Junkers W-34 404. Perdido al salir de Puerto Leguízamo FAC.[xxvi]
Se da al servicio el Aeropuerto Militar. Con unas características muy particulares: – pista de unos novecientos metros, en malla metálica y en gran parte de ella con un desnivel de más de 15 metros. [xxvii]
1954
Con aviones DC-3, AVIANCA inicia los vuelos a Puerto Leguízamo, partiendo de Bogotá y con escalas en Neiva y Florencia. Su primer agente fue el señor Guillermo Cajales, quien fue remplazado a los diez meses por el señor Martiniano González, el cual estuvo en dicho cargo hasta 1965, año en que AVIANCA deja de prestar sus servicios a esta región.[xxviii]
1961
En septiembre 5 (martes).
La Empresa Taxi Aéreo Opita “TAO”, inicia sus vuelos a Puerto Leguízamo. Su representante en la ciudad fue el señor Gilberto Mantilla.[xxix]
1962
Decreto N.º 940.
El Gobierno Nacional crea la empresa SATENA (Servicio Aéreo para los Territorios Nacionales). Dicha labor estaba desde 1930 a cargo de la FAC (Fuerza Aérea Colombiana). Obviamente que esta empresa quedó bajo su tutela y dirección.[xxx] Quedando adscrita al Fondo Rotatorio de la Fuerza Aérea Colombiana. Iniciando sus servicios con un avión C-54, dos C-47 y dos L-50.[xxxi]
“Satena: Empresa de pasajeros del gobierno con matricula FAC. Su primer agente fue el señor Oliverio Rodríguez Camacho (QEPD) Suboficial jefe (r.) de la Armada Nacional Duro como agente hasta 1988, después lo tomo oficialmente el señor Benito De la Rosa también Suboficial jefe (r.) de la Armada (QEPD) Actualmente el agente encargado de la compañía es la señora Aída Cussis viuda de La Rosa.” (Información Ing. Edilberto Tobo R.)
1963
Septiembre 16 (lunes)
El quindiano, doctor Luis A. Toro Osorio, quien dirigió la Comisión de Baldíos del “Incora” en la Comisaría del Putumayo, inicia un recorrido por su territorio, del cual se resaltan algunas notas, por considerarlas de mucho interés y de sumo agrado que nos lleva a Nuestra Región de aquellos días y de cómo nos veían los visitantes:
El jefe de la Comisión del “Incora” y autor de este libro (NARRACIONES DEL SUR, PUTUMAYO, Viajes, Monografía e Historia.
Provistos del pasaje de Avianca llegamos al aeropuerto para el [MP1] regreso a Mocoa. El campo de aterrizaje ostentaba un colorido inolvidable: La pista es de láminas de hierro, pues el pantano impediría el arribo de los aviones; turistas americanos y del centro del país con jaulas portando guacamayas y loras de los más preciosos colores, “vivichos” (loros pequeños), buzones, tortugas, y prendidos de las solapas pequeñísimos monos del tipo “pielroja” o “bozo de leche”, de diez centímetros de estatura, que acuden a buscar su nido en los bolsillos del dueño. También suben al avión grandes cajas con docenas de monos “chorongos”, que miran por las hendijas como asustados en bullanguera algarabía.
Levantó Avianca su vuelo siguiendo el río Putumayo, como una serpiente, por encima de una verdura infinita entre la cual descuellan millones de palmas, y tres cuartos de hora después descendimos en el campo de aterrizaje de Puerto Asís.
Se funda AEROTAL – Aerolíneas Territoriales de Colombia Ltda. Empresa que inicia sus labores en los Llanos Orientales. Pronto realiza vuelos de Puerto Leguízamo, prestando un servicio de suma importancia para la Región. Dicha empresa entra en liquidación en 1983.[xxxii]
1976
Accidente de un avión de Satena, en la pista del Aeropuerto Militar de Puerto Leguízamo.
1980
Junio 24 – Julio 6.
A solicitud del jefe del Departamento Administrativo de Intendencias y Comisarías (DAINCO), se practicó por parte de la División de Parques Nacionales, una visita de evaluación, recomendándose como Parque Nacional Natural a la zona de la Apaya. Se realizó de igual manera un vuelo de reconocimiento en una avioneta de la empresa “SARPA”.
1984-1988
SARPA: Empresa de Puerto Asís, Sus operaciones fueron en los años (1984 – 1988) su agente representante era el señor Leonel Duarte. (Información Ing. Edilberto Tobo R.)
1988
Apoyada con sobrevuelos continuos en un inmenso helicóptero equipado para realizar inspecciones de posibles yacimientos, la Compañía Norteamericana Atlas Western International, realiza a mediados del año exploraciones petroleras en el área del P.N.N. La Paya, contraviniendo toda la legislación al respecto con complicidad de ECOPETROL, y causando graves daños con sus trochas en forma de cuadrantes, donde realizaban una explosión cada trescientos metros, para acumular así información. En aquella ocasión realicé la respectiva denuncia. Los politiqueros de aquel momento quisieron darle un manejo torcido al asunto, queriendo hacer demagogia con el supuesto desarrollo que esto traería al Municipio y colocaron de manera irresponsable a un sector de la población en contra a riesgo de la seguridad personal tanto al autor de este Compendio Histórico, como al Amigo y Líder de la Comunidad Arcesio Cortés Calderón. La Dirección de Parques Nacionales, brilló por su ausencia, a pesar de las reiteradas denuncias.
1990
Enero.
El presidente Virgilio Barco Vargas, visita a Puerto Leguízamo para inaugurar el “Aeropuerto Municipal Caucaya”.
“SADELCA: Empresa privada de carga: Al inicio de los años 90 comenzó a operar con aviones DC-3 haciendo la ruta Neiva-Pto Leguízamo-Neiva. Su representante fue Lesbia Rodríguez de Tobo.” (Información Ing. Edilberto Tobo R.)
1990-1996
“Aires: Empresa privada de pasajeros: Llego a Puerto Leguízamo en dicho año, aproximadamente, con su avión Embrear. Su agente era la señora Yolanda Cussís de Arteaga. Quien duro como agente hasta 1996 donde la compañía retiro sus servicios por baja operación.” (Información Ing, Edilberto Tobo R.)
1995
“AEROCHARTER CARGA: Empresa de transporte de carga, no posee aviones propios solo contrata dependiendo el itinerario. Comenzó con vuelos cada mes hasta llegar a tener dos por semana. Representada por la Señora Lesbia Rodríguez de Tobo. Actualmente vuela con aviones Antonov AN -32.” (Información Ing. Edilberto Tobo R.)
1998-2004
“Latina de aviación: Empresa privada de pasajeros: Inicio sus operaciones en 1998 con aviones Beech- 1900c. Su representante fue Lesbia Rodríguez de Tobo hasta noviembre de 2004 donde finalizó sus servicios por baja operación y reestructuración interna de la compañía.” (Información Ing. Edilberto Tobo R.)
Enero 21 (viernes), 22 y 23.
Se realizan Fumigaciones Aéreas para la erradicación de cultivos ilícitos, en territorio del Municipio de Leguízamo.[xxxiii]
2001
Enero.
“…se iniciarán las fumigaciones de cultivos de uso ilícito en el sur del país, especialmente en el Putumayo, como parte de la política contenida en el Plan Colombia, que como ya se dijo cuenta con un importante componente militar financiado por Estados Unidos.
Sin embargo, a escasos dos meses de iniciarse las operaciones de fumigación, este departamento enfrenta la crisis humanitaria más grave que región colombiana alguna haya vivido en la historia del país como consecuencia del conflicto armado. Desde luego no se trata de una crisis nueva, la crítica situación de derechos humanos en este departamento viene de años atrás, sin que los gobiernos nacionales den respuestas a la misma. Pero también es cierto que ésta se agudizó a partir del paro armado declarado por las FARC desde el 24 de septiembre de 2000.”[xxxiv]
2007
Febrero.
“Puerto Leguízamo actualmente tiene un aeropuerto que de acuerdo a su categoría presenta muchas deficiencias. Posee una pista de 1300*30m con presencia de vegetación dentro de ella, y dos plataformas, una en malas condiciones y otra recién construida por la embajada americana en Colombia.
Debemos comenzar con rediseñar nuevamente nuestro aeropuerto, crear el Plan Maestro del Aeropuerto Caucaya en el municipio de Leguízamo, muchas aeronaves dejan de ir a nuestro aeropuerto gracias a las condiciones anteriormente mencionadas.
Al mejorar estas condiciones y alargar un poco más la pista, tenemos la capacidad de recibir aviones un poco más grandes hablamos del DC-9 o el mismo Boeing 7-27, el costo de operación de estas aeronaves relacionado con la carga paga, nos genera una diferencia favorable con respecto a los aviones que actualmente llegan a nuestro municipio, lo cual hace que las tarifas de carga y pasajeros bajen, además crea la posibilidad de hacer una ruta Bogotá- Leguízamo- Leticia y viceversa, hablándolo con gerentes de las compañías Aerocharter y Aerosur se generaría un alianza para estos vuelos, en cuestión de transporte de carga.
La empresa Satena, actualmente contrata los aviones de la compañía Sarca, para que le realiza los vuelos en territorios nacionales debido a las deficiencias de sus pistas.” (Información Ing. Edilberto Tobo R.)
2026. lunes 23 de marzo.
Tragedia aérea militar, en las inmediaciones de la ciudad de Puerto Leguízamo, del avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial de Colombia (FAC). «Una vez consolidada y verificada la información se logró establecer que en la aeronave iban 126 personas: 11 tripulantes de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, 113 militares del Ejército Nacional y dos miembros de la Policía Nacional, de los cuales 57 resultaron heridos y, lamentablemente, 69 fallecieron como consecuencia de este trágico accidente», señaló la información de las Fuerzas Militares.
[i] GOMEZ LOPEZ, AUGUSTO J. HISTORIA GENERAL DEL DEPARTAMENTO DEL PUTUMAYO – Texto de guía para la enseñanza – II. Ministerio de Cultura. Bogotá, D.C. mayo 2001. Pág. 444
[ii] ARIAS DE GREIFF, GUSTAVO. OTRO CONDOR SOBRE LOS ANDES. Historia de la Navegación Aérea de Colombia. Bancafé. 1999. Pág. 136
[iii] EL NUEVO SIGLO. 30 de abril – 2001.
[iv] GOMEZ LOPEZ, AUGUSTO J. HISTORIA GENERAL DEL DEPARTAMENTO DEL PUTUMAYO – Texto de guía para la enseñanza – II. Ministerio de Cultura. Bogotá, D.C. mayo 2001. Pág. 452
[v] VAZQUEZ COBO, ALFREDO. PRO PATRIA. LA EXPEDICIÓN MILITAR AL AMAZONAS EN EL CONFLICTO DE LETICIA. Banco de la Republica. 1985. Santafe de Bogotá. Pág. 203
[vi] ARIAS DE GREIFF, GUSTAVO. OTRO CONDOR SOBRE LOS ANDES. Historia de la Navegación Aérea de Colombia. Bancafé. 1999. Pág. 135
[vii] MAGNO. MONOGRAFIA DEL PUTMAYO. 1973. Pá. 48 – 50.
[viii] ARIAS DE GREIFF, GUSTAVO. OTRO CONDOR SOBRE LOS ANDES. Historia de la Navegación Aérea de Colombia. Bancafé. 1999. Pág. 217
[ix] VAZQUEZ COBO, ALFREDO. PRO PATRIA. LA EXPEDICIÓN MILITAR AL AMAZONAS EN EL CONFLICTO DE LETICIA. Banco de la Republica. 1985. Santafe de Bogotá. Pág. 34
[x] GOMEZ LOPEZ, AUGUSTO J. HISTORIA GENERAL DEL DEPARTAMENTO DEL PUTUMAYO – Texto de guía para la enseñanza – II. Ministerio de Cultura. Bogotá, D.C. mayo 2001. Pág. 456-457
[xi] VAZQUEZ COBO, ALFREDO. PRO PATRIA. LA EXPEDICIÓN MILITAR AL AMAZONAS EN EL CONFLICTO DE LETICIA. Banco de la Republica. 1985. Santafe de Bogotá. Pág. 341
[xii] ARIAS DE GREIFF, GUSTAVO. OTRO CONDOR SOBRE LOS ANDES. Historia de la Navegación Aérea de Colombia. Bancafé. 1999. Pág. 219
[xiii] DE MONTCLAR, FIDEL, Fray. POR COLOMBIA. 1934
[xiv] GOMEZ LOPEZ, AUGUSTO J. HISTORIA GENERAL DEL DEPARTAMENTO DEL PUTUMAYO – Texto de guía para la enseñanza – II. Ministerio de Cultura. Bogotá, D.C. mayo 2001. Pág. 461
[xv] GOMEZ LOPEZ, AUGUSTO J. HISTORIA GENERAL DEL DEPARTAMENTO DEL PUTUMAYO – Texto de guía para la enseñanza – II. Ministerio de Cultura. Bogotá, D.C. mayo 2001. Pág. 468-469
[xvi] ARIAS DE GREIFF, GUSTAVO. OTRO CONDOR SOBRE LOS ANDES. Historia de la Navegación Aérea de Colombia. Bancafé. 1999. Pág. 219
[xvii] FARÍAS MENDOZA, ALBERTO. HISTORIA DE LA AVIACIÓN EN COLOMBIA. Circulo de Lectores. Bogotá 1986. Pág. 23
[xviii] Varios Autores. ATLAS CULTURAL DE LA AMAZONIA COLOMBIANA. LA CONSTRUCCIÓN DEL TERRITORIO EN EL SIGLO XX. Ministerio de Cultura; Instituto Colombiano de Antropología; Corpes Orinoquía; Corpes Amazonía. Pág. 28
[xix] ARIAS DE GREIFF, GUSTAVO. OTRO CONDOR SOBRE LOS ANDES. Historia de la Navegación Aérea de Colombia. Bancafé. 1999. Pág. 169
[xx] ARIAS DE GREIFF, GUSTAVO. OTRO CONDOR SOBRE LOS ANDES. Historia de la Navegación Aérea de Colombia. Bancafé. 1999. Pág. 89
[xxi] ARIAS DE GREIFF, GUSTAVO. OTRO CONDOR SOBRE LOS ANDES. Historia de la Navegación Aérea de Colombia. Bancafé. 1999. Pág. 219
[xxii] ARIAS DE GREIFF, GUSTAVO. OTRO CONDOR SOBRE LOS ANDES. Historia de la Navegación Aérea de Colombia. Bancafé. 1999. Pág. 166
[xxiii] ARIAS DE GREIFF, GUSTAVO. OTRO CONDOR SOBRE LOS ANDES. Historia de la Navegación Aérea de Colombia. Bancafé. 1999. Pág. 186
[xxiv] LOZANO, PILAR. LOS QUE ABRIERON CAMINOS EN EL CIELO. Editorial Planeta. Bogotá 2002. Pág. 114
[xxv] ARIAS DE GREIFF, GUSTAVO. OTRO CONDOR SOBRE LOS ANDES. Historia de la Navegación Aérea de Colombia. Bancafé. 1999. Pág. 219
[xxvi] ARIAS DE GREIFF, GUSTAVO. OTRO CONDOR SOBRE LOS ANDES. Historia de la Navegación Aérea de Colombia. Bancafé. 1999. Pág. 219
[xxvii] Magno. O.C. Pág. 13.
[xxviii] Magno. O.C. Pág. 13.
[xxix] Magno. O.C. Pág. 13.
[xxx] ARTUNDAGUA BERMEO, FELIX. HISTORIA GENERAL DEL CAQUETA. Fondo Mixto para la Promoción de la Cultura y las Artes del Caquetá. Cuarta edición. 1999. Pág. 187
Mejía Gutiérrez. O.C. Pág. 102
[xxxii] FARIAS MENDOZA, ALBERTO. HISTORIA DE LA AVIACION EN COLOMBIA. Circulo de Lectores. Bogotá 1986. Pág. 84
[xxxiii] LA AMZONIA OBJETIVO DEL IMPERIO. www.farc-ep.org/Articulos
[xxxiv] CODHES. UN PAIS QUE HUYE, DESPLAZAMIENTO Y VIOLENCIA EN UNA NACION FRAGMENTADA. CODHES, UNICEF, UNION EUROPEA. Santafé de Bogotá. Marzo 2003. Pág. 310