
Por : Aldo Manco
Hablar de bilingüismo en el Putumayo implica ir más allá de la enseñanza técnica de una lengua extranjera. Significa interrogar la relación histórica entre escuela, territorio y poder; reconocer las tensiones entre lenguas hegemónicas y saberes locales; y comprender cómo el aprendizaje del inglés, en un contexto amazónico, puede convertirse tanto en herramienta de exclusión como en posibilidad de apertura, diálogo intercultural y transformación social. Desde esta perspectiva, la experiencia del Colegio Santa María Goretti de Mocoa, y en particular su proyecto Dream, learn and achieve for a successful living!, ofrece un valioso testimonio histórico-pedagógico sobre la manera en que el bilingüismo se ha ido construyendo como práctica situada, humanista y crítica en el sur amazónico colombiano.
La historia educativa del Putumayo ha estado marcada por condiciones de frontera. Durante buena parte del siglo XX, la región fue concebida como periferia: distante de los centros políticos y culturales, atravesada por economías extractivas, misiones religiosas, colonización interna y, más tarde, por el conflicto armado. En este escenario, la escuela cumplió funciones que desbordaron la instrucción formal: fue refugio, espacio de socialización, promesa de futuro y dispositivo de recomposición del tejido social. Enseñar una lengua extranjera, en este contexto, no fue una prioridad durante décadas; más bien, parecía un lujo ajeno a las urgencias del territorio.
Sin embargo, con el avance de la globalización, la expansión de las tecnologías y las políticas nacionales de bilingüismo, el inglés comenzó a ingresar progresivamente a las aulas putumayenses. Este ingreso no estuvo exento de tensiones. Para muchos estudiantes, aprender inglés significó enfrentarse a un idioma distante de su cotidianidad, desconectado de la selva, de los ríos y de las narrativas locales. Para algunos docentes, supuso el reto de enseñar una lengua global en condiciones materiales precarias y con escasa formación contextualizada. En este cruce de desafíos se fue configurando una pregunta pedagógica central: ¿cómo enseñar inglés sin reproducir lógicas de imposición cultural, y cómo convertirlo en una herramienta de empoderamiento y diálogo?
El Colegio Santa María Goretti de Mocoa ha respondido a esta pregunta desde una construcción institucional gradual, anclada en la memoria educativa y en un enfoque socio-crítico. Así como la educación ambiental, la lectura crítica o la enseñanza lúdica de las matemáticas se han articulado al territorio amazónico, el bilingüismo ha sido pensado como una experiencia cultural, artística y comunitaria. El proyecto Dream, learn and achieve for a successful living! no surge como una iniciativa aislada, sino como parte de una tradición pedagógica que concibe la escuela como espacio de formación integral, identidad y resistencia simbólica.
Los documentos institucionales del área de inglés revelan una concepción amplia de la competencia comunicativa. El objetivo general del proyecto —fortalecer el inglés mediante actividades artísticas y lúdicas apoyadas en TIC e inteligencia artificial— expresa un desplazamiento significativo respecto a enfoques memorísticos o exclusivamente gramaticales. Aquí, aprender inglés no es repetir estructuras, sino cantar, jugar, crear, escuchar y hablar desde la emoción y el cuerpo. Esta apuesta dialoga con la pedagogía dialogante, en la medida en que reconoce al estudiante como sujeto activo, creativo y situado.
En un territorio donde la oralidad ha sido históricamente central —en los relatos indígenas, campesinos y familiares— resulta profundamente significativo que el bilingüismo se construya desde la voz, la música y la expresión artística. Actividades como Showing my Talent, la Tertulia musical o Do, re, mi children’s Christmas resignifican el aprendizaje del inglés como experiencia colectiva. La lengua extranjera deja de ser un código ajeno para convertirse en medio de expresión emocional, estética y social. En este sentido, el proyecto no solo enseña inglés: produce subjetividades más seguras, participativas y creativas.
El uso de aplicaciones interactivas como LEWAI y WordGame, apoyadas en TIC e IA, introduce otra capa histórica al proceso. El Putumayo, tradicionalmente marginado del acceso tecnológico, encuentra en estas herramientas una posibilidad de democratización del aprendizaje. No obstante, el enfoque institucional evita una tecnofilia acrítica. Las apps no reemplazan la relación pedagógica, sino que la median y la potencian. El docente continúa siendo guía, mediador y acompañante, mientras el estudiante explora nuevas formas de aprender y comunicarse.
Desde una mirada socio-crítica, este uso pedagógico de la tecnología cuestiona la brecha digital y redefine el lugar de la escuela amazónica en el mundo global. Aprender inglés con apoyo de IA en Mocoa no significa negar el territorio, sino dialogar con él desde nuevas coordenadas. La selva y la pantalla, lejos de ser opuestas, se encuentran en el aula como escenarios complementarios de aprendizaje.
La memoria educativa institucional muestra que estas prácticas no son improvisadas. La cartelera mensual en inglés, los concursos de vocabulario y las actividades transversales evidencian una planificación sostenida y una intencionalidad formativa clara. Cada actividad se convierte en un dispositivo de memoria: queda en los cuadernos, en las fotografías, en las canciones aprendidas y en la confianza ganada al hablar en público. Así, el bilingüismo se inscribe en la historia vivida de la institución y no solo en los planes de área.
En el contexto amazónico del Putumayo, el bilingüismo adquiere además una dimensión identitaria. Enseñar inglés en una región multicultural y plurilingüe plantea el desafío de no invisibilizar las lenguas y saberes propios. Aunque el proyecto se centra en el inglés, su enfoque humanista abre la puerta a reflexiones más amplias sobre la diversidad lingüística, el respeto por la diferencia y la comunicación intercultural. La escuela se posiciona, así, como espacio de negociación simbólica entre lo local y lo global.
Como ha ocurrido con la educación ambiental, la lectura crítica o la matemática lúdica, el bilingüismo en el Colegio Santa María Goretti se convierte en una práctica de resistencia cultural. Resistencia a la idea de que el inglés solo pertenece a élites urbanas; resistencia a modelos pedagógicos descontextualizados; resistencia a una educación que no dialoga con la emoción, el arte y la vida cotidiana. Aprender inglés, en este marco, es también aprender a habitar el mundo con mayor agencia y dignidad.
La escuela amazónica, lejos de ser un espacio pasivo de recepción de políticas nacionales, aparece aquí como sujeto histórico que reinterpreta, adapta y resignifica el bilingüismo. Esta experiencia confirma que las verdaderas transformaciones educativas no se producen únicamente desde los ministerios, sino desde las aulas concretas, en la relación viva entre docentes comprometidos y estudiantes que sueñan con otros futuros posibles.
Cerrar esta reflexión implica una invitación ética y académica. A los docentes, para que reconozcan que su práctica cotidiana en la enseñanza del inglés también es historia en construcción, digna de ser pensada y narrada. Y a los historiadores de la educación, para que miren hacia las escuelas regionales y comunitarias como archivos vivos de innovación pedagógica y resistencia cultural.
Escribir la historia del bilingüismo en contextos como el Putumayo no es un ejercicio menor. Es afirmar que la selva también habla otros idiomas, que el inglés puede aprenderse sin renunciar a la identidad, y que la escuela sigue siendo un lugar privilegiado para soñar, aprender y lograr una vida más justa y significativa. Dream, learn and achieve, en la Amazonía, deja de ser un eslogan: se convierte en una práctica pedagógica con memoria, territorio y humanidad