Desde el Valle del Guamuez, en el Putumayo, el Gobierno del Cambio lidera una jornada que articula cinco entornos para garantizar el juego como derecho de la infancia colombiana.

La Hormiga, Putumayo, 25 de abril de 2026. El Ministerio de Educación Nacional en articulación con la Comisión Intersectorial, la Gobernación del Putumayo y la Alcaldía del Valle del Guamuez celebra el Día de la Niñez y la Recreación 2026 desde este territorio donde garantizar el derecho a la educación inicial con sus retos sociales, geográficos y de acceso a servicios, representa exactamente eso.
El juego atraviesa toda la jornada como hilo conductor y como derecho. A través de él se construyen vínculos, se desarrollan capacidades cognitivas y emocionales, y se aprende a habitar el mundo con otros. Por eso la conmemoración de este año estructura su apuesta alrededor de cinco entornos donde jugar tiene forma y sentido.
El primero, es la escuela donde se fortalece el aprendizaje y las habilidades socioemocionales con las niñas, niños y adolescentes como protagonistas; el segundo, es el hogar donde se consolidan vínculos afectivos y transforma prácticas de crianza. La tercera es la comunidad, donde se recupera el espacio público como lugar seguro para la convivencia. El cuarto, es el entorno de la salud, donde se adapta al bienestar físico, mental y emocional de cada niña y niño y, finalmente, en el mundo digital, donde se abren caminos para una ciudadanía crítica y responsable desde temprana edad.
Esa misma convicción de llegar donde más se necesita guía la política de educación inicial del gobierno del Cambio. En tres años, Colombia pasó de 40 a 680 municipios con oferta pública de prejardín y jardín, y 84.900 niñas y niños entraron por primera vez al sistema educativo oficial. Una transformación que demuestra que los territorios históricamente olvidados pueden dejar de serlo cuando hay decisión política e inversión sostenida.
A lo largo del país, cientos de municipios se suman hoy a la movilización con actividades locales. El derecho a jugar se garantiza en todos los territorios, sin excepciones, y el Gobierno del Cambio lo respalda con una política de primera infancia que pone a las niñas y los niños en el centro de la construcción de un país más justo.
