Los análisis iniciales apuntan, por ahora, a una pérdida de potencia en los motores, vinculada directamente con el choque contra obstáculos en la trayectoria de salida.

El reporte preliminar sobre el accidente del avión Hércules del Ejército, que dejó 69 militares muertos en Putumayo, centra su hipótesis principal en un impacto con árboles durante la fase de despegue. Así lo informó la Fuerza Aérea el jueves, en medio de una investigación que aún no arroja conclusiones definitivas.
Desde el Ministerio de Defensa se insiste en que el proceso sigue en curso y que no es posible atribuir el siniestro a una falla humana. Los análisis iniciales apuntan, por ahora, a una pérdida de potencia en los motores, vinculada directamente con el choque contra obstáculos en la trayectoria de salida.
“Es importante precisar que aún no se han determinado causas definitivas ni fallas humanas en el suceso del FAC 1016. Una de las líneas de investigación se centra en la afectación de los motores tras el impacto con árboles”, señaló la cartera a través de sus canales oficiales.
¿Qué se sabe del accidente del avión Hércules en Putumayo?
El coronel Luis Fernando Escobar, encargado de liderar la investigación, entregó detalles técnicos sobre la secuencia de eventos que derivaron en la tragedia. Según explicó, el impacto con los árboles ocurrió apenas segundos después de que la aeronave abandonara la pista.
“De acuerdo con la información recopilada, aproximadamente cuatro segundos después del despegue, la aeronave impactó tres árboles ubicados en la trayectoria de salida por la pista 3…”, indicó el oficial al describir el momento crítico del vuelo.
El primer contacto se habría producido entre el fuselaje y una sección de la hélice del motor número tres. Posteriormente, otros dos árboles fueron impactados por la parte izquierda de la aeronave y por las hélices de los motores uno y dos, lo que habría comprometido de forma progresiva la capacidad de empuje.
Esta cadena de impactos habría generado una pérdida significativa de potencia en los motores, afectando directamente el desempeño del avión en una fase clave como el despegue. A partir de ese momento, la situación derivó en el accidente que conmocionó al país.
En paralelo, el Ministerio de Defensa también respondió a cuestionamientos sobre el estado de la aeronave, en particular tras declaraciones del presidente Gustavo Petro, quien la había comparado con una “chatarra”.
La entidad rechazó esa afirmación y aseguró que el avión cumplía con todos los estándares técnicos exigidos. Según el informe, la aeronave contaba con un riguroso programa de mantenimiento y estaba habilitada para continuar operando.
“La aeronave, con 13.582 horas de vuelo, se encontraba bajo un estricto programa de mantenimiento conforme a los lineamientos de Lockheed Martin y Rolls-Royce”, explicó el Ministerio, subrayando que la investigación se basa exclusivamente en evidencia técnica.
El proceso investigativo continúa con el objetivo de esclarecer completamente las circunstancias del accidente, mientras las autoridades reiteran que cualquier conclusión final dependerá de los análisis en curso.