
Por: *Alexander Africano
Cuando el Gobierno afirma que la negociación con la CNEB está en estado “altamente crítico”, no está recurriendo a una fórmula diplomática de rutina: está advirtiendo que la mesa ha entrado en una zona de máxima fragilidad, donde la confianza política se agota, los hechos de violencia pesan más que los discursos de paz y cualquier nuevo incumplimiento puede empujar el proceso hacia la suspensión o el quiebre definitivo.
Si se rompen los diálogos, Putumayo no solo perdería una oportunidad de paz. Podría entrar en una nueva fase de reconfiguración del conflicto.
Aquí no está en juego únicamente una mesa de negociación. Aquí están en juego la vida de los liderazgos sociales, la seguridad de las comunidades, la sustitución de cultivos, la estabilidad de la frontera y la credibilidad misma de la paz.
El departamento ya venía mostrando una reducción importante en homicidios, pero eso no significa que la guerra haya desaparecido. El reciente hallazgo de material explosivo en Puerto Asís demuestra que mientras se habla de paz, en el territorio todavía existen capacidades para la guerra.
Si la mesa se cae, el riesgo es claro: más presión sobre comunidades campesinas e indígenas, más desplazamientos y confinamientos, más resiembra, más economías ilegales, más control territorial de actores armados y más incertidumbre en una frontera cada vez más frágil.
Y lo más delicado es que Putumayo no enfrenta un problema local aislado. Aquí confluyen rutas, rentas y grupos que se mueven entre Colombia, Ecuador y Perú. Por eso, una ruptura no sería solo un fracaso político: sería una amenaza directa para la estabilidad territorial.
Aquí el debate no es de izquierda o derecha. Es de capacidad institucional. Es de presencia real del Estado. Es de proteger a la gente antes de que el conflicto vuelva a reacomodarse.
Porque cuando la política fracasa en Putumayo, casi siempre quien gana es el actor armado y quien pierde es la comunidad.
Putumayo no resiste otra paz en discurso y otra guerra en el territorio.
*Consejero de Paz de Putumayo