

John Elvis Vera Suarez
“Los jardines están en la ciudad, lo mismo que los pulmones en el cuerpo”. Josep Fonsetré i Mestre (1.829 – 1.897). Maestro de obra Barcelonés.
The Nature Conservancy, afirma que “Los árboles pueden proporcionar un beneficio local pero significativo para los que viven cerca de ellos, ya que eliminan desde el 7 hasta el 24 por ciento de las partículas suspendidas en el aire, favoreciendo la limpieza del aire”. Además, los estudios han llevado a determinar que estos ayudan a mermar la temperatura ambiente en las ciudades. Y aunque quizás no lo crean, hay otros que sostienen que los pacientes hospitalarios con vista a jardines y áreas verdes, tienen la posibilidad de mejorarse más ligero. Cómo vivir en contacto permanente con la naturaleza mejora la convivencia en comunidad.
Los espacios arbolados y jardines en los entornos citadinos, tiende a conllevarnos a convivir en mayor armonía con el entorno social. A esto debemos agregarle que las zonas de conservación en áreas urbanas aportan a las especies de fauna y flora silvestres locales. Entre otras, se pueden convertir en refugios para los polinizadoras tan atacados por el uso de los agrotóxicos. Sin olvidar que esas áreas se convierten en barreras contra el ruido, en especial el provocado por los automotores. Cada día más ciudades, optan por la ampliación y adecuación de parques al considerarlos como atractivos turísticos. La ciudad metropolitana de México al igual que otras en el mundo, se han embarcado en promover la jardinería y la horticultura urbana, no solo como ampliación de las zonas verdes sino como actividades grupales ciudadanas.
Los “jardines verticales sostenibles”, poco a poco se popularizan no solo para embellecer los espacios del cemento de las edificaciones, sino que se busca cumplan una función ecológica. Ante esto se deben seleccionar muy cuidadosamente las plantas que se les siembren y el cuidado que se le tenga. Se expone que los beneficios ecológicos de dichos jardines, son entre otros: la purificación del aire, regulación de la temperatura, humidificación de las fachadas, aumento de la diversidad biológica. Trayendo consigo también, ahorro energético, incremento en el valor de los edificios, aislamiento acústico, y lo más importante, brindando bienestar a quienes habitan sus entornos inmediatos.
Hoy en día, los conceptos de ciudades inteligentes y sostenibles, van de la mano. Si las ciudades ocupan el 5% de la superficie planetarias, pero a su vez emiten el 75% de carbono, estas deben trabajar en mejorar día a día la calidad de vida de sus habitantes, y esto va ligado a la creación y aumento de las zonas verdes, a la reducción de la contaminación, a la implementación de las energías renovables y/o alternativas, al transporte masivo eléctrico o con el llamado hidrogeno verde, en más espacios para los peatones, a la economía circular, y obviamente todo esto se logra solo con la inclusión social y la participación activa ciudadana.
En lugar de buscar encementar, los espacios públicos urbanos existentes, debemos de reverdecer las ciudades grandes y pequeñas y centros poblados. Como arborizar carreteras y caminos de nuestros territorios. Que no nos acabe el cambio climático.
