El VIH/SIDA una tendencia en crecimiento en Putumayo a la que toca ponerle atención

Por: J. Alexander Africano M.

Hablar de VIH/SIDA en cualquier parte del País y en especial en Putumayo, es en ocasiones “revictimizar” a personas que viven con VIH y que enfrentan episodios de discriminación en el trabajo, la familia, el grupo de amigos, etc. Esto no solo constituye una enorme carga psicológica, sino que puede afectar negativamente su desempeño y relacionamiento. Por eso para acompañarlas, es necesario contar con información.

J. Alexander Africano M

Lo que no se puede pasar por alto es que en el año 2022 que apenas termina, se conocieron al menos 123 casos de VIH/SIDA en Putumayo; contrario al año 2021 donde se notificaron 74 casos; es decir hubo un incremento del 66,2% para el año inmediatamente anterior. Al analizar las edades, las más afectadas son las de 20 a 24 años y 30 a 34 años de edad, siendo prevalente en afectación más del 80% los hombres.

Encabeza la lista el municipio de Puerto Asís con al menos 47 casos, seguido de Mocoa con 23 casos (2 muertes por VIH/SIDA), el Valle del Guamuez con 17 casos, Orito con 12 casos y San Miguel con 8 casos; no escapa ni el alto Putumayo donde al menos se notificó de 1 caso por municipio.

Así como es importante conocer de qué maneras se transmite el VIH, también es fundamental saber de qué formas no: mantener relaciones sexuales con preservativo, compartir utensilios, besarse o abrazarse, practicar deportes, jugar o trabajar en un mismo espacio, etc.

Con el tratamiento adecuado, una persona con VIH puede tener una vida como la de cualquier otra e incluso alcanzar una carga viral indetectable, que reduce a cero la posibilidad de transmitir la infección por vía sexual. A continuación, les dejo unos TIPS a tener en cuenta en materia de información y prevención.

Panorama general

El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) ataca el sistema inmunitario y debilita las defensas contra muchas infecciones y determinados tipos de cáncer que las personas con un sistema inmunitario más fuerte pueden combatir más fácilmente. A medida que el virus destruye las células inmunitarias e impide el normal funcionamiento de la inmunidad, la persona infectada va cayendo gradualmente en una situación de inmunodeficiencia. La función inmunitaria se suele medir mediante el recuento de linfocitos CD4.

La fase más avanzada de la infección por el VIH es el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida) que, en ausencia de tratamiento y en función de la persona, puede tardar muchos años en manifestarse. Las personas con sida pueden contraer ciertos tipos de cáncer e infecciones o presentar otras manifestaciones clínicas crónicas de gravedad.

Signos y síntomas

Los síntomas de la infección por el VIH difieren según la etapa de que se trate. Aunque el máximo de infectividad se tiende a alcanzar en los primeros meses, muchos infectados ignoran que son portadores hasta fases más avanzadas. A veces, en las primeras semanas posteriores al contagio, la persona no manifiesta ningún síntoma, mientras que en otras ocasiones presenta un cuadro pseudogripal con fiebre, cefalea, erupciones o dolor de garganta.

A medida que la infección debilita el sistema inmunitario, la persona puede presentar otros signos y síntomas, como adenopatías, pérdida de peso, fiebre, diarrea y tos. Si no se trata la infección, pueden aparecer enfermedades graves como la tuberculosis, la meningitis criptocócica, infecciones bacterianas graves o cánceres como los linfomas o el sarcoma de Kaposi.

Transmisión

El VIH se contagia a través del intercambio de líquidos corporales de la persona infectada, como la sangre, la leche materna, el semen o las secreciones vaginales, y también se puede transmitir de la madre al hijo durante el embarazo y el parto. No es posible infectarse mediante los contactos ordinarios cotidianos como los besos, los abrazos y los apretones de manos o por el hecho de compartir objetos personales, agua o alimentos.

Es importante tener en cuenta que las personas con VIH que están en tratamiento antirretrovírico (TAR) y han suprimido la carga vírica no transmiten el virus a sus parejas sexuales. El acceso temprano al TAR y el apoyo para continuar el tratamiento son, por tanto, cruciales no solo para mejorar la salud de las personas con el VIH, sino para prevenir la transmisión del virus.

Factores de riesgo

Estos son los comportamientos y las afecciones que aumentan el riesgo de contraer el VIH:

• tener relaciones sexuales anales o vaginales sin preservativo;

• padecer otra infección de transmisión sexual (ITS) como la sífilis, el herpes, la clamidiasis, la gonorrea o las vaginitis bacterianas;

• hacer un consumo nocivo de bebidas alcohólicas o drogas durante las relaciones sexuales;

• compartir agujas, jeringuillas, soluciones de droga u otro material infectivo contaminado para consumir drogas inyectables;

• recibir inyecciones, transfusiones sanguíneas o trasplantes de tejidos sin garantías de seguridad o ser objeto de procedimientos quirúrgicos que entrañen cortes o perforaciones con instrumental no esterilizado; y

• pincharse accidentalmente con una aguja, lesión que puede afectar sobre todo al personal de salud.

Recuerde

No hay cura para la infección por el VIH. Con todo, habida cuenta del acceso creciente a la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la atención eficaces del VIH y de las infecciones oportunistas, la infección por el VIH se ha convertido en un problema de salud crónico tratable que permite a las personas que viven con el virus llevar una vida larga y saludable.

¿Y usted se cuida en estos tiempos?

«ME SIENTO ORGULLOSO DE SER ITEPISTA»

*Egresado ITP y afiliado al CNP

JAAM