Putumayo, ¿una lucha perdida contra las drogas?

Por: J. Alexander Africano M.

El pasado 20 de octubre de 2022, se dio a conocer a nivel nacional el informe anual de monitoreo de territorios afectados por cultivos ilícitos en Colombia para el año 2021; el informe lo realiza desde el año 2000 un proyecto denominado Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (SIMCI) de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).

El SIMCI ha permitido mejorar y aumentar la capacidad de monitorear y analizar la extensión, la dinámica y el impacto de los cultivos ilícitos, la productividad, rendimiento y precios de la hoja de coca y sus derivados y la situación socio-económica de los cultivadores, todo esto para apoyar con información confiable y transparente los procesos de toma de decisiones y la capacidad institucional de prevenir y combatir el tráfico de drogas ilícitas en Colombia.

En dicho monitoreo, se dice que en el País se han identificado una interacción de varios factores que crearon un contexto propicio para el aumento de la eficiencia en la producción de cocaína, entre ellos: el aumento de la demanda global de cocaína, la persistencia de la vulnerabilidad territorial, las expectativas derivadas de los acuerdos de paz, el aumento de los actores ilegales del narcotráfico, y mejor acceso a tecnología para la producción de hoja y clorhidrato de cocaina que se traduce en mayores incentivos para la producción de dicha droga.

Independientemente de los factores, lo cierto es que en resumen a corte 31/12/21 se han detectado 204.000 hectáreas (ha) a nivel nacional, con un incremento del 43% si se tiene en cuenta que para el año 2020 (143.000 ha).  Todo esto en contraste con las acciones operativas de las autoridades que permitieron la incautación de 669.340 kg de cocaína, la destrucción de 5.767 laboratorios ilegales y de la erradicación manual forzosa de cultivos de coca que ascendió a las 103.257 ha, todo esto en la vigencia 2021.

El monitoreo en Putumayo no es específico sino que se regionalizó junto con el departamento del Caquetá, donde para el año 2020 se detectaron en los dos territorios 22.041 ha, y para el año 2021 un total de 31.874 ha, lo que nos indica que hubo un aumento del 45%. Lo que llama la atención es que mientras Caquetá baja el indicador, en Putumayo sube, en virtud de que en el primero existen 3.668 ha detectadas en el 2021, contra 28.205 en Putumayo para el mismo año.

Ya en lo que tiene que ver con los municipios afectados y conforme al cruce de información realizado con otras fuentes, se pudo obtener la siguiente información en hectáreas (ha) detectadas para el año 2020 – 2021 para Putumayo, así:

Mocoa: 2020= 18, 2 ha y para 2021= 45 ha

Orito: 2020= 2212,62 ha y para 2021= 4.421,85 ha

Puerto Asís: 2020= 5.701,55 ha y para 2021= 7.469,92 ha

Puerto Caicedo: 2020= 1.929,34 ha y para 2021= 2.727,81 ha

Puerto Guzmán: 2020= 1.063,81 ha y para 2021= 1.457,47 ha

Puerto Leguízamo: 2020= 1.390,14 ha y para 2021= 1.924,43 ha

San Miguel: 2020= 3.603,69 ha y para 2021= 4.106,15ha

Valle del Guamuéz: 2020= 3.353,95 ha y para 2021= 4.694,37 ha

Villagarzon:  2020= 712,86 ha y para 2021= 1.358,24 ha

Igualmente, la detección se centra en más de 50 resguardos y/o cabildos indígenas en territorio Putumayense, los cuales pueden presentar cambios geográficos que afecten los límites, esto puede generar variaciones significativas por no conservar la misma unidad de medición en el tiempo. Estos se concentran principalmente en Alto Lorenzo, Buenavista, Cañaveral, Damasco Vides, El Espingo, El Hacha, Jerusalén San Luis Alto Picudito, Yarinal y otros. Así mismo detecciones sobre el parque nacional natural PNN La Paya y Los Churumbelos; señalando que la detección en los PNN a nivel nacional fue de 8.749 ha en el 2021.    

Lo anterior indica una preocupación en el incremento de la siembra, exceptuando solamente los municipios del alto Putumayo, lo que indica que en Putumayo en casi el 70% del territorio hay presencia de cultivos de uso ilícito.

Ahora bien, en un análisis más exhaustivo se encontró que municipios como Mocoa tienden a la reincidencia de la siembra si se tiene en cuenta que en año 2020 fueron erradicadas 64,99 ha, en el año 2021 un total de 7,46 ha y en lo corrido del 2022 un total de 1,70 ha.  Ya en el consolidado general fueron erradicadas en el año 2021 en Putumayo un total de 23.008,76 ha, siendo los municipios con más erradicación Puerto Asís con 7.550,565 ha, el valle del Guamuez con 4.879,98 ha y el municipio de Orito con 3,612,38 ha erradicadas, todas de forma manual, esto teniendo en cuenta que desde el año 2020 no hay erradicación mediante aspersión aérea. Los datos de erradicación manual se suman en conjunto entre los Grupos Móviles de Erradicación-GME, Policía Nacional y las Fuerzas Militares.

Luego entonces, de no haberse erradicado en Putumayo durante el año 2021, se estaría en cifras que superarían las 50.000 ha, que en suma significaría en su equivalente un retroceso a los años 2000 y 2001, época fuerte de conflicto armado interno, donde se alcanzaron cifras similares, incluso con más de 66 mil ha de coca sembradas, siendo ésta relacionada con un fuerte onflicto armado interno en el territorio.

Históricamente en Putumayo, siempre se ha hablado de erradicación de cultivos de hoja de coca, sin embargo, llama poderosamente la atención la erradicación manual de MARIHUANA y AMAPOLA, que para la primera en el año 2021 en Orito fueron de 1,87 ha y en Puerto Asís 3,06 ha, es decir cerca de 05 hectáreas erradicadas en total. En lo que tiene que ver con erradicación de AMAPOLA existen cifras en Orito con 1,44 ha; Puerto Asís con 0,61 ha; Puerto Caicedo con 0,54 ha; Puerto Guzmán con 1,05 ha y Villagarzon con 0,97 ha erradicadas, para un total de 4,6 ha en Putumayo. Cabe señalar que en el año 2015 en Santiago fue detectada casi 01 ha de amapola y erradicada. Se aclara que el informe no especifica detecciones sobre este particular en el 2021.

En síntesis, los actuales mandatarios tanto en gobernación como los Alcaldes municipales pasarán por ahora a la historia con el aumento de los cultivos de uso ilícito en sus mandatos, será esa misma historia la que juzgue sus gestiones; lo cierto es que las cifras de aumento no solo de cultivos de uso ilícito sino de muertes y otros, hablan por sí solas y aunque no deberían tener responsabilidad serán sus gestiones, informes y escenarios quienes medianamente les cambie esta recordada y triste historia en su paso como máximas autoridades en el territorio.

Finalmente, vale la pena preguntarse ¿Qué ha pasado con los comités de drogas departamental y municipales? ¿existen, han sido efectivos? ¿Por qué no hay un estudio serio actualizado sobre el consumo de SPA en Putumayo? ¿hay o no hay amapola y marihuana sembrada en la región? o será que ¿nos están mintiendo? ¿han sido efectivos los planes graduales de sustitución de cultivos de uso ilícito? ¿el actual gobierno podrá mejorar los indicadores? ¿en Putumayo se está perdiendo la batalla contra las drogas?, en fin.

 “Los vicios vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan como amos.” Confucio