Delinquir no paga, una realidad carcelaria en Colombia con cifras

Por: J. Alexander Africano M.

El INPEC es un Establecimiento Público del Orden Nacional adscrito al Ministerio del Interior y de Justicia, con personería jurídica, autonomía administrativa y patrimonio independiente, cuenta con 131 establecimientos de reclusión del orden nacional ERON (menos el de Mocoa por falta de voluntad política), en la actualidad cuenta con un talento humano de 18.595 personas entre personal de custodia, técnico, asistencial, asesor y demás.

Alexander Africano M.

En cifras generales, según el informe de población Reclusa del Sistema Nacional Penitenciario y Carcelario en Colombia hay 174.193 reclusos, de los cuales están privados de la libertad 97.090 personas, 68.834 tienen prisión domiciliaria, 4821 cuentan con vigilancia electrónica, 2973 se encuentran en establecimientos municipales, 475 en establecimientos de la fuerza pública y en otros establecimientos 3.448.

De esos 97.090 privados de la libertad, 23.411 son sindicados y 73.679 están condenados, de los cuales 90.378 son hombres. En cuanto a Mujeres, están privadas de la libertad 6.712, de las cuales hay 4.379 condenadas y 2.333 sindicadas. Dicho así, los privados de la libertad intramuros registraron 93,1% (90.378) hombres y 6,9% (6.712) mujeres. En todas las regionales los hombres superan el 90% de la población reclusa, con respecto a las mujeres.

En cuanto a la modalidad delictiva por población de Internos en Establecimientos de Reclusión, se tiene que hay 21.095 condenados por homicidio, de las cuales 820 son mujeres; en cuanto a sindicados por homicidios existen 4.889, de los cuales 296 son mujeres. Le sigue en segundo lugar el delito de hurto por el cual están condenados 18.014 internos, de los cuales 931 son mujeres; en calidad de sindicados 3.766, de las cuales 305 son mujeres; en el tercer puesto el delito concierto para delinquir con 13.075 condenados y 7.039 sindicados; en cuarto lugar el delito de fabricación tráfico y porte de armas de fuego o municiones, que tiene a 13.595 condenados, de los cuales 349 son mujeres, sindicados 3.570 de los cuales 130 son mujeres; y en el top 5 los delitos de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes con 12.558 condenados de las cuales 1.822 son mujeres y 4.652 sindicados de las cuales 793 son mujeres.

Muy cerca en cifras están las personas privadas de la libertad por los delitos de actos sexuales y acceso carnal abusivo con menor de 14 años que sumados son 10.167 condenados y 5.235 sindicados; otros delitos como la extorsión, llama la curiosidad de que por el delito de violencia intrafamiliar hay 2.119 condenados, 468 sindicados y el delito de uso de menores de edad para la comisión de delitos que tiene a 1.654 condenados y 624 sindicados; en fin hay otros delitos con cifras inferiores a las iniciales de los cuales hablaremos en otra ocasión.

Por edades, las personas que más cometen delitos oscilan entre los 25 – 29 años con 19. 821 privados de la libertad, le siguen en su orden: entre 30 – 34 años con 18.222, entre 35 -39 años con 14.462, entre 18 -24 años con 11.818, entre 40 – 44 años con 11.168, entre 45 – 49 años con 7.546, entre 50 – 54 años con 5.377 y otras edades en menor proporción como los mayores de 70 años que suman 1.196 privados de la libertad.

Por enfoque diferencial y según cifras del INPEC, están privados de la libertad 1.256 indígenas, 4.142 afrodescendientes, 2.130 extranjeros, 3.076 adultos mayores, con discapacidad 113, población LGBTI 1.834. En cuanto a su nivel educativo, están privados de la libertad con educación básica primaria 35.343, con educación básica secundaria 58.305 y con educación superior 3.442 personas.

Finalmente, y frente al hacinamiento cabe mencionar que la Corte Constitucional ha determinado que los privados de la libertad pueden estar máximo 72 horas en una estación de Policía o en una Unidad de Reacción Inmediata (URI), sin embargo, en algunos casos llegan a estar hasta meses. Dentro de las ciudades en Colombia, Bogotá es la tercera ciudad más afectada por hacinamiento en todo el país con el 553,4%, después de Bucaramanga (835,6) y Santa Marta (553,4). Le siguen Cúcuta (491,4) y Riohacha (333,7).

Es un panorama desalentador pues en promedio al día se capturan 88 delincuentes por hurtos y porte de armas, entre otros delitos, y el 82 por ciento, es decir, 72 delincuentes, quedan en libertad. Al finalizar el mes de agosto, la capacidad penitenciaria se fijó en 81.175 cupos y la población alcanzó los 97.090 privados de la libertad, arrojando una sobrepoblación de 15.915 personas, que representa un índice de hacinamiento cercano al 20%.

Mientras este es el panorama nacional, en lo local, la crisis carcelaria de Mocoa (con 100 privados de la libertad casi de forma permanente) es una responsabilidad de la que nadie quiere hacerse cargo. Las entidades se ubican en un círculo vicioso donde todos ceden su turno en la resolución del problema. Las esperanzas se esfuman. mucho más si se tiene en cuenta que en el actual plan de desarrollo municipal de Mocoa, se contempla la construcción del centro carcelario, sin que el gobierno de Jhon Jairo Imbachí muestre resultados concretos al respecto a un año de su salida. Toda esta situación termina resumida en una sola pregunta: ¿para cuándo la reactivación o reubicación de la cárcel?.

“El precio que tenemos que pagar por el dinero se paga en libertad” R. L. Stevenson