Cosas que pasan I

John Elvis Vera Suarez

Por : John Elvis Vera Suárez

Que pasan y no nos damos cuenta o por igual nos enteramos a medias y terminamos totalmente desinformados. Porque, además, parece ser que la práctica común es tergiversarlo todo para seguir engañando y poder así continuar enquistados en el poder. Y lo anterior se hace notable como cotidianidad en el quehacer gubernamental.

La tan anunciada y manoseada transparencia ha sido solamente una promesa que no terminan cumpliendo. Que es solo una apariencia para hacer de las suyas en las oficinas atestadas de politiqueros y tecnócratas mediocres. La ciudadanía que ve cómo la corrupción acrecienta la crisis, vota siempre con la ilusión de que ahora sí. Ahora sí se iban a arreglar las cosas y los recursos públicos serían invertidos adecuadamente para beneficio de quienes habitan el territorio. Pero gobierno tras gobierno, unos más que otros, han terminado hasta ahora, decepcionando a las mayorías.  

He iniciado la lectura o al menos la ojeada al mamotreto de la ordenanza “Por medio de la cual se autoriza al gobernador del departamento del Quindío para realizar operaciones de crédito público, y se dictan otras disposiciones”. Y les cuento, no soy economista, ni contador. Aburridas clases de matemáticas me condujeron en ocasiones a bibliotecas en busca de lecturas de mi interés. 

Pero precisamente como no soy parte de aquellos que llaman expertos (curiosamente siempre los mencionan como si todos fueran del género masculino), entonces como ciudadano de a pie, el documento en mención me deja más dudas que certezas. Trataré de mencionar algunas, esperando, eso sí, que la precisión y claridad sobre el asunto algún día sea explicado debidamente para el entender de nosotros los del común. 

Lo primero que debemos tener en cuenta es que este empréstito será por el orden de treinta y seis mil millones de pesos ($36.000.000.000), carga que le quedará a quien se posesione como gobernante departamental a partir del primero de enero de 2024. Y de seguro que nos dirán que por “culpa del invierno” las obras tendrán demora en su ejecución. Como escuché decir a diputados que no aprobaron dicha autorización, este, al parecer, no tiene cuestionamientos legales, pero es totalmente inconveniente en estos momentos para el departamento. 

Probablemente la tramitología legal y bancaria para contar en efectivo con los recursos durará no semanas sino muy posiblemente algunos meses. Es decir, dichos dineros no estarán disponibles antes del próximo año. Y como decía, si el invierno continúa para el entrante, pues la inversión seguramente tendrá su demora. Lo cual podrá conducir a que las obras se inicien o estén en ejecución en plena campaña electoral. Favoreciendo a quienes hayan estado vinculados o respalden en su momento a la administración departamental. “Todo esto será por pura coincidencia”. Lo que pasa es que algunos somos muy malpensados. 

En próximas columnas trataré de mencionar algunos puntos llamativos sobre el asunto. Reiterando desde ya, que como un ciudadano más, espero que nos sea clarificado y precisado para nuestra tranquilidad.