Protejámoslas

John Elvis Vera Suarez

John Elvis Vera Suárez

No conocemos cultura alguna que no haya sentido atracción por las aves. Únicas con la facultad de volar, nos atraen porque él mismo ha simbolizado la libertad. El deseo de poder movilizarse sin aparente obstáculo, es el imaginario de los seres humanos queriendo ir más allá de sus fronteras y recorrer el mundo para realizar sus sueños.

Hoy existen varias fechas para celebrar su existencia. El 9 de mayo es el día internacional de las mismas, el 6 de septiembre día internacional de aves playeras, el 4 de octubre es su día nacional y el 8 de este mismo mes, día mundial de las aves migrantes. Es decir, celebraciones no faltan, pero sin embargo esto no se refleja en la conservación de las mismas. 

Se afirma que, entre las 11.000 especies registradas hasta el momento a nivel mundial, el 49 % de su población presenta un declive poblacional. De las 1.409 especies amenazadas, 231 se encuentran en peligro crítico. El primer registro de extinción data de 1502 de un ave gigante de la isla de Santa Elena en el Atlántico. Hoy en día ya se extinguieron de la faz de la tierra 187 especies. 

En Colombia para el año 2017, el Instituto Humboldt, reportaba que 72 especies de aves estaban amenazadas, de las cuales 27 son endémicas y dos están probablemente extintas, 9 en peligro de extinción, 30 en alto riesgo y 31 vulnerables. Los registros hasta el día de hoy nos reportan 1.954 especies en nuestro país. 

Los departamentos con mayor número de especies reportadas son Cauca (1.409), Nariño (1.384) y Antioquia (1.125), Boyacá (1.107), Meta (1.063), Cundinamarca (1.062), Chocó (1.059), Putumayo (1.050), Caquetá (982) y Valle del Cauca (982). Por su parte, los 10 municipios más especies son Santa Rosa en Cauca (1.033 especies); Mocoa en Putumayo (1.002); Ipiales (1.000); Córdoba (993), Puerres (992) y Potosí (991) en Nariño; San Francisco en Putumayo (983); y San Vicente del Caguán (949), Florencia (928) y El Paujil (911) en Caquetá. Estas cifras deben ser revisadas porque pueden presentar incongruencias por la falta de exploración de los territorios afectados por la guerra o por su extensión, especialmente los amazónicos. 

Más allá de las cifras para acercarnos a la diversidad de aves del mundo y en particular de nuestro país, es la importancia de reflexionar y tomar acciones sobre la protección y conservación de las mismas. Es evidente cómo avanza la deforestación de ciento de miles de hectáreas en el caso colombiano para usos agropecuarios como de extracción minera-petrolera. Continúa y quizás aumenta el tráfico de fauna y en especial de las aves por sus llamativos plumajes y por sus bellos cantos. 

Las aves forman parte importante del universo natural y juegan un papel clave en la conservación de la diversidad biológica. Desde los albores de las civilizaciones, estas han estado en contacto y relacionamiento directo con los diferentes pueblos esparcidos por la tierra, esto nos debería de comprometer aún más con su supervivencia.