Estamos Advertidos

John Elvis Vera Suarez

John Elvis Vera Suarez

Como terminaba mi columna anterior “Días intensos”, la Organización Mundial de la Salud (OMS) nos advierte sobre la gravedad de la contaminación del aire, afirmando que “nueve de cada diez personas en todo el mundo respiran aire contaminado”, provocando al menos siete millones de muertes al año.

Por estos mismos días, la ONU a través de su Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), conformado por 234 científicos de 66 países, nos decía que “el cambio climático es amplio, rápido e intenso y algunas tendencias son ahora irreversibles” y que “ya está afectando muchos extremos climáticos en todas las regiones del mundo”.

El Secretario General de la ONU afirma que este informe es “un código rojo para la humanidad. Las campanas son de alarmas atronadoras, y la evidencia es irrefutable”. Continúa diciéndonos: “tenemos que actuar con decisión ahora”, “las economías exclusivas y verdes, la prosperidad, un aire más limpio y una mejor salud son posibles para todos, si respondemos a esta crisis con solidaridad y coraje”.

Se nos advierte que el calentamiento global superará los 2°C en el presente siglo, al menos que se reduzcan profunda y aceleradamente sus causas. Al parecer el tan mencionado Acuerdo de Paris pronto “estará fuera del alcance” posible. Tienen la certeza que “Ha estado claro durante décadas que el clima de la Tierra está cambiando, y el papel de la influencia humana en el sistema climático es indiscutible”.

“Las olas de calor, las fuertes precipitaciones, las sequias y los ciclones tropicales” su reiteración y aumento extremo, son claramente resultado de la actividad humana imperante. Esto está incidiendo más fuerte cada día en la salud pública y en la agricultura a nivel mundial.

Nuestras Costas retrocederán ante el aumento paulatino del mar en el presente siglo. Las inundaciones y en el otro extremo las sequias por periodos extensos serán mucho más frecuentes y cambiarán nuestros mapas poblacionales. La productividad de las tierras en cada región será afectada en detrimento de la seguridad y soberanía alimentaria de las comunidades.

“La estabilización requerirá reducciones fuertes, rápidas y sostenidas en las emisiones de gases de efecto invernadero, y llegar a las emisiones CO2 cero. La limitación de otros gases de efecto invernadero y contaminantes del aire, especialmente el metano, podrán beneficiarse tanto la salud como el clima”, Sostiene el IPCC. (Bueno, una buena noticia es que, con los precios actuales, la población colombiana está mermando aceleradamente el consumo de carne). No olvidemos que se responsabiliza a la ganadería como gran aportante de gas Metano.

Lo visto hasta el momento, es que los gobiernos y sectores económicos con poder de incidencia en los mismos, no han tomado las medidas que con urgencia recomiendan los organismos internacionales ante la crisis climática y ecológica planetaria. Para detener este deterioro socio-ambiental solo podemos contar con la fuerza de las mayorías ciudadanas que serán las encargadas de volver las esperanzas para una vida digna y posible para la humanidad entera.