El hombre de la memoria, haciendo memoria después de dos años de la tragedia en mocoa

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(texto escrito el 01 de abril de 2019)

Por: J. Alexander Africano Macías

Durante mi paso en el servicio a la comunidad por más de 23 años, me he quedado con lo más bonito que cualquier humano pueda tener y es: el aprendizaje, han sido muchas las experiencias y sobre todo las bendiciones de amigos hombres y mujeres que me han aportado de una u otra manera, nombrarlos sería muy egoísta de mi parte, pues alguno se me puede quedar en el olvido y todos merecen su lugar en mi corazón, en mi mente y en mi esencia. Dejo viva mi piel en dos grandes monumentos como parte de la reparación simbólica del conflicto, uno, el ubicado en el comando de Policía cuyo lema es de mi autoría y que dice: “A la memoria de los Policías que ofrendaron sus vidas en pro de la construcción de la Paz” y otro ubicado en la vereda la M (por la vía antigua de El Pepino) que simboliza la tragedia Institucional de la Policía Nacional en los años 90s.

Por ahora, me referiré al 01 de abril de 2019, exactamente 02 años después de haber visto de frente la furia de la naturaleza, me atreví a escribir esto en mi red socia Facebook, lo transcribo tal cual y “espero sirva para la memoria de quienes no tienen memoria”.

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“…Los seres humanos debemos ser como en el principio: de palabra, por eso en mi primer escrito les prometí una próxima escritura enfocada a narrar la segunda parte de la tragedia, no sin antes volver a agradecer a la vida, a Dios por la oportunidad, a los gestos de solidaridad de quienes se preocuparon por mí y mi Familia, en especial a mis Padres, gracias a Andrés y Hayder mis hijos y mil gracias a todos los Policías y a la Comunidad que salvaron tantas vidas. Un Adiós a las más de 330 víctimas incluido mi compañero de batalla Patrullero Disiderio, mis amigos y compañeros del ITP que se fueron y a todos mis conocidos y no conocidos, a los desaparecidos mi solidaridad y a sus familias, así como a cada una de las familias que han vivido en carne propia la tragedia, a todos ellos mi solidaridad y respeto así como a las familias indígenas, afrodescendientes, víctimas del conflicto, Policías que también lo perdieron todo, en fin a todas las víctimas contadas hasta ahora (de ellos por lo menos 120 niños y niñas), a los más de 60 desaparecidos y demás víctimas y damnificados que se acercaron a los 25.000 en ésta tragedia.

La noche del 31 de marzo del 2017 quedará registrada como una fecha trágica en la historia del municipio de Mocoa (Putumayo), las precipitaciones y lluvias – entre las 10 de la noche y la 1 de la mañana del 1 de abril- alcanzaron cerca de 129,3 mm, una cantidad que caería regularmente en 10 días en esta ciudad del piedemonte amazónico. Las fuertes lluvias provocaron el desbordamiento de los ríos Mocoa, Sangoyaco y Mulato. Al ser fuentes fluviales torrenciales, arrastraron a su paso sedimentos, basuras y piedras descomunales que provocaron una enorme avalancha que arrasó con el barrio San miguel y destruyó otros 16.

En esta ocasión me voy a centrar en los esfuerzos institucionales en especial los de la Policía Nacional en los posteriores días al suceso, para luego hacer un recorrido por las ollas comunitarias, lo que que dicen las veedurías ciudadanas, así como gestión del riesgo, transcurridos dos años.

En primer lugar debo decir que la primera Institución Oficial en enfrentar la tragedia fue la Policía Nacional, ese día el primer punto de atención de los Policías nocturnos fue el barrio Naranjito de donde ya se habían conocido con antelación por las lluvias las afectaciones en el lugar, y fue ahí donde se vió el esfuerzo de héroes anónimos que salvaron muchas vidas y que no fueron, ni han, ni serán reconocidos pero que los llevamos en el corazón como buenos servidores, como “buenos Policías”, solo basta con decirles que en ese momento trágico no hubo tiempo para publicidad, ni cámaras, para celulares, nada de grabaciones, lo que importaba era la propia vida y la de los demás; reconocer también a nuestras fuerzas Militares por su incansable labor; curiosamente al amanecer empezaron a llegar otras Instituciones con su apoyo incluidos sus propios medios de comunicación que llevaban consigo en especial poderosas cámaras que se convirtieron en las imágenes que vió el mundo y donde no salió la primera autoridad que salvó muchas vidas: la Policía. Aclaro que a estas alturas ya no importa, pero si importa a mí memoria por lo vivido.

A partir del día 1 de abril de 2017 se iniciaron los sobrevuelos principalmente para verificar las vertientes de los principales cauces de los ríos Taruca, Conejo, Sangoyaco, Mulato y Mocoa, por parte de autoridades ambientales y de gobierno y con base en estudios previos sobre la geología de esa región, la autoridad ambiental pudo en su momento determinar y concluyó que fueron varias las causas de la emergencia, entre otros: el uso inadecuado del suelo en estas zonas activó antiguos deslizamientos y generó unos nuevos; se vivió un fenómeno con características similares a otro ocurrido hace 50 años en esta misma zona antes de que estuviera poblada (relata corpoamazonia); cambios en el uso del suelo; naturaleza de los suelos, terreno deleznable como arenoso y arcilloso; fallas geológicas; topografía del terreno, que tiene pendientes de entre 50% y 100% en las márgenes de los ríos; construcciones en zonas de ladera y riesgos; precipitaciones extremas; en zonas de las microcuencas de los ríos Sangoyaco y Mulato y las quebradas Taruca, Conejo y Almorzadero, se evidenció cómo la deforestación y el cambio de los usos de los suelos también influyó en los deslizamientos y remoción en masa; las invasiones en las rondas de los ríos, la discontinuidad en los muros de contención y la construcción de diques ilegales para secar humedales son algunos de los motores que agravaron la vulnerabilidad de las poblaciones ante las amenazas de crecientes súbitas o desbordamientos frecuentes de los ríos y lagunas.

En su momento explicó la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Sur de la Amazonía ambiental (CORPOAMAZONIA) que esta masa que obstruyó las fuentes hídricas generó un represamiento y colmatación de los ríos, que derivó en “una avenida fluvio-torrencial con flujo de lodos y detritos de gran volumen y significativo aporte de material vegetal, que afectó diez y siete (17) barrios en la ciudad de Mocoa entre estos destrucción total de San Miguel, los Pinos, el Progreso, La independencia.

Desde el primer día, la ciudad quedo ni energía eléctrica en atención a que La subestación eléctrica de Junín presentó graves daños, sin embargo, la energía eléctrica fue reestablecida en gran parte 15 días después, de igual manera el acueducto fue apoyado por medio de 20 carrotanques y 30 tanques para tener agua disponible. Además, tres plantas potabilizadoras ya que este quedó destruido.

Decenas de casas, así como dos puentes y muchas vías, sucumbieron ante la fuerza de las aguas. Una capa de lodo lo cubre todo, hubo destrucción de un puente en el kilómetro 4, en la vía Mocoa-Pitalito el cual ocasionó que el municipio quedara incomunicado por vía terrestre, sin embargo, días después se abrió paso provisional, otro de los problemas fue la incomunicación dentro de la ciudad pues las aguas ocasionaron daños a la estructura de vías principales y tres puentes vehiculares: Sangoyaco, 17 de Julio e Independencia. Cinco barrios que fueron prácticamente borrados bajo el fango: San Miguel, San Fernando, Independencia, San Agustín y Progreso, otros 17 sectores de la capital del Putumayo se vieron afectados.

El hospital del municipio de Mocoa colapsó por cuenta de los cientos de heridos que requerían atención inmediata y de igual manera la morgue del hospital la cual tuvo que ser provisionalmente trasladada para el cementerio Normandía debido a la cantidad de cadáveres que fueron llegando a este lugar desde el mismo momento de la tragedia.

Desde la media noche, la capacidad operativa de los organismos de socorro se vio desbordada tanto Policía Nacional como demás autoridades, sin embargo, el dia domingo 2 se vió el apoyo por gobierno Nacional al enviar uno de los más impresionantes operativos de rescate que se hayan visto en tiempos recientes. Más de 1300 personas del Ejército, Policía, Fuerza Aérea, Armada, Defensa Civil, Bomberos, Cruz Roja, UNGRD, Gobernación, Alcaldía, CTI, Medicina Legal, y Corpoamazonia quienes realizaron labores para atender la tragedia. Mientras tanto 300 socorristas, 10 helicópteros, 6 aviones, 7 botes para apoyo fluvial y 63 vehículos para recorridos terrestres de diferentes autoridades y fuerzas militares y de Policía, atendieron las urgencias.

De igual manera el departamento de Policía Putumayo desplegó desde la media noche del dia 01 de abril todas sus capacidades, personal de la estación Mocoa y plana mayor (personal administrativo) del comando, unos quienes se encontraban descansando, y otros que estuvieron disponibles inmediatamente para atender desde el primer momento a la comunidad tanto en las instalaciones del comando donde se recibieron más de 500 personas que buscaron un techo donde cubrirse de las fuertes lluvias durante la madrugada del 1 de abril y posteriormente en las zonas afectadas donde inicialmente se realizaron actividades de búsqueda, rescate y traslado de heridos y cuerpos a los lugares habilitado, incluso remoción de escombros de viviendas.

De igual manera a partir del día 1 de abril la Dirección General de la Policía Nacional tuvo a bien enviar personal de apoyo en todas las especialidades para atender la emergencia en el municipio y fortalecer el servicio de policía de acuerdo a su misionalidad y necesidad del servicio, en atención que el departamento no contaba con toda la capacidad suficiente para atender dicho hecho.

A partir de este día se instaló en el comando de Policía Putumayo el puesto de mando unificado de la Policía Nacional por el Señor Brigadier General HERMAN ALEJANDRO BUSTAMANTE JIMÉNEZ , Comandante de La región de Policía Nro.2 Sur Oriental , quien arribó a la unidad con el fin liderar y direccionar del servicio de policía en el municipio de Mocoa, teniendo en cuenta que a partir de este día llegó el personal de apoyo del nivel central y de la región para ayudar en las fases durante y después del siniestro. Así mismo la oficina de Derechos Humanos de la Policía al mando del Intendente ALEXANDER AFRICANO se convirtió en un referente de los desaparecidos con el flujo de información y la voz de aliento a las víctimas.

Se establecieron 12 Frentes de trabajo con el fin de utilizar toda la oferta institucional y cubrir las necesidades del servicio de Policía en el municipio de Mocoa.En el apoyo se contó con 411 Policías locales y por lo menos 311 del nivel central, todos cumpliendo diferentes labores como: Servicio y seguridad en albergues; servicio en puestos fijos; servicio policial en puntos críticos; prevención y control en el sector comercio; servicio y seguridad sobre las vías; servicio y seguridad sobre los puentes; descongestión de movilidad en la ciudad; acompañamiento a dignatarios y cierre de vías; recepción de ayudas; distribución de abastecimientos; almacenamiento y reporte de ayudas; ejercer control sobre ayudas; necropsias, jornadas de vacunación; entrega kits de bioseguridad; intervención psicológica al personal; asistencia psicosocial al personal; epidemiología; traslado de medicamentos; búsqueda y rescate; noticias en emisora, ayudas humanitarias; etc. Es importante señalar que, en los días más terribles posteriores a la avalancha, la Policía capturó por lo menos a 07 delincuentes que aprovechando el dolor intentaron hurtar lo que quedaba en los inmuebles abandonados.

En general el impacto ha sido positivo teniendo en cuenta que la ayuda de la policía hacia la comunidad se ha enfocado en la misionalidad y en los aspectos antes mencionados y por ende la credibilidad y buena imagen se ha hecho presente , el tema de la percepción ciudadana gracias a la visibilidad que ha tenido la policía durante y después del suceso pues además de fortalecer la seguridad ciudadana la institución se ha hecho presente también en aspectos de ayuda humanitaria con la distribución de ayudas, alimentos, agua ,la búsqueda y rescate, se ha tenido mayor cercanía e integración con autoridades político-administrativas, líderes comunitarios y sociales, gremios y comunidad en general a través del personal de los cuadrantes. La labor de la Policía Nacional indiscutiblemente durante y después de este suceso ha sido excepcional y de gran valor para los ciudadanos. La Policía Nacional salvaguardando los bienes de las personas que resultaron afectadas logró la captura de 05 personas inescrupulosas que aprovechando la situación pretendían hurtar las pocas pertenencias de los damnificados.

Se implementó desde el mismo 31 de marzo en el comando de Policía el primer albergue provisional en la base del departamento el día de la tragedia donde se abrieron las puertas del Comando para que más de 500 personas tuvieran la garantía de estar seguros en las instalaciones Policiales.Se evacuaron por vía área a través del servicio aéreo de la Policía Nacional desde el municipio de Villagarzón aproximadamente a más de 2500 personas entre familiares de personal uniformado, niños y comunidad en general. Los grupos de Turismo y el Grupo de Protección a la Infancia y la adolescencia y carabineros desarrollaron actividades de recreación, con los niños, niñas y adolescentes actividades brindando a la población afectada un momento de esparcimiento y alegría haciendo también entrega de detalles.

Se realizaron jornadas de vacunación, entrega de alimento y adopción a más de 400 semovientes caninos, felinos y equinos con el fin de prevenir el contagio de la rabia y con el fin de brindarles un hogar estable y unas mejores condiciones de vida con la ayuda de los médicos veterinarios voluntarios. También la Policía se hizo presente apoyando el suministro de agua en los diferentes barrios con 06 carro-tanques provenientes de otras unidades, los cuales fueron utilizados para abastecer lugares como el hospital, el comando de policía, el centro penitenciario de Mocoa, los barrios, los albergues, los barrios, etc.

Con los profesionales de la salud se inyectaron más de 2.500 vacunas contra la hepatitis A, varicela, tétano. A pesar de no contar con los recursos necesarios ni la capacidad de personal, el departamento de Policía Putumayo pudo responder ante la emergencia desde el primer momento brindando apoyo para la búsqueda y rescate en los diferentes puntos afectados, sin descuidar la seguridad en la jurisdicción.

DEL ALBERGUE A LAS OLLAS COMUNITARIAS

Muchos de los damnificados después del evento se dispersaron en varios grupos en todo el casco urbano del municipio, siendo dispendioso establecer la cifra real de afectados y damnificados en este evento, consecuentemente se crearon unos lugares de aglomeración de damnificados e incluso de personas que solo buscaban aprovechar beneficios en especial por las ayudas que llegaban de todo el país. Los albergues oficiales fueron: San Andrés, Diviso (Colegio); coliseo Las Américas, coliseo Olímpico; indercultura, ITP, La Esmeralda colegio ciudad Mocoa; albergue madres gestantes y lactantes (colegio Pio XII sede El Jardín), albergue El Pepino. En síntesis más de 600 familias fueron amparadas bajo la auxilio de estos centros temporales de estadía, donde permanecieron más de 2000 personas.

Luego se instalaron lugares adecuados como refugios temporales, que no fueron reconocidos por la administración municipal como albergues, puesto que no reunían las condiciones apropiadas para brindar una oferta institucional a las personas afectadas, entre esos recuerdo: por el sur oriente: a la escuela del Barrio José Homero, La Peña, ASOCIPAZ, José Homero Bajo 1, 2y 3; Las Acacias Villanueva, caseta comunal José Homero y un lugar transitorio LGBTI. Por el oriente se contabilizaban 11 ollas comunitarias que se concentraron en el barrio San Agustín, de las que se beneficiaron por lo menos 600 familias (2.400 personas aprox.), quienes presentaron afectaciones a bienes muebles e inmuebles; aducían que no tenían intenciones de pasarse a los albergues para no alejarse de su comunidad; por otra parte, la comunidad argumentó que no se encontraban conformes con la información que se tenía acerca de los proyectos de viviendas planteados por el gobierno en ese momento.

Por el sector Nororiental en total 9 ollas comunitarias y 1 punto de información de las que se benefician 431 familias (1517 personas aproximadamente), distribuidos así: esquina del barrio la independencia, más 04 ollas comunitarias en La Independencia, Los Álamos, y la galería municipal. En este último punto los comerciantes manifestaron que pusieron en conocimiento de la cámara de comercio su situación, ya que los afectados en su mayoría eran dueños y trabajadores de locales comerciales de ese lugar.

Sobre el sector norte 11 ollas comunitarias de las que se beneficiaron más de 630 familias (2030 personas aproximadamente); En el sector urbano se identificaron 4 ollas comunitarias establecidas por las afectaciones en los Barrios el Carmen (10 casas resultaron destruidas); barrio Los Chiparos (7 casas destruidas y 15 afectadas), y la Reserva (Ubicado en Zona de Riesgo); sus puntos de concentración fueron: Villa del Norte, El Carmen, Los Chíparos, La Reserva, sector motel La Iguana, kilómetro 4 entrada a Pueblo Viejo, sector 15 de mayo, entrada colegio Alto Afán, cabildo CachiyacoAndaquí, cabildo yanacona Alto Afán, Nueva Esperanza y El Porvenir.

Finalmente, en el sector occidental 06 ollas comunitarias de las que se benefician 334 familias (900 personas aproximadamente), se concentraron en los barrios San Miguel, san Fernando, San Fernando sector la Y, El Jordán, La Esmeralda, El Progreso caseta comunal.

En síntesis, se tuvo en Mocoa aparte de los albergues por lo menos 36 puntos de aglomeración de personas que se declararon damnificadas por la avenida torrencial, de estas por lo menos se beneficiaron en menor o mayor escala cerca de 2.350 familias que sumaron más de 7.800 personas aproximadamente. En estos lugares también fue garantizada la seguridad por parte de la Policía nacional de los Colombianos.

DOS AÑOS DESPUÉS HOY 2019 QUE DICEN LAS VEEDURÍAS

Se realizaron acciones de “resiliencia”, se conformaron varias veedurías ciudadanas: PBOT, acueductos, puentes, vías, pavimentación, dicen ellos entre otras lo siguiente:

Se han interpuesto varias quejas y denuncias de las cuales se desconoce su estado; en cuanto a la reconstrucción de Mocoa el entonces presidente Juan Manuel Santos calderón nombró a su Ministro de Defensa Luis Carlos Villegas como el gerente de la reconstrucción; todo en cabeza de la unidad nacional de gestión del riesgo, todo se hizo desde el nivel central y se ofreció a la comunidad y a nivel País las donaciones de los gobiernos internacionales en donde se supo de más de 37.000.0000.0000 (treinta y siete mil millones de pesos) y otras donaciones del gobierno nacional, fundaciones etc, en su momento se prometieron 08 megacolegios, se prometieron obras de mitigación, se prometieron más de 1000 viviendas en seis meses, se prometió un acueducto nuevo para Mocoa; de todas esas promesas en su total de cumplimiento solo se ha cumplido un 15 a 18 %.

La reconstrucción no avanza en la medida de las promesas expuestas, no se permitió a la Alcaldía manejar la reconstrucción, los ciudadanos propusieron una “agencia para la reconstrucción” con gentes de todas las clases, profesionales y no para tal fin, que incluyera el enfoque étnico, no fue autorizada, empero las veedurías y la sociedad civil continuó acompañando los proyectos hasta el día de hoy. El clamor general es que se han mal direccionado los recursos y se afirma que la misma comunidad trabajó en un plan para la reconstrucción que quedó en el papel, allí se expresaba por ejemplo desde la ciudadanía como se quería el PBOT y otras alternativas; lo que si es claro es que el DNP, los ministerios y demás direccionaron los recursos desde arriba hacia abajo pensando qué sería lo ideal y no al revés desde el dolor y la visión comunitaria local.

En principio y luego de la tragedia lo prioritario era conforme a la Ley 1523 de 2012 la declaración de “la urgencia manifiesta” (declaratoria de emergencia local), eso le permite y en su momento le hubiera permitido al Alcalde como máxima autoridad estar al frente de la reconstrucción como su gerente y debió manejar los recursos como en este caso que fue del orden local.

A la fecha de hoy 31 de marzo de 2019, han sido entregadas 300 viviendas a los damnificados de las cuales se dice son pequeñas o como mal o bien las llaman “casitas de papel”, las cuales presuntamente habrán sido construidas en “nacederos” de agua o en zona afectada por humedales, de lo cual se habrían interpuesto las denuncias ante la Contraloría y con un agravante supuesto y es que Corpoamazonia no denunció en su momento esos hechos. Se dice que el proyecto SAUCES 1 en época de lluvia se rebosan sus aguas, no se tuvo en cuenta que aguas abajo el colector existente es de 8 pulgadas, en fin. Al momento están pendientes 909 viviendas de la primera fase.

Las veedurías han dado a conocer que las obras de mitigación han sido escasas, escasearon los subsidios de arrendamiento y como si fuera poco no se ha terminado el acueducto nuevo para Mocoa (a la fecha de este escrito van por lo menos 01 mes que Mocoa no cuenta con agua en las viviendas por cierre de las bocatomas y a los Mocuanos les tocó volver al “plan carrotanque”, se exceptúan los barrios adscritos al acueducto barrios unidos). También al parecer en los subsidios de alimentos hubo sobrecostos, sumado a eso recuerdo que salió un decreto de excepción de IVA y al respecto se sabe que las compras a las ferreterías y empresas a fin fue muy baja, tampoco a los supermercados.

Otro tema del cual se habla es que hubo pavimentaciones de calles de barrios por donde no pasó nada, presuntamente obedeciendo a órdenes de pavimentar calles recomendadas, se tendría que ver si en los barrios afectados directamente se han hecho obras de pavimento o si por el riesgo no era viable.

A la fecha no se ha realizado un puente elevado peatonal para estudiantes o también para transeúntes, tampoco se evidencian muros de contención, se han adecuado coliseos, adecuación de escuelas que no mitigan las necesidades cuando la lluvia cae sobre la capital. Son varios los fines de semana en que se va la luz, lo que llama la atención es que en su momento se donaron generadores y tampoco se sabe si le inyectaron recursos a la empresa de energía siendo ésta empresa la que hizo esfuerzos para dar energía en 20 días después de la avalancha.

De tantos recuerdos los Mocuanos recuerdan “el hidrante mágico” el cual el mismo presidente Juan Manuel Santos en un acto de Estado vino y creó una expectativa de agua en los capitalinos, hoy no hay agua después de dos años; a la fecha se tiene contratado el acueducto por $28.000.000.000 (veintiocho mil millones de pesos).

Faltaría agregar otras situaciones entre otras como las dudas sobre la compra de los predios donde se construyeron y están construyendo las viviendas, de lo cual sopesan varias afirmaciones, ciertas o no indican un mal comienzo de las obras, si habláramos en términos de transparencia.

LO QUE DICE LA UNIDAD NACIONAL PARA LA GESTIÓN DEL RIESGO DE DESASTRES

En su página oficial podemos apreciar las siguientes cifras:

• Donaciones internacionales: $ 27.239.109.617,28

• Donaciones nacionales: $ 10.169.246.177,33

• Viviendas urbanas Sauces I (Adquisición de predio, escrituración e interventoría de las obras) $ 3.372.489.040

• Viviendas urbanas Sauces II (Adquisición de predio) $ 1.185.665.880

• Viviendas rurales (Adquisición de predio)$ 2.564.585.500

• Plaza de Mercado (Adquisición de predio, adecuaciones y servicios públicos) $ 2.087.684.080

• Pavimentación de vías urbanas $ 5.000.000.000

• Construcción Megacolegio Sauces II $ 8.500.000.000

• Uniformes estudiantes de Mocoa $ 727.593.000

• Adecuación y dotación Colegio Ciudad Mocoa (Adecuación con destinación especifica de Caracol- Yo Me Llamo y dotación con destinación específica de Caringfor Colombia) $ 407.486.336

• Dotación de Equipamiento del Centro de Desarrollo Infantil (Destinación específica de Give to Colombia) $ 173.366.667

• Estudios y diseños para las obras de mitigación $ 3.000.000.000

• Asistencia Humanitaria de Emergencia (Destinación específica del BID)

$569.200.000

• Construcción de vivienda comunidad indígena INGA $ 880.000.000

• Viviendas rurales (Obras complementarias y urbanismo)-En Proceso

$ 2.451.130.046.

Agrega que se ha trabajado en Seis líneas de acción estratégica que comprenden 122 acciones puntuales, han sido la hoja de ruta del Plan de Acción Específico para la recuperación de Mocoa, que, bajo la Gerencia para la Reconstrucción a cargo del Director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, Eduardo José González Angulo, y con el apoyo y acompañamiento de la Vicepresidenta Martha Lucía Ramírez, se han adelantado de manera satisfactoria.

Ordenamiento Territorial, Ambiente y Gestión del Riesgo; Infraestructura Social, Conectividad e Integración Regional, Desarrollo Económico, social e institucional, son las líneas que comprenden la reconstrucción de Mocoa en donde 19 sectores del gobierno nacional trabajan de manera puntual de acuerdo a su misionalidad.

Para el sistema de acueducto ya se tiene al 100% la bocatoma, el desarenador, las líneas de aducción y en más de un 93% las redes de distribución y los tanques de almacenamiento. Se logró acordar con el pueblo indígena INGA, los permisos de intervención de obra para construir y mejorar a través del Viceministerio de Agua, el sistema completo en su capacidad de almacenamiento y distribución. Esta labor se alcanzó gracias al Gobernador indígena, quien le ha prestado a este gobierno todo su apoyo para garantizar el bien común de todos los pobladores de Mocoa.

Por su parte, desde la UNGRD, se han desarrollado 7 proyectos que incluyen la construcción de 4 puentes peatonales, la dotación de uniformes escolares para 2.518 niños, la rehabilitación de la cancha deportiva “El Pepino” y del Coliseo Modesto Ruano, la adecuación y dotación del colegio Ciudad Mocoa, medios de vida a fin de apoyar la reactivación económica de las familias afectadas y las interventorías para la construcción de viviendas.

Así mismo, se adquirió maquinaria amarilla con aportes de la UNGRD, por un valor de más de $1.103 millones, entregándose hoy a la Alcaldía de Mocoa una retroexcavadora sobre llantas y una excavadora hidráulica sobre orugas, garantizando su operación hasta el 31 de diciembre de 2019, gracias a la transferencia de recursos a la administración municipal para cubrir los gastos de operación y combustible.

En lo referente a los demás proyectos que se están ejecutando actualmente a través de la UNGRD, se tiene un avance del 100% de los estudios y diseños del Megacolegio, dando inicio hoy a la fase de construcción, con una inversión de $8.500 millones. Así mismo, en convenio con el Ministerio de Defensa, el Ejército Nacional y la Alcaldía de Mocoa se está llevando a cabo la pavimentación de 2.315 metros lineales de vías urbanas con un avance del 82%.

Adicionalmente, se están invirtiendo $ 766 millones adicionales, para potencializar y mejorar el Sistema de Alerta Temprana en la ciudad, aumentando la cobertura en un 50% en las quebradas Taruca y Taruquita, Sistema que salvó vidas gracias a que permitió, al activarse, una oportuna evacuación por parte de las comunidades en el evento presentado el 12 de agosto de 2018.

Gracias al apoyo de entidades locales y de gente de la región, y con los insumos técnicos necesarios, se está gestionando la asignación de recursos por parte del Sistema General de Regalías – Rendimientos Financieros, a fin de contar con los primeros $ 250.000 millones, para financiar las primeras 57 obras de mitigación del riesgo, sobre los cauces de los ríos Mulato, Sangoyaco, quebrada Taruca y Puerto Limón, para la protección del casco urbano del municipio de Mocoa. Lo anterior, teniendo en cuenta que la prioridad es proteger las vidas y bienes de la comunidad.

Adicionalmente, se dará inicio a la ejecución de la primera obra de mitigación en el Barrio Modelo, con aportes de $2.300 millones por parte de la UNGRD y $2.000 millones por parte de la Alcaldía Municipal, la cual comprende la construcción de un muro de contención en concreto reforzado que protegerá las laderas del cauce del río Sangoyaco, localizado en la calle 10 entre carrera 5 y 7, beneficiando a los barrios Centro, José María Hernández y Modelo ante un posible evento de avenida torrencial.(Esto último tomado de la UNGDRhttp://portal.gestiondelriesgo.gov.co/…/Se-sigue…).

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