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Frutales en la amazonia y la region Leguizameña

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JOHN ELVIS VERA SUAREZ

Los habitantes de la Región Leguizameña, cuentan como parte de su dieta con una excelente variedad de frutas. Ante lo anterior, se transcribe a continuación apartes de una reciente publicación “Frutas y Fruti Culturas en Colombia. Cartilla Nº.2”, en ella se dice:” A partir de la llegada de los españoles, ocurrida hace quinientos trece años, las culturas que llegaron trajeron sus propios conocimientos y criterios de producción, que en algunos casos se adaptaron a lo local, pero en otros se impusieron a la fuerza. Muchas especies de frutas provenientes de otros continentes se introdujeron y se adaptaron a las condiciones locales de suelos y clima, y fueron adoptadas para su uso por la comunidad. El plátano demostró su versatilidad y fue acogido como elemento básico para la alimentación de prácticamente todas las comunidades de regiones templadas y cálidas del país.

Otras especies de frutas introducidas a Colombia desde tiempos anteriores, durante la colonia y procedentes de lejanas tierras orientales en su mayoría, además de los plátanos y los bananos, son los mangos, los cítricos como los limones, limas ácidas, naranjas dulces y agrias, y mandarinas; también la granada Punica granatum originaria del Mediterráneo pero adoptada como emblemática de la Nueva Granada y que aún permanece en el escudo del país; igualmente el tamarindo, la breva, la carambola y el árbol del pan. En décadas recientes se han introducido muchas variedades de aguacates, mangos, cítricos, uvas, la macadamia, la manzana de terciopelo o siete-sabores, el mangostán, el maracuyá, la Feijoa, la jaboticaba, el arazá y la pera de malaca (Pomarroso).”

Entre otros datos nos cuenta:” … se han impulsado cultivos semi-comerciales de frutas amazónicas en los departamentos del Caquetá y Putumayo, como el copoazú, el arazá, la uva caimarona y la jaboticaba.”

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Continúa:”En la Amazonia, a orillas del propio río, así como en las orillas de los ríos Caquetá, Putumayo, Guaviare, Orteguaza, Apaporis y sus afluentes, donde hubo menos influencia foránea, las huertas indígenas se diferencian en el tipo de manejo y los productos sembrados; existe la chagra, producto de la tala y quema, donde se plantan principalmente cultivos anuales o de ciclo corto, siendo la yuca la más importante, pero también algunos ajíes, piñas, papayas y ñames; esta chagra es trabajada por las mujeres; mientras , existe otra chagra, la de coca, donde además crece espontáneo y alternado entre la coca, el yarumo u hoja, planta que activa los alcaloides de la coca, juntos forman el mambo; esta chagra es trabajada por los hombres, y ambas tienen un carácter temporal y transitorio; al cabo de unos años se abandonan, para establecer una nueva en otro terreno con una regeneración natural ya más avanzada.

Alrededor de las malocas, junto a las residencias permanentes y en los puertos de los pueblos indígenas, es frecuente encontrar arboladas que se confunden con la selva circundante, compuestas en su mayoría por especies de alguna utilidad, principalmente de árboles frutales, incluyendo a las palmas de chontaduro o puñuña, palmas de assaí, milpesos, donpedrito, y ocasionalmente algún canangucho; los árboles de estratos superiores son bacurí, guama, zapote de chupar, pera de malaca, caimo amarillo y caimarón o uva; en los estratos medios, limón, anón amarillo, guanábana, marañón, papaya, copoazú, arazá y otras frutas amazónicas menos conocidas. En el piso se siembran ajíes y piñas de muchas variedades. Los plátanos y bananos son ocasionales, pero están igualmente presentes, junto a otra serie de plantas introducidas. La coronilla, Bellucia grossularioides, crece espontánea a orillas de caminos y huertos.”

Más adelante expone: “En la Amazonia, en el Choco y en otras regiones con climas calidos y lluviosos…se cosechan los frutos maduros de palmas como la canangucha, moriche o aguaje Mauritia flexuosa, el cual crece silvestre, en ocasiones formando grandes y extensos palmares en zonas inundadles. Esta fruta se utiliza principalmente para preparar bebidas y chichas, así como helados y dulces, y es la fruta que se comercializa en mayores volúmenes en la ciudad Iquitos, en la Amazonia peruana, lo cual nos muestra su importancia, y que pareciera subutilizada en Colombia, donde existen grandes morichales en la Orinoquia.

También se cosechan las frutas maduras del milpesos Oenocarpus bataua, palma de gran porte en la Amazonia, el Chocó y el Magdalena Medio; con estas se prepara una nutritiva bebida que recuerda al chocolate. Igual sucede con las frutas maduras del naidí Euterpe oleracea, el assaí Euterpe predatoria y el

Sobre la Conservación de la Diversidad Frutícola Colombiana, y que obviamente nos toca por lo presentado a través de nuestra propia historia, comenta: “Con los procesos socioeconómicos de conquista y colonización dado en los últimos siglos, se han perdido muchas variedades regionales, que dejaron de cultivarse cuando la cultura indígena que la desarrolló fue exterminada.

Igualmente existen especies de frutas que no han sido objeto de proceso de mejoramiento, o que incluso permanecen en estado silvestre y para las cuales se piensa que puede haber un gran potencial para su desarrollo incluido, su aporte a la base genética en programas de mejoramiento de especies afines.

Muchas frutas nativas, a pesar de las presiones externas y de la economía, han logrado sobrevivir en las huertas de personas que aprecian su importancia y han decidido mantener algunos ejemplares en sus propiedades.

Las comunidades indígenas, entendiendo que todos los recursos naturales son valiosos, tratan de mantener la mayor variedad posible de plantas cultivadas en sus huertas, además de continuar con los procesos de selección y mejoramiento de la especie…”. Sobre esto es necesario resaltar la labor de difusión que está realizando la familia Nofuya, de Lagarto Cocha, con esa esplendorosa fruta que ellos denominan con el sonoro nombre de Ucuye llamada también Guevas de Toro, ¡fruta que no se pela se “destapa”, no se come se “bebe”, gracias a su exquisita miel! Así como se escucha, esta exquisita fruta es un envase natural cuyo contenido es una riquísima miel.

Por último, nos comenta: “Actualmente en Colombia existen algunas Reservas Naturales privadas…. Donde están conscientes de la importancia de estos recursos, y se adelantan colecciones de las frutas locales, así como de especies provenientes de regiones con condiciones similares, con el fin de propagarlas y utilizarlas como una estrategia más para lograr los objetivos de conservación que se han trazado a nivel regional.” Sobre esto resalta que “Se ha logrado iniciar una red de intercambio de semillas, logrando introducir varias muy interesantes donde antes no se conocían; frutas amazónicas como el copoazú, el arazá, la castaña, la canangucha, la Pupuña y otras se están se están propagando y cultivando en el Daríen chocoano con éxito”. Se debe también decir que igualmente esto se viene haciendo en los últimos tres años con semillas colectadas y enviadas por Carmen de Vera y entregadas a las amigas y amigos con Reservas Naturales privadas en el Quindío, especialmente a la Reserva Natural “El Obsequio” en la vereda de Pueblo Rico, municipio de Quimbaya.

Para culminar podemos decir que, de las 255 especies de frutas nativas colombianas y las 51 especies introducidas a nuestro país, registradas por el documento en mención, con no menos de 80 que contamos para la Región Leguizameña, es decir con el 26%. Teniendo en cuenta que algunas frutas conocidas en la región no son reportadas por dicho estudio.

En ejercicio realizado desde la lejanía, contando con nuestra memoria y apoyándonos en el listado presentado en “Frutas y Fruti Culturas en Colombia”, se registra así las frutas de la Región Leguizameña, entre nativas e introducidas: Marañón, Anón, Juansoco, Canangucha, Assaí, Milpés, Tagua, Piñuela, Papayuelo, Madroño, Inchi, Castaña del Brasil, Uva Caimarona, Chulupa, Badea, Borojó, Mamoncillo, Aceitunos o uvillas, Almendro, Yaka, Árbol del Pan, Arazá, Carambolo, Pera de Malaca (Pomarroso), Maracuyá, Limón Real, Limón Toronja, Lima, Mandarina, Copoazú, Guayaba de Monte o Coronilla(?). Frutas con sus respectivas variedades: Guanábanas, Cocos, Chontaduros, Zapotes, Piñas, Papayas, Umaríes, Aguacates, Guamas, Guayabas, Caimos, Lulos, Cacaos, Mangos, Plátanos, Bananos, Guineos, Naranjas, Ajíes, Tomates, Pimentones.

Además frutas que no son registradas: Coquillo, Tara, Castaña de Monte, Maraca, Ucuye, Wito, Maní Amazónico, Sandía, Camu Camu, Cancharana, Cerezo,

Con uso no conocido como frutas: Chuchana, Chonta, PalmaAfricana, Higuerón, Ollas de Mono,

Con posible presencia: Chirimoya, Pomorroso (diferente a la ya referenciada, me mostraron unos ejemplares denominados como tales, en un antejardín en Puerto Leguízamo), Granadilla, Tucumá, Yavarí, Naranjillo. Uvas,

Entre otras se han enviado a Leguízamo en estos últimos tres años semillas de: Caña Fístula, Mangostán, Zapote Costeño, Icaco, Mamey, Noni, Chachafruto, guayabas, Mangos (Chancletas y de azúcar).

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