Y la sociedad Marchó


Las marchas del 21 de noviembre convocan a diversos sectores en el territorio nacional.
Foto: Alexis Múnera – ElTiempo

Por : John Elvis Vera Suarez

Cuando los requerimientos de las comunidades no son atendidos. Cuando se prefiere concertar con sectores privilegiados del poder económico y político, antes que dialogar con la sociedad en su conjunto. Cuando no se escuchan las quejas de las mayorías y en su lugar se toman medidas que pueden impactarlas negativamente.No se puede esperar que, sumisas acepten un porvenir bastante incierto.

Las marchas de noviembre 21, se pueden considerar como la expresión masiva más grande que se ha presentado en el Quindío. Van de estimativos de quince hasta treinta mil marchantes.Multicolores, diversas, alegres, bullosas, musicales, beligerantes, solidarias, multigeneracionales, pacíficas, totalmente pacíficas, inmensamente masivas.

Estas marchas, no han cesado. Cuando se creía que eran solo ese día, declarado como paro nacional, al igual que otras ciudades, en la capital del Quindío estas continúan por la decisión y beligerancia de diferentes sectores sociales y en especial del estudiantado universitario que continua en la lucha por lograr una educación de calidad y por una administración en su Alma Mater, transparente y sin corrupción.

Pero igual las medidas represivas tomadas por el gobierno nacional y gobiernos locales. Los actos de intimidación y la pretensión de generación de pánico. El desconocimiento de contrariedades colectivas y de rabias guardadas. El desoír lo que las mayorías piden a gritos. El pretender mostrar que todo marcha bien cuando la realidad cotidiana nos muestra todo lo contrario. Todo esto y quizás otro tanto, propicia el ambiente para que las marchas continúen.

Y creer que la solución viene, amenazando en lugar de llamar a la tolerancia. O con llamadas a diálogos que más bien parecen monólogos, donde se quiere imponer la versión oficial. Cuando se sigue culpando a supuestos factores externos sin asomarse a la realidad local. Cuando los desmanes de la fuerza pública se quieren justificar con uso de armas legitimadas. Cuando se busca desgastar la protesta ciudadana. Cuando se dilata en lugar de buscar soluciones.

Pues así se paren las marchas. Así se vuelva a esa “normalidad” tan solicitada. Así nos calláramos para seguir sufriendo la injusticia. Así dejáramos de reclamar por una educación gratuita y de calidad. Por el derecho a la salud. Por el agua como derecho humano. Por territorios libres de conflictos y amenazas ambientales. Por tierra para las familias campesinas. Por el derecho a vivir en paz. Por el manejo pulcro de las instituciones públicas.Así pasara todo esto, no sería la verdadera salida para la construcción de una sociedad profundamente democrática.

Nota: Gracias a la convocatoria realizada por el Ambientalista y Diputado electo Luis Carlos Serna G., y con el buen gesto del Concejo Municipal de Armenia, se realizó el pasado sábado una sesión dirigida al control político del gobierno municipal por haber autorizado o aceptado la acción desmedida del ESMAD contra una manifestación pacífica del estudiantado de la Universidad del Quindío.

 

 

 


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