Cocinar con leña: un enemigo silencioso


Foto : Internet

Fuente : ElTiempo

Llegó el momento de ampliar el ‘Plan piloto de subsidios al GLP en cilindros’.

Por : Alejandro Martínez Villegas | @amartinez_v

Este miércoles 20 de noviembre se conmemoró el ‘Día mundial de lucha contra la enfermedad pulmonar obstructiva crónica’, una fecha que busca promover frente a las autoridades sanitarias y gubernamentales de todo el mundo la importancia de unas mejores condiciones de vida que eviten enfermedades respiratorias, en las que uno de los principales factores de riesgo es la contaminación intramural asociada al uso de la leña para cocinar.

El Gas LP (GLP), comúnmente conocido como gas propano, es utilizado por más de 12 millones de colombianos en 95 % del territorio nacional (1.050 municipios) y es el combustible más competitivo para reemplazar el uso de la leña. Tiene grandes ventajas, particularmente para la gente más pobre en las ciudades y para quienes viven en zonas rurales apartadas.

Este combustible presenta sus mayores consumos en Antioquia, Cundinamarca, Nariño, Bogotá y Valle del Cauca, no solo por la costumbre de usar los cilindros de gas, sino también porque la gente más pobre no tiene para pagar las acometidas ni los cargos mínimos mensuales del gas natural: con el cilindro prepagan y administran su consumo del combustible.

Frente al consumo de la leña y la necesidad de reemplazarla por GLP, el país cuenta con una excelente experiencia desde el año 2013, cuando por primera vez se otorgaron subsidios al consumo del GLP en lo que se denominó el ‘Plan piloto de subsidios al GLP en cilindros’ actualmente en 7 departamentos: Cauca, Nariño, Putumayo, Caquetá, San Andrés Islas, Amazonas y Guainía, que hoy gozan de un subsidio del 50 y 40 por ciento del consumo mensual de subsistencia, para las familias de estratos 1 y 2, respectivamente.

Se calcula que son más de 342.464 hogares beneficiados; en una auditoría al Plan Piloto, contratada por el Gobierno, se estimó que el 31 por ciento de estas familias beneficiadas, antes de acceder a este subsidio, utilizaban para cocinar: leña, carbón y gasolina. Este porcentaje bajó del 31 al 1,18 por ciento, beneficiando así la salud y calidad de vida de miles de usuarios y de paso contribuyó a la protección ambiental, pues este subsidio también tiene una gran importancia desde la perspectiva ecológica porque contribuye a la reducción de la deforestación: en 2017, se deforestaron en Colombia un total de 219.973 hectáreas, 23 por ciento más que en el 2016.

Un serio problema de salud pública

Según cálculos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo hay 64 millones de personas que padecen enfermedad pulmonar obstructiva crónica (epoc), de las cuales mueren 3 millones; para 2030, este problema de salud pública se constituirá en la tercera causa de mortalidad. En Colombia hay 1’774.000 millones de familias que usan fogones abiertos para cocinar alimentos, hervir agua o calentar el ambiente, alimentados por combustibles sólidos como leña o carbón, según la más reciente Encuesta Nacional de Calidad de Vida del Dane (Departamento Administrativo Nacional de Estadística).

Cifras del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (2015) sostienen que el uso de leña como fuente energética para cocinar produce en nuestro país aproximadamente 1.000 muertes anuales; y el Banco Mundial calculó, en 2014, que Colombia destina $ 1,1 billones (0,22 por ciento del PIB de 2009) para atender los impactos en la salud asociados a la contaminación del aire en sitios cerrados, producida principalmente por el uso de este combustible sólido.

Por todo lo anterior, llegó el momento de ampliar el ‘Plan piloto de subsidios al GLP en cilindros’. En ese sentido vamos por buen camino, pues con la expedición del Plan Nacional de Desarrollo (2018-2022), el Gobierno Nacional ha dado los lineamientos para que el GLP sea el reemplazo de la leña que hoy consumen 1,7 millones de hogares colombianos. Para esto, la UPME contrató un estudio en 2019 denominado ‘Formulación de un programa actualizado de sustitución progresiva de leña como energético en el sector residencial en Colombia, con los componentes necesarios para su ejecución’, realizado por la Corporación para la Energía y el Medio Ambiente (Corpoema).

Los resultados de este estudio, que serán entregados en diciembre del presente año, establecerán los lineamientos técnicos y herramientas que el Gobierno Nacional necesita para reducir el consumo de leña para cocción, donde esperamos el GLP será el combustible principal para lograr esta meta. Indudablemente, la gente más pobre de los centros urbanos y aquella que vive en las zonas más alejadas de nuestra geografía necesitan que el Estado les ayude a mejorar su nivel de vida dándoles acceso a un combustible limpio que reemplace el perjudicial consumo de la leña.

ALEJANDRO MARTÍNEZ VILLEGAS
Presidente de la Asociación Colombiana del GLP (Gasnova)

 


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