El PAE no es para niños, sino para Contratistas


Por: Carlos Esteban Patiño.

En este país, se marcha por casi todo, pero menos por el bienestar de nuestros  niños, bueno aunque han tenido que pasar casos de presuntos accesos carnales, donde medio nos motivamos a pensar en ellos pero hasta allí, borrón y al cajón del olvido.

Yo me pregunto, cuantas novelas de terror más debe escribir nuestro Departamento del Putumayo con el famosísimo programa de alimentación escolar PAE?

Es triste decirlo pero año tras año solo se mira operadores ineficientes y entes administrativos  y de vigilancia que en medio de su paquidermia se vuelven cómplices de las fechorías de lo que se hace con la alimentación de nuestros niños y niñas  y la conclusión solo es tirarse la pelota de unos a otros sin tener en cuenta que nuestros niños aguantan física hambre mientras ellos solo ganan protagonismo.

Habrán algunos que me reprochen y dirán quizá que esta es responsabilidad de los padres  el alimentar a sus hijos, pero yo les respondo, como alimentarlos en un país donde las oportunidades son mínimas o casi nulas, donde nos rompemos las vestiduras por  situaciones internacionales, pero no somos capaces de resolver los problemas más simples como lo es alimentar a nuestros niños que es un derecho que lo adquirieron al momento de ser paridos en este territorio llamado Colombia.

Todos queremos zafarnos de la responsabilidad a sabiendas que cuando no hay las condiciones  será el estado el encargado de proveer  el sustento básico para ellos por su condición de indefensión lo que los hace vulnerables.

No es un invento está reglamentado pero sigue siendo letra muerta.

En el Valle de Sibundoy  por no ir más lejos hay niños que hoy tuvieron que irse  con las barriguitas vacías a su escuela como casi todos los días, con la esperanza de allí encontrar algo de comer, pero cuál es la situación? Que no hay por qué de nuevo el servicio está interrumpido.

Que desfachatez que mientras se gastan sumas inimaginables aprobadas por el mismo estado en la política nuestros niños sigan relegados y aguantando hambre hasta que a un grupo de caciques  se les da la bendita gana de solucionar  un problema del servicio que por cierto deja mucho que desear porque es pésimo.

Nuestro país debe reformularse desde allí desde la política, donde no se brinde la oportunidad de invertir un solo peso para que luego no se tenga que buscar recuperar nada, donde tengamos un congreso eficiente no 108 senadores y 171 representantes pipones ganándose 32 millones mientras el pueblo suda sangre para ganarse 20 mil pesos.

Eso es equidad?  A donde vamos en un país polarizado donde nos preocupa más lo que pasa con el dios Uribe o el dios Petro que la salud la educación la comida de nuestro niños y un bienestar social.

No estamos haciendo la tarea como es  y al parecer somos tan buenos para aguantar que nuestro conformismo solo toca fondo de dientes para afuera  pero no trasforma  sociedades.

Hay mucho de qué hablar pero hoy solo clamo por la alimentación de estos niños de mi Putumayo que tienen hambre y quieren regresar a las aulas  así sea a sobrellevar su vida, porque con hambre no se estudia estimados lectores.

Dios se apiade de la patria boba y ojala en vez de preocuparnos tanto  por las redes sociales o lo que dijeron los que manipulan este país, centremos la mirada en lo que es carne de nuestra carne y quienes apenas inician a vivir nuestros niños.

Solo así nuestro corazón descansara tranquilo.

Feliz dia


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