Huelga Mundial Contra el Cambio Climático


Por : John Elvis Vera Suarez

Nuestro planeta se deteriora y el poder político-económico, insiste en negarnos la posibilidad de un futuro digno y posible. La crisis climática se acentúa y pareciera que no se quisieran tomar los correctivos necesarios e imprescindibles. ¿Será que no queremos reconocer que nuestra única casa es el planeta tierra?

La juventud nos está dando ejemplo en su decisión de luchar por cambiar este rumbo que nos está llevando al desastre planetario. Cada semana aumentan las manifestaciones estudiantiles en diferentes ciudades de los llamados “países desarrollados”, exigiendo que paremos de una vez por todas, la destrucción que nos está conduciendo a un desfiladero sin retorno.

Hace ya un poco más de un año, la joven Greta Thunberg, de 15 años en ese momento, dio inicio a los llamados “Fridays for Future” (viernes para el futuro). Dejando de asistir a clases cada viernes para hacer presencia activa ante el Parlamento Sueco en Estocolmo, y protestar por el cambio climático. Esto se fue propagando por diferentes países generando huelgas estudiantiles por la misma causa. Ya para noviembre de 2018, inició el Movimiento Juventud por el Clima. En diciembre comenzaron las manifestaciones en 270 ciudades de diferentes países y continentes.

Asegurando que es “el mayor reto al que se enfrenta la humanidad”, Llaman a todos los gobiernos a poner en práctica “medidas afectivas ante la emergencia climática”. Esta huelga mundial va del 20 al 27 de septiembre y está respaldada por más de 300 organizaciones esparcidas por todo el mundo, produciendo ya en julio el manifiesto “En defensa del futuro, de un planeta vivo y de un mundo justo”.

De persistir en esta lógica depredadora, nos llevará irremediablemente a la muerte de millones de personas y la desaparición irreparable de infinidad de especies en la tierra. Los más perjudicados con la crisis climática son los pobres y los llamados países subdesarrollados o del tercer mundo, cuando estos no han sido los responsables de la mayor degradación ambiental presentada en toda la historia de la humanidad.

Las investigaciones ya aseguran que,si no se toman las medidas, la producción agrícola a nivel mundial, se reducirá en un 30% para 2050, provocando masivas hambrunas y conflictos por el acceso a los alimentos. Y podremos llegar a la astronómica cifra de 5.000 millones de personas sin acceso al agua.

Aplicando la justicia ambiental, deberán ser los “países ricos” quienes asuman los compromisos primordiales y la mayor parte delos costos requeridos para aminorar las consecuencias de esta catástrofe provocada en su esencia por ellos mismos. Si no frenamos este desastre, la extinción masiva seguirá su camino haciendo imposible la vida en innumerables lugares de la tierra.

Es nuestro compromiso aunar esfuerzos para que la vida siga siendo viable en nuestro planeta. Apoyemos la juventud decidida a frenar este desastre y a la huelga contra el cambio climático.


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