Los Avales, el verdadero florero de Llorente


Julio Byron Viveros Ch

Por : Julio Byron Viveros

Dada las circunstancias que se viven al interior del Partido Liberal en nuestro departamento del Putumayo, y los recientes hechos excluyentes por parte de su actual dirigencia hacia muchos de sus líderes, que son los que verdaderamente han construido la historia liberal, me veo en la obligación moral de integrarme a las muchas personas, que han decidido abandonar el temor a su dirigencia y manifestar la verdad sin ataduras.

El tema de los avales es solo el florero de Llorente, que reboso la tolerancia de la gente que ofrecía su nombre en los diferentes espacios de elección popular y que con mentiras y artimañas fueron vergonzosamente excluidas para darle paso a sus intereses.

En este proceso electoral, escogieron los candidatos que van a representar al partido, violando su doctrina, los estatutos y resoluciones, los anhelos de muchos que pedíamos garantías de participación y que nunca nos las dieron, ni mucho menos atendieron las recomendaciones de su militancia. Una organización política que no escucha a su militancia no puede tener un buen futuro, y las consecuencias las estamos viviendo, por estas y muchas razones, todos los días se conocen renuncias de dirigentes y militantes.

¿Será que para la dirigencia liberal no representa ninguna importancia las renuncias que al partido han presentado más de cincuenta connotados líderes? ¿Será que es un tema de aval como lo quieren hacer creer? ¿O será que ya no pueden seguir ocultando la gran crisis generada por ellos y que deja sin posibilidades los sueños y expectativas de muchos liberales?

Para todos es de total conocimiento que en los Estatutos del partido liberal están establecidos los procedimientos para la escogencia de candidatos, en este sentido, los directorios con una mayoría porcentual y en consenso presentarían a los escogidos para que se les otorgue avales, pero en su dudoso afán escogieron sus candidatos y después buscaron las firmas de los directoristas para supuestamente cumplir el requisito reglamentado; pero para el colmo de estas acciones, tampoco pudieron recoger el número de firmas mínimas para la presentación de candidatos, y en un reprobable acto se burlaron del directorio municipal de Mocoa y chantajearon con su poder la necesidad de trabajo e ideales de sus dirigentes en Mocoa y otros municipios.

En la primera reunión realizada en un hotel en Villagarzón a finales del 2018, los participantes de ese momento solicitamos concretar tres trascendentales compromisos: Uno era ofrecer siempre las garantías de participación; el segundo era hacer una propuesta programática para el Putumayo, esto significaba que el partido debía proponerle un verdadero plan de desarrollo a nuestro departamento, y finalmente, de manera democrática se escogerían los candidatos que se comprometieran con los ideales y la propuesta política construida. En este encuentro, los dos parlamentarios que asistieron, el senador liberal con mayor votación en nuestro el putumayo y el representante por el putumayo, aceptaron o por lo menos no manifestaron nada contrario a lo solicitado y propuesto.

En lo personal, estoy participando en esta contienda electoral porque amo esta tierra en la que nacimos y que nos ha dado todo, además a lo largo de mi vida he tenido la oportunidad de conocerla y servirla, por esto los convoco a que nos acompañemos para que garanticemos, que si es posible avanzar en un Putumayo con futuro a 50 años; los invito a que nos arriesguemos a pensar en un Putumayo mejor, con obras y acciones que respondan a los sueños y buenos propósitos de nuestra sociedad ávida de bienestar y desarrollo económico.

Soy un convencido que para alcanzar una sociedad mejor, debemos consolidar con hechos, las obras y las acciones, por esto me defino, que más que un político soy un profesional con la experiencia de un verdadero servidor público, ejecutor con altos y reconocidos niveles de eficiencia, eficacia, economía, equidad y ecología, entendida esta como el respeto a la casa común en la que vivimos. Quiero que nuestro pueblo me dé la oportunidad para gobernar, poseo el conocimiento administrativo y la capacidad suficiente para acompañarlos hacia la construcción de una nueva historia, diferente y satisfactoria después del 2020.

Para finalizar debo dejar en claro, que ante el descortés y descomedido trato del que fui sujeto por parte de la actual dirigencia liberal y el desconocimiento discriminatoria donde se me aislaba para actuaciones presentes y futuras, incluyendo mi sana intención de participación en este próximo proceso electoral, me vi en la obligación, como muchos otros líderes liberales, a renunciar a mi partido, y es así, que hoy estoy en el partido Social de Unidad Nacional o partido de la U, donde sin limitaciones y con su mejor significado, me han permitido actuar en el contexto de importantes coincidencias relacionadas fundamentalmente con los principios e ideales que deben guiar nuestro actuar político y social. En el Parrido de la U encontré una gran organización donde sus integrantes muy amablemente acogen mi propuesta y con los que siempre mantendré gratitud y una gran responsabilidad política.


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