La Crisis de los Partidos Políticos. Una mirada desde el Putumayoi


Juan Carlos Espinosa Santacruz

Por Juan Carlos Espinosa Santacruz

Los partidos políticos y las acciones de sus dirigentes son el sustento y soporte del desarrollo de las sociedades democráticas modernas. Para que una sociedad avance hacia el progreso y el bienestar social y económico en forma sostenible, en el marco de una democracia, es indispensable que los partidos políticos estén bien organizados, sean fuertes y cumplan en debida forma las funciones que el modelo democrático les confiere. La crisis de una sociedad en buena parte se puede explicar por la crisis de los partidos políticos.

Existe crisis de los partidos en Colombia? Sin lugar a dudas sí; como existe un profunda crisis social, cultural, económica y ambiental en nuestro país. Y esa crisis se refleja en las regiones.

Por qué se habla de crisis de los partidos políticos? Los ciudadanos dia a dia pierden la confianza en los partidos políticos por los siguientes hechos, que se pueden verificar muy fácil muchas partes del país y de manera especial en el Departamento del Putumayo.

1. Solo se activan en las elecciones. En realidad en regiones como el Departamento del Putumayo no hay partidos políticos sino microempresas electorales, que se activan pocos meses antes de las elecciones. Durante este período se atiendo al ciudadano, se le busca, se le escucha, se le promete y después se le olvida.

2. Los partidos políticos tradicionales no promueven ni respetan los valores democráticos. Es una paradoja que los partidos políticos, que son el soporte de la democracia, sean las organizaciones más antidemocráticas de la sociedad. No promueven la libre expresión ni los debates críticos, ni la generación de nuevas ideas. Por el contrario, sus dirigentes las callan porque no quieren el debate, porque lo que les gusta es la obediencia ciega como de borregos. Por eso, al interior de los partidos tradicionales son excluidas las personas propositivas, de pensamiento crítico y de avanzada. Y en general en la dinámica de los partidos, la democracia brilla por su ausencia

3. Porque no canalizan ni movilizan la opinión ciudadana. Hoy por hoy no son claras las banderas políticas de los partidos políticos al nivel regional. Que proponen los conservadores? Que proponen los liberales? Que proponen los del Partido Verde? Que proponen los del Polo Democrático o del Centro democrático o los de otros partidos? Tantos problemas que tiene el Putumayo y qué propuestas de solución hay?. No se sabe. Seguramente algunos de los citados partidos tienen propuestas, pero no las hacen conocer a la comunidad. Están más preocupados en buscar un candidato que en buscar las soluciones a los problemas de la ciudadanía. Cuando lo correcto es primero acordar con la gente un Plan de Acción y Gobierno y luego escoger democráticamente la persona más idónea para ejecutar dicho plan. Eso no está ocurriendo en el Putumayo.

4. Los métodos para la escogencia de los candidatos no son democráticos. La escogencia de los candidatos, que es una de las importantes tareas de los partidos políticos, se hace a espaldas de la gente, por decisión de unos pocos, sin consultar a la base. Hay varias  alternativas: La consulta popular, como mecanismo de participación directa, la decisión a través de una Convención amplia de los dirigentes del partido, acudiendo al concepto de democracia representativa o la escogencia a través de los integrantes de los directorios o por una encuesta de opinión. Lamentablemente cada vez que se escoge un candidato por métodos no democrático, se genera malestar y división al interior de los partidos políticos, pues se termina por excluir con la decisión a otros grupos y actores

5. No se hace bien el ejercicio de gobierno. Por incompetencia o por corrupción, los gobiernos al final de sus periodos se rajan en su gestión. Cuando llegan al poder, por lo general los gobernantes, salvo contadas excepciones, no representan los intereses de la mayoría de los ciudadanos sino de una pequeña oligarquía que se ha adueñado del partido para su beneficio personal, para lucrarse con el erario público. Muchos mandatarios se dedican a sus negocios personales y no a solucionar los problemas de la sociedad que los eligió. Por eso la gran deuda social que tiene el estado con sus ciudadanos, por eso los altos niveles de pobreza, desigualdad y exclusión social; por eso el atraso en obras de infraestructura, por eso la mala calidad de la educación, por eso el mal servicio de salud, por eso el déficit de vivienda que golpea a los más pobres.

6. Se ejecutan los presupuestos, pero no se ven las obras ni los cambios en el desarrollo. Cada año las entidades territoriales ejecutan cuantiosos recursos, insuficientes tal vez, pero significativos. Sin embargo no se perciben cambios significativos en el desarrollo de los pueblos. Este tema está muy ligado a la corrupción. Al robo de los recursos de los ciudadanos.

7. Porque se gobierna a espaldas de la gente. Cuando llegan al poder, por lo general los gobernantes se esconden de la gente, dejan de hablar con los ciudadanos, dejan de consultarlos, pierden la conexión con la gente.

Con toda seguridad hay más razones de la poca credibilidad de los partidos pero no quiero abusar de este espacio, considero que estas son las más importantes.

Claro que hay que advertir que el problema no está en lo partidos, sino en el actuar de sus dirigentes, que cada vez más se alejan de los valores democráticos y con ello destruyen desde adentro como un cáncer estas colectividades. No se puede esperar nada bueno, ningún cambio positivo sostenible de dirigentes políticos que no respetan, ni practican ni promueven la
democracia.

Qué hacer? Promover desde la base de los partidos líderes y dirigentes verdaderamente comprometidos con la ética, los valores democráticos, con carisma y capacidad para mover soluciones en beneficio de la comunidad.

En una próxima oportunidad propondré un Plan de Acción y de Gobierno para el desarrollo integral económico, social y ambiental del Putumayo.

Quedo atento a los comentarios y aportes de los lectores.

Juan Carlos Espinosa Santacruz
Economista. Especialista en Gerencia de Proyectos.


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