La reforma política

Un tema prioritario tiene que ver con la financiación de las campañas, ya que es quizá una de las mayores fuentes de corrupción.

Por : María Sol Navia V.

El gobierno presentó al Congreso el proyecto de reforma política, que busca atacar la corrupción tan aguda que afronta el país y amenaza nuestras instituciones. Es preciso insistir en que varios de los temas allí propuestos son de vital importancia, pues se refieren a características del sistema electoral que han propiciado los costos desenfrenados para elegir un congresista, aunque su intención al introducir estas figuras no fuera de ninguna manera esta.

Un tema prioritario tiene que ver con la financiación de las campañas, ya que es quizá una de las mayores fuentes de corrupción, al cambiar financiación por puestos o contratos, para lo cual los congresistas tienen que usar distintas estrategias con los funcionarios del Estado, a fin de lograr cumplir sus compromisos con los financiadores de sus campañas, o hacer uso de los conocidos cupos indicativos. Para esto, el proyecto busca que la mayor financiación provenga del Estado.

Otro elemento a destacar es la eliminación del voto preferente, pues esta figura ha traído costos desproporcionados a las campañas para cuerpos colegiados, generando una dura competencia no solo con los otros partidos o movimientos, sino al interior de su propia coalición con sus compañeros de lista. Esto conduce a una desproporcionada inversión en publicidad, que, además de los costos, genera contaminación visual en las ciudades; de la misma manera se incrementan otros gastos de campaña, incluido el día de elecciones, con las prácticas censurables e ilegales conocidas. El voto preferente condujo a la creación de las empresas electorales, pues la realidad es que las campañas y todo el proceso electoral para un candidato al Congreso, se convirtió en una verdadera empresa, con todas sus estrategias de mercadeo, publicidad, etc., y, en menor proporción, para los otros cuerpos colegiados.

Igual situación ha traído la circunscripción nacional para la elección de senadores. Estos ya no son elegidos exclusivamente en su región, sino que reúnen votos en todo el país, lo que incrementa sensiblemente los ya mencionados gastos de publicidad, y traslados y organización electoral en varios departamentos y regiones.

Si bien el Congreso representa a todos los ciudadanos, y los congresistas deben ocuparse de la problemática nacional, es importante su vinculación con su respectiva región y ejercer una efectiva representación de su departamento, no limitando este ejercicio solo a los representantes a la Cámara. Esta norma ha producido que en los últimos años, nueve departamentos no hayan tenido representación en el Senado: Arauca, Amazonas, Caquetá, Guainía, Guaviare, Putumayo, San Andrés y Providencia, Vaupés y Vichada.

Los gastos desproporcionados para estas campañas han violado los topes establecidos de múltiples maneras, haciendo distintas triquiñuelas que, muchas veces, no son descubiertas y pocas sancionadas. Por tanto, si la financiación es del Estado, con mayor razón hay que velar porque los gastos sean transparentes y no violen los límites definidos.

Un tema de gran trascendencia, es la obligación de los partidos de presentar listas paritarias de hombres y mujeres, en una época en la que la participación femenina en la vida política, empresarial y profesional se ha vuelto exigencia, con ventajas ampliamente demostradas. Sin embargo, es necesario complementar la propuesta, en el sentido de que deberán estar en posiciones alternadas dentro de las listas, de lo contrario, podría ser letra muerta con resultados inocuos, al relegarlas a las últimas posiciones en listas cerradas. Es trascendental que el congreso dé trámite a estas modificaciones, como un paso para eliminar algunas de las fuentes de corrupción en nuestro sistema político.

María Sol Navia
​Exministra de Trabajo

Fuente : Portafoliio


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