Los transformadores del campo en el Sur


Foto tomada de www.asapiv.com

Departamentos como Putumayo, Huila y Caquetá del sur del país han sido unos de los más afectados por el conflicto armado y por la presencia de cultivos ilícitos en su territorio. Muchos jóvenes de la región no fueron inmunes a la violencia y eso es lo que los ha impulsado ha asumir el liderazgo para cambiar esa situación. Muchos de ellos siguiendo el ejemplo de sus padres que quisieron romper el circulo vicioso y comenzar de nuevo.

La pimienta de la paz

Neider Fernando Culchat, un joven de 19 años del Valle del Guamuez, en Putumayo, ha impulsado desde hace años la sustitución de cultivos de coca en su municipio.

Culchat creció rodeado de cultivos de coca y desde los cinco años fue recolector. Toda su familia estaba en ese negocio e incluso habían dejado de sembrar productos para comer porque toda la tierra era para la coca. Esto fue así hasta que mataron a cuatro de sus tíos e intentaron secuestrar a su papá.

Esto impulsó a su familia y a sus vecinos a erradicar la coca voluntariamente. Así fue como cuatro jóvenes de su comunidad crearon en 2009 la Asociación Agropimentera del Valle del Guamuez (Asapiv) que hoy integra a 80 familias y más de 270 personas.

Como representante legal de Asapiv y ahora como integrante de la Red de Jóvenes Rurales, Culchat se ha enfocado en que los jóvenes asuman un papel activo en la siembra de pimienta. Su gran objetivo es lograr que las 30 asociaciones que existen en el municipio se agrupen en una sola para tener un impacto mucho mayor.

Gracias a este trabajo, Culchat llegó a la cumbre de la One Young World Colombia 2017, uno de los eventos de jóvenes líderes más grande del mundo.

Con la Asociación, la mentalidad de la gente ha empezado a cambiar, dice Culchat. “Antes los únicos caminos para los jóvenes eran irse a la guerrilla, de narco, o a raspar coca, y si no, irse a la ciudad para ser alguien en la vida. Nosotros transformamos nuestro territorio. No somos ricos, pero tenemos paz”.

El siguiente paso es crecer en el mercado, producir más de las dos toneladas semanales y empezar a exportar pimienta.

En el Huila sí hay néctar de maracuyá

Deicy Zambrano Guevara, una campesina graduada de administración de empresas de Campoalegre, Huila, es la actual jefe de Presupuesto de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado del municipio.

Con 27 años lidera a unos 20 jóvenes que están produciendo néctar de maracuyá con aloe vera que venden en su comunidad.

“Es un producto que está gustando mucho”, dice Zambrano y “por eso ya estamos creando la marca y el logo del producto porque queremos crear una asociación”.

El gran logro de esto ha sido ver que sí es posible que los jóvenes estudien y siembren a la vez, que vean oportunidades en el campo y que sientan que es un trabajo digno.

“Si los jóvenes están concentrados trabajando en cosas que les gusta y tienen un proyecto de vida claro no tienen tiempo, ni interés en delinquir”, concluye.

Coca por cacao

Estefania Molano, de la Unión Peneya, un corregimiento de Montañita, Caquetá, es una de las líderes que trabaja por la unidad de los jóvenes en torno a la producción de cacao.

La Unión Peneya es recordado porque en 2004 las Farc desplazaron a todos sus habitantes. Pero cinco años después, las familias retornaron y arrancaron a sustituir la coca por cacao.

El proceso fue tan exitoso que con los años han aparecido varias organizaciones de jóvenes que quieren continuar con el trabajo de sus padres. Algunas de éstas son el Comité de hijos de Productores de Cacao y el Programa Herederos Agrosolidarios de La Unión Peneya que se especializan en la comercialización de derivados del cacao como chocolate, yogurt, néctar y aperitivos.

La labor de Molano, que tiene 24 años y es la representante de la Asociación Herederos Agrosolidarios de La Unión Peneya, es lograr que los 22 jóvenes de la Red en el municipio se vuelvan protagonistas de la producción de cacao y rompan la desconfianza entre las organizaciones que integran.

“Mi apuesta es por la reconstrucción del tejido social que fue roto por la violencia, que volvamos a confiar entre nosotros”, dice Molano.

Fuente : LaSillavacia


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