El agujero de la capa de ozono es el más pequeño en 29 años

  • En el 2016, los países parte del Protocolo de Montreal, adoptaron la enmienda de Kigali para reducir la producción y el consumo de los Hidroflurocarbonos (HFC).
  • Colombia es líder en la región en la preservación de la capa de ozono.
Con el anuncio de que este año se registró el menor tamaño del agujero de la capa de ozono y el más débil desde 1988, se cerró el I Congreso Internacional para la Gestión de Sustancias Agotadoras de la Capa de Ozono y su Contribución a la Estabilidad Climática realizado en Bogotá por la Unidad Técnica Ozono del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.
La excelente noticia para la vida en el planeta y el ambiente fue confirmada en Bogotá por la secretaria adjunta de la Secretaría del Ozono, Megumi Seki,  invitada especial al Congreso, quien anunció: «Según 2 de nuestros 4 Copresidentes del Grupo de Evaluación Científica del Protocolo de Montreal, Paul Newman (NASA) y David Fahey (NOAA), la causa del débil agujero de ozono de este año se debe principalmente a los patrones climáticos de la estratósfera del hemisferio sur. Durante septiembre, las temperaturas en la estratósfera antártica fueron inusualmente cálidas. Estas temperaturas cálidas fueron a su vez causadas por fuertes perturbaciones de las ondas que emanaban de la tropósfera. Las temperaturas estratosféricas inferiores más cálidas debilitan el agujero de ozono”.
Por su parte, el ministro de Ambiente, Luis Gilberto Murillo, agregó que gracias también a la concientización de la humanidad y las medidas que diferentes países como Colombia están implementando para contribuir a mejorar la situación, hoy podemos compartir esta gran noticia: «La recuperación de la capa de ozono significa que se minimizan los impactos sobre la salud humana y el ambiente  que ocasiona la entrada y exposición a la radiación ultravioleta sin ningún tipo de filtro, como son el aumento en el cáncer de piel y enfermedades oculares o la pérdida de ecosistemas, entre otros”.
Este año el agujero en la capa de ozono en la Antártida ha sido excepcionalmente débil, alcanzando el 11 de septiembre una extensión máxima de 19.6 millones de km2 y disminuyendo durante todo el resto del mes. Esta es la menor área del agujero que se ha observado desde 1988, según lo demostrado por la OMPS (NASA / NOAA Ozone Mapping Profiler Suite). «Este es un dato especialmente alentador para la comunidad científica, si se compara con el del 2016, cuando el agujero de la capa de ozono fue de 22.4 millones de km2 y en especial con el año 2006, cuando el agujero de ozono en la Antártida alcanzó un máximo histórico de 29,6 millones de kilómetros cuadrados, con el menor nivel de ozono jamás registrado”, explicó Leydi María Suárez, coordinadora nacional de la Unidad Técnica Ozono, del Ministerio de Ambiente.
Colombia ha reducido hasta la fecha 1.936 toneladas de sustancias agotadoras de la capa de ozono que no fueron emitidas a la atmósfera, tiene 96 proyectos aprobados por el Fondo Multilateral del Protocolo de Montreal que han aportado al país 36 millones de dólares y en el año 2010, el país eliminó por completo los cloroflurocarbonos (CFC), constituyéndose en el primer gran logro en el cumplimiento de las obligaciones frente al Protocolo de Montreal.
Se esperaba que Colombia alcanzara en el 2015, la eliminación del 10% del consumo de los HCFC. Para esta fecha, el país no solo lo había logrado, sino que había superado con creces la meta, llegando a un 24 % del consumo. En el 2016, la cifra de eliminación alcanzó un 36 %.
«Todas estas acciones que ejecutamos desde el Ministerio y que contribuyen al Protocolo de Montreal, permitirán que en el año 2100 no se vea afectada la producción agrícola, la cual se estima que podría reducirse en un 7.4% ciento si no se toman las acciones correspondientes”, explicó el Ministro Murillo.
A pesar de las buenas noticias para la salud y el ambiente de este máximo histórico de recuperación de la capa de ozono y de la exitosa implementación del Protocolo de Montreal; durante sus tres días de deliberaciones en Bogotá, los científicos insistieron en que no se puede bajar la guardia.
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