Quilla Raymi, la fiesta en honor a la madre Luna

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Foto: Cortesía resguardo Quillacinga ‘Refugio del Sol’

Por: Janneth Jurado Guerrero – Radio Nacional Pasto

Reconocer la sabiduría y la importancia del componente femenino, presente en todos los seres humanos, es la visión de esta, una de las celebraciones de los pueblos Quillacingas, asentados en Nariño y Putumayo. En lengua quechua ‘Quilla’ significa Luna e ‘Ingas’ traduce señores o señoras, de allí la relevancia que tiene para la cultura ancestral indígena, dedicar en el noveno mes, como se ha hecho desde tiempos inmemoriales por sus padres los Incas, un espacio a la Luna como representación de la fecundidad.

El 21 de septiembre, en el equinoccio de invierno, cuando la noche es más larga que el día, se realiza la ceremonia. Con zapateo, ofrendas de bendición de semillas y la presencia de las mamas, se busca la armonización de lo masculino y lo femenino, la Luna concede fertilidad a la tierra y a las mujeres, sabiduría a ellas y fortaleza para asumir el importante papel que desempeñan en la familia y la sociedad.

Patricia Jojoa es una etnoeducadora en el resguardo Quillacinga ‘Refugio del Sol’, para ella: “Es un encuentro de conciencia con las abuelas, las mamas, las sabedoras, de quienes aprendemos todo, sin decir que los taitas no tengan autoridad, pero son el complemento, de ellos depende que la comunidad continúe o se acabe, por eso se busca es la armonía”, explica.

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“Venimos trabajando mucho en el rescate de la vida, nos hemos dado la oportunidad de entender que como seres humanos debemos volvernos a conectar con la tierra, volvernos a conectar con la vida”, Patricia Jojoa, etnoeducadora.

La fertilidad y lo femenino se asocia a la semilla, que germina en la tierra o en el útero materno de los animales y también la que llega a convertirse en ser humano, es el tema central de las mingas de pensamiento en donde las abuelas, las mamas, tratan temas de cuidado en la etapa reproductiva de las mujeres, luego del parto, orientan a los hombres en el respeto de los ciclos hormonales de ellas y también cómo estos cambios influyen en la siembra, la cosecha y la cría de animales. Edgar Ruiz nos comparte las actividades que, con motivo de la fiesta de la Luna, se realizan en el resguardo Quillacinga ‘Refugio del Sol’.

“Parte de eso es la integración de los guaguas o los niños, los guambras los jóvenes, los taitas, las mamas”: Édgar Ruiz, líder indígena.

“En el corregimiento de El Encano, se reúnen hombres de las comunidades Quillacingas de Nariño y Putumayo, para reconocerse como vidas, nacidos de una mujer, oportunidad también para considerar la dualidad, entendida como la complementariedad entre el papel del sol en el día y la luna en la noche, la influencia del astro rey en la cosecha y el desarrollo del ser humano y el papel de la Quilla en los ciclos de la existencia”, así nos los explica el taita gobernador Camilo Rodriguez.

“Es un pueblo que ha venido haciendo un proceso espiritual, con el cuidado de las abuelas, de las semillas, en el cuidado de las tradiciones ancestrales”: Camilo Rodriguez, taita gobernador resguardo Quillacinga ‘Refugio del Sol’.

Añade el taita que los mayores no difieren en sus saberes: “En eso hay un trabajo conjunto, la mujer en todos sus ciclos cuando se desarrolla o cuando está embarazada busca que la atienda es otra mujer y cuando las abuelas. Las mamitas tienen dudas buscan el consejo de los ancianos, ellas tienen los conocimientos acertados de las plantas y de cómo curar los males del cuerpo y del espíritu igual que nosotros los taitas”.

Para que esa sabiduría no se pierda con el pasar de los años, las jóvenes mujeres interesadas en los temas de la medicina tradicional y los saberes ancestrales se están capacitando en las mingas de pensamiento y así convertirse en las futuras lideresas de sus comunidades y poseedoras de la herencia cultural de sus mayores.

Este es el caso de Ana María Gualguán, “Es un privilegio poder llegar a ser como ellas, como esas protectoras y guardianas de nuestra identidad indígena. Aceptamos que el cuidado que nos damos a nosotras mismas es el mismo que le debemos a nuestro entorno natural”, señala.

“Uno sabe que para llegar a  ganarse un espacio como mama, debe tener ese espíritu de conocimiento, ese espíritu de liderazgo”: Ana María Gualguán, lideresa indígena.

El resguardo Quillacinga extiende la invitación a toda la sociedad, para que busque la armonización de los espacios entre hombres y mujeres. “Si algo le enseñan a uno desde el hogar es el respeto, el que no respeta a sus mayores no aprenderá a respetar a los que no son de su familia, en esta fiesta, disfrutamos en paz sabiendo el lugar que cada uno ocupa en la comunidad”, puntualizó Édgar Ruiz, líder indígena.

Encuentre a continuación una galería con las mejores imágenes de esta celebración ancestral:

Fuente : RadioNacional

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