Los perros y gatos corresponden al  afecto manifestado por  las personas que conviven con ellos, gracias a la hormona del amor, la Oxitocina

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image001Por : Fernando Favian Castro Castro M.V PhD

Cuando observamos una mascota que nos llama la atención, es donde aparecen los  sentimientos de atracción, ternura y afecto, en ese momento nuestro organismoelimina varias hormonas que son percibidas por los animales atreves del sentido del olfato y ellos corresponden a esa atracción eliminandola hormona que genera bienestar llamada oxitocina.

La oxitocina es una hormona producida por los núcleos supraóptico y paraventricular del hipotálamo que es liberada a la circulación a través de la neurohipófisis, además ejerce funciones como neuromodulador en el sistema nervioso central modulando comportamientos sociales, patrones sexuales y la conducta parental, relacionada con el  estatus de bienestar en las personas ya sea por atracción física y conforto, se ha encontrado que los animales de compañía también la secretan entre  ellos mismos y a sus amos, es la responsable que  los gatos y perros demuestran el afecto hacia personas cercanas ya sea con un movimiento de la cola  y  diferentes formas de  lameduras.Esta hormona cuando es secretada constantemente,  el animal y  el hombre se benefician ya que se incrementa los años de vida para ambos.

En las mujeres y las mascotas hembras, la oxitocina se libera durante la gestación y el parto para establecer vínculos afectivos con sus hijos,

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En la universidad de Azabu en Japón, el investigador  Dr. Kikusui  y su equipo de investigación, realizaron un experimento con perros y sus dueños, midieron en la orina de ambos las cantidades de  oxitocina antes y después de una sesión de 30 minutos de miradas, caricias y  voces mimosas,  se incrementaba la concentración  de la hormona  proporcional  al tiempo de las  sesiones.

image003Es importante si tenemos una mascota debemos ofrecerle cariño y respeto, regresarle lo que ella nos ofrece a diario humildemente, compañía, amor y lealtad, siendo en muchos de los casos el único ser vivo que nos espera al final del día, en la entrada de la casa con una alegría  espontánea y natural.

Fotos  Fernando Castro Castro

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