“yagé, guardian de la  creación universal”

image001Por Silvio López Fajardo

Parte I

Desde tiempos remotos los Shuar, tribu armoniosa del cosmos, quienes poseían un sólo ojo espectral, con hermosas alas blancas, en su cuerpo se deslizaban escamas doradas, quienes poseían dos corazones espirituales, el uno del mal y el otro del bien. En su afán por salvar la Madre Tierra, construyeron en secreto una estrategia universal y con la poderosa energía de la Bishana, desde  el infinito del universo  desde sus entrañas solares y lunares lograron arrancar de la lágrimapineal de los sueños, la semilla sagrada del Yagé. Semilla de luz y armonía, elemental del universo. Así, en un viaje por el infinito, esta tribu en un noble poporo de cristal sagrado, trasportaron la semilla de Yagé, pasópor el sol rojo  y la luna verde, danzaron en siete tabacos mágicos, purificando el alma del sabio espíritu del Yagé.

Así Los Shuar, cientos de años estuvieron en el espacio cruzando por diferentes planetas, semilla que era recibida en ceremonias por chamanes, sabios, mayores, mujeres ancianas y sacerdotes del universo.  Caminaron por el templo de los ángeles del silencio, hasta que cruzaron por la séptima puerta del jardín del Gran Padre, allí el poporo Quimbaya  y la semillita de Yagé, ya   habían completado su purificación y purgación.

Asimismo, al poporo se le agrego los polvos de sueños de la madre Coca y aceites perfumados  de la selva universal, con el propósito de sanar y proteger el alma y el templo sagrado de la humanidad, para finalmente  empujar al hombre primitivo  a la armoniosa y hermosa conciencia universal,  en que la inocencia mental parte a la razón en la construcción de la culpa o el pecado virginal, que se balancea en el ápice emocional del infierno, letargo espiritual que provoca miedo a la muerte, expiración en que la humanidad en su destructiva existencia espiritual, donde poco y nada sabe de esos poderes excéntricos u ocultos por las animas benditas del más allá.

Desde los confines universales enigmáticamente la semilla sagrada del Yagé ingresó por la esencia incólume de la Madre Tierra, de las aguas puras del río Mocoa y bajando por el gran Cueche o Arcoíris,  llego a los confines de la conciencia  espiritual del seno de la madre tierra e ilumino con sabiduría a todos los estados de vida de la tierra, tejiendo bajo este hilo armonía desde el seno del corazón de la Pacha Mama y en virtud de su sabiduría universal, concentro la luz de vida en la semilla del poderoso Yagé, el que merece toda nuestra verdad y respeto por nuestros ancestros del universo azul.

Continuara….


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