Carnaval del Agua en Mocoa – Patrimonio Cultural Viviente

Síguenos / Me Gusta :
Fotos: Silvio López. Carnaval del agua. 2014.
Foto: Silvio López. Carnaval del agua. 2014.

Por Silvio López Fajardo

Propuesta Abierta a los Planes de desarrollo de cada Municipio del Putumayo, al Departamento del Putumayo en la construcción del Plan de Desarrollo y a la Autoridad Ambiental- CORPOAMAZONIA, en la cimentación de su Plan de Acción”Ambiente para la Paz” y desde luego para los Parlamentarios del Putumayo.

Así el tema a tratar es el carnaval del agua, el cual  últimamente pasa por muchas aristas de tipo ambiental, social y cultural, asunto que debe permitirse toda la seriedad del caso, teniendo en cuenta tradicionalmente en la fecha del 28 de diciembre de cada año, por costumbre en el Putumayo, que adoptópor más de 80 años  el carnaval del agua  “Percongaba”[1]. Esta actividad que por generaciones ha permitido construir identidad de nuestros pueblos andino amazónicos, así mismo, en ese día estas comunidades por costumbre se rencuentran en la plaza mayor de sus ciudades o caseríos. Es importante  saber que en esta actividad lúdica siempre se ha visto  una única integración social, es un encuentro de culturas vivientes que permiten trasmitir conocimientos y saberes a través de la recreación y el esparcimiento, se ha observado que en este día la tolerancia le ha arrancado a la violencia un espacio importante del desarrollo de los pueblos, se podría decir que en las familias y en las calles se disfruta de una armonía de los servicios ambientales o ecosistemicos del agua y de los recursos naturales.

El tema frio   y grave que en la actualidad nos convoca  es el CAMBIO CLIMATICO, en su orden es una preocupación mundial que no tiene reversa, resultado del magnicidio ambiental que la misma humanidad le ha causado a la tierra, “la Pachama”. Dentro de los problemas que han originado esta situación mundial ha sido la superpoblación con mayor expectativa de vida, ya la tierra sobrepaso su capacidad de carga  y extendió sus tentáculos a los límites de vida de la madre tierra, desde luego provocando pasivos ambientales que han logrado socavar aun con la dignidad humana, de los animales  y árboles, sobre todo cuando este mundo se ha convertido en un escenario de consumo sin parar, derroche que obliga mayor aprovechamiento legal o ilegal de los recurso naturales,  aun de la biopiratería de los conocimientos tradicionales  de los pueblos nativos.

Publimayo

De esta manera en el Putumayo, también existen variables que afectan los recursos naturales  y al ambiente que han alcanzado graves daños.  En este holocausto la sociedad activista en la defensa del mismo, en ocasiones ha sido permisiva o tolerante, aun el silencio del dolor que causan estos daños, tal vez nada dijeron de los pasivos ambientales y el perjuicio social a los recursos naturales por la fumigación de cultivos ilícitos de coca, o el mismo caso por la exploración y explotación del petróleo, que puede contaminar gravemente el agua subterránea o acuíferos, reservorios de la humanidad. Asimismo pasamos por la cruda realidad que en responsabilidad de los municipios como primera autoridad son quienes contaminan las aguas que atraviesan sus pueblos, afectando a poblaciones rivereñas que dependen de estas aguas, aun para el consumo, turismo recreacional y economía. Entre otras variables que causan pasivos ambientales de mayor rigor esta la deforestación, la mimería sea legal o ilegal, la caza comercial de animales silvestres, la imprudencia de saturar de visitantes los sitios turísticos como el Fin del Mundo, Caliyaco o San José del Pepino sobrepasando la capacidad de carga, la expansión estatal de la frontera agrícola. Desde luego las autoridades por falta de músculos financieros  o jurídicos han sido permisivas, aún en el desacierto de una gestión ambiental que permitiría el desarrollo sostenible del Sur de la Amazonia.

De esta manera cabe destacar que en instancias de defensa de la cultura, La Gobernación del Putumayo, Con la anuencia de la Asamblea Departamental , Los municipios del Departamento, con sus respectivos Concejos y  Corpoamazonia, junto con los Parlamentarios del Putumayo, tienen la misión y el reto de conservar el patrimonio ambiental y cultural de la Amazonia, territorio y población considerada de alta importancia estrategia para la humanidad, es aquí donde está puesto el ojo mundial  para respetar con dignidad a los pueblos originarios y asentados en la Amazonia Colombiana, que continúan fortaleciendo la identidad andino amazónica y el reconocimiento en “DECLARAR PATRIMONIO CULTURAL VIVIENTE EL CARNAVAL DEL AGUA EN EL PUTUMAYO” debe ser una adopción legislativa de  una postura del  querer de la participación ciudadana, especialmente cuando a las próximas generaciones se les hereda vivencias tradicionales que convergen en la armonía social y  ambiental de la amazonia. Bajo esta postura se recomienda inicialmente  que Corpoamazonia, la Gobernación del Putumayo y los municipios de este departamento, adopten el Carnaval del Agua, como “Patrimonio Cultural Viviente del Putumayo”

Por consiguiente, el carnaval del agua en el Putumayo,  está delimitado en una  crisis ambiental y social, que ya ha tocado el espíritu local de  los ambientalistas, es muy loable y respetable su preocupación, se entiende que el mundo pasa por una escases de agua  y que inciertos lugares de Colombia, como la Guajira, este tema ha causado la atención del gobierno y de la sociedad colombiana, pero el fondo de esta situación es un resultado de falta de participación ciudadana, acompañada de la desatinada corrupción de los gobernantes de turno. Esta crisis ambiental nos permite repensar las estrategias de desarrollo de los pueblos, en especial los de la Amazonia, que afortunadamente en cuestión de cambio climático actualmente poco o nada les ha afectado a los pueblos de las selvas.  Esta crisis debe ser una oportunidad para la sociedad y las instituciones en generar en el carnaval del agua, una estrategia de participación ciudadana en desarrollar herramientas que permitan a través de la gestión ambiental y en su orden de la educación  ambiental para declarar en esta región el día del agua, premio merecido. Ya que los ciudadanos de a pieamazónicos, no son los que contaminan el agua, sino han sido defensores de los servicios ecosistémicos del bosque. Por lo tanto a la comunidad en respeto los Derechos Humanos y Fundamentales, en esencia a la salud social colectiva no se le pueden privar de sus tradiciones culturales, que hacen parte de la armonía social amazónica, al establecer un punto diferente a la propuesta es una violación flagrante de los Derechos Humanos.

Finalmente, el criterio de derroche de agua y contaminación, por el día del agua, no es fuente de prueba cierta, ya que por esta actividad no existe ningún tipo de contaminación grave que afecta a las personas o los peces. Se podría estimar técnicamente que el agua que es arrojada en el  juego, simplemente causa un efecto físico de pasar por otro lugar, como las calles y finalmente llega al rio como efecto de agua lluvia. Por lo tanto es prudente y urgente considerar en “DECLARAR PATRIMONIO CULTURAL VIVIENTE EL CARNAVAL DEL AGUA EN EL PUTUMAYO” teniendo en cuenta que hasta hora agua en el Putumayo nos basta y nos sobra, lo que se debe es orientar a un mejor uso del agua en los otros 364 días del año y veremos reflejado este alcance aun en la economía de los hogares y la del Mismo Estado.

[1] Personas con ganas de bañarse. Pachanga  – Álvaro Dávila.

Google

Síguenos / Me Gusta :
Twitter
Visit Us
Follow Me