Historia y agonía del Parque Central de Mocoa

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Foto: Parque Central de Mocoa, fuentehttp://es.db-city.com/Colombia--Putumayo--Mocoa
Foto: Parque Central de Mocoa, fuentehttp://es.db-city.com/Colombia–Putumayo–Mocoa

Por Silvio López Fajardo

Mocoa, un pueblo de muchos siglos y muchas culturas, entre ellas los Mocoas, Andaquíes,  y los Coreguajes, que tuvieron sus asentamientos en el  valle de Mocoa,  y  que una vez en 1533 figuro Mocoa como Provincia Impropia, ya que se ajustaba en aquella época aun territorio de dominio INCA. Con el trasegar del tiempo los conquistadores Españoles  y los misioneros se afincaron en este territorio y luego de la destrucción total de Mocoa, en 1563 se reconstruye  y se le da el nombre de “San Miguel Agreda de Mocoa”  y bajo una queja de la comunidad indígena, con el apoyo de un misionero  Fray Martin Montalban  y el Capitán Francisco Ortiz  de Arqueta, deciden trasladar a Mocoa desde  Pueblo Viejo al centro del Valle de Mocoa entre los ríos Mulato y Sangoyaco, ahí estuvo hasta 1807 donde Mocoa fue consumida por un voraz incendio  y finalmente se reconstruyo en el sitio que queda la actulidad  y en 1850 ocurre otro siniestro y el fuego nuevamente consume parte de Mocoa en lo que es hoy el parque central de Mocoa y sus alrededores del Barrio centro y José María Hernández y realmente en 1906 se crea el Municipio de Mocoa, perteneciendo al Departamento de Nariño y en 1911 se le da el nombre de Provincia de Mocoa, y bajo el Decreto No 320 de 1912 se logra crear la Comisaria Especial del Putumayo, con su capital Mocoa. En ese entonces el Comisario tenía facultades de Juez y Notario, luegose crean en el Putumayo otros Municipios como Sucre (Colon) y San Francisco, y en 1918 la capital del Putumayo en dos ocasiones fue traslada al valle de Sibundoyy luego a Puerto Asís y ya en 1930  vuelve a Mocoa la Capital y bajo la ley 2a de 1931 esta designación  ya no puede cambiar de sitio, ratificado por la ley 2a de 1943. Entonces en 1953 la Comisaria pasó a formar parte del Departamento de Nariño y Mocoa perdió su categoría de Capital, para luego independizarnos como Intendencia del Putumayo y desde la Constitución de 1991 como Departamento del Putumayo, con su capital la antañona,Mocoa.

Después de esta breve historia de Mocoa, aquí surge un rosario de memorias de más de 4 siglos, estrecho donde se acuñaron grandes tesoros, con una información sagrada especialmente para los misioneros, además hay que tener en cuenta que antes de llegar los españoles a este territorio este ya era habitado por los nativos llamados Mokoas. Por  lo tanto podría  el Parque de Mocoa catalogarse como un lugar sagrado para las comunidades indígenas, de seguro podemos pensar que esos tiempos milenarios aun el parque era unperfecto  centro de culto al Padre sol y la Madre luna.

De esta manera, en 1936 la plaza principal de Mocoa fue trazado y  construido por el comisario Dr. Córdoba, de seguro se habla del parque donde en el centro había un kiosco, el kiosco de los amores y poesías, asimismo cuando en ese punto se iniciaron las ventas de los productos agrícolas de los campesinos. En aquella época los indígenas de Puerto Limón fueron quienes trajeron las palmas, que la dan al sitio una elegancia de paisaje,  luego el gobierno nacional envió el busto del General Santander y se bautizó como el “Parque General Santander”, así, en una ocasión este busto por algún parroquiano fue arrojado en la peor calle de Mocoa, generando un escándalo de gran magnitud en la sociedad.

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Asimismo, alrededor del parque se había asentado instituciones de gran importancia como es la intendencia y la comisaria, luego la escuela primaria de artes y oficios y en 1960 se funda el colegio MARIA GORETI y finalmente también hace parte de este hermoso sitio la iglesia con sus columnas de granadillo, centro de oración que en 1963 contaba con una custodia de oro con piedras preciosas, hoy desaparecida, custodia que había donado el pueblo de Mocoa.  Así los capuchinos construyen también el Teatro Parroquial digno de la cultura Mocoana, obra levantada por el maestro Cayetano Ruiz.  Aquí se presentó las primeras películas, las cuales eran censuradas por el párroco de aquella época, con el propósito de no dañar la moral de los ciudadanos y así prevenirlos del dulce pecado. Que no decir que al Oriente se levantó la casa de la cultura en homenaje a los gestores culturales amantes del teatro, las danzas, la escritura y la lectura.

Entonces de tantas pisadas y miradas que se cruzaban en el parque especialmente cuando los parroquianos se despedían en su último adiós, para pasar por la cantina la Ultima Lagrima, junto al río Mulato y descansar en los aposentos del viejo cementerio, fue el parque testigo de sus despedidas y el aguar de las plañideras. Asimismo se observó que las fiestas religiosas como  semana Santa el parque fue el lugar de concentración de la población urbana y rural, luego los encuentros culturales que apaciguaban la maraña de la selva con las voces de las mirlas del oriente y las poesías de los ruiseñores. Aquí también se dio espacio al deporte y la recreación con juegos infantiles como la vara de premio embadurnada de grasa, donde Tintín era el experto para trepar por esa guadua y que no decir de las salidas de las primeras carreras de ciclismo, Flecha Veloz  y Sangre Negra iniciaron sus primeros pedalazos, en una meta olvidada, acompañada por la voz poderosa por nuestro recordado Angelito, fundador de la primera emisora de Mocoa, nuestro querido Sargento Torres, para quien todos éramos sus angelitos, hoy con cola de diablillos.

Así a la sazón del tiempo, el parque para cuatro generaciones atrás, o tal vez más, este sitio se convirtió en el espacio más interesante e importante para los Mocoanos y visitantes, especialmente cuando su diseño y construcción arquitectónica denotan una inteligencia sagrada de un aporte a la cultura y a las costumbres de los Mocoanos. Este lugar fue diseñado con toda la responsabilidad y cuidado que le merecía la cultura en ese entonces, estátrazado para logra el dialogo ciudadano, estáconstruido para licenciar el amor de la juventud y la añoranza de nuestros abuelos.

De esta forma el parque concibió la llegada de varias familias nariñenses, huilenses, paisas entre otros patriotas que han hecho nación en este territorio de la maraña, donde aún en gritos silenciosos se ruega al gobierno central algún proyecto improvisado, para estos parroquianos, lugareños que se la lucharon bajo el umbral del machete y el hacha, también lograron espantar tigres y las serpientes de las montañas, que deslizaban por el río Sangoyaco.

De esta manera, una de las familias que surcaron el camino viejo de San francisco a Mocoa y quienes fueron los primeros en inaugurar la vía del telégrafo fueron mis abuelos y mis padres nariñenses, mi madre María Micaela de Sandona y mi Padre Manuel Mecías  de Ancuya. De estos territorios llega la virgen de Visitación  a Mocoa y sagradamente ella cobija con su manto el aurora de cada mañana, en este interés, se celebra en el parque de Mocoa la fiesta religiosa de la Virgen de Ancuya, dicha fiesta puede alcanzar aproximadamente un siglo de fe y encuentro, para en cada jornada  la fiesta inicie con chispeantescuetillos, papas y tostadillas  que truenan para recibir las bendiciones de tan venerada señora celestial.

Así desde este camino histórico y de gran interés cultural, ya los contemporáneos de Mocoahemos disfrutado cada rincón de este pequeño parque,  tantas tristezas y alegríasvividas en la construcción de este territorio. Este parque ha sido testigo de la historia, ha sido testigo de las infidelidades banales donde el amor constriñe con la religión.

De esta manera mientras en el parque se cabildeaba el futuro del Putumayo, también se amañaba la palabra en el hermoso principio moral del dialogo social, que siniestramente se cubría desde la seis de la mañana a las doce de la noche, cuando los bombillos padecían la expiración temporal de la época.

Hay que mencionar,  además que los que tuvimos la fortuna de establecer una relación estrecha con el Parque Central de Mocoa, logramos cultivar un vínculo social local de gran respeto y amor por nuestros valores y Derechos Humanos. Aquí se jugaba desde niños futbol mientras el General Santander como árbitro de cada partido  lograba justamente  un nuevo encuentro en cada tarde y un nuevo picadito salía a sonreír a la niñez de aquel tiempo. También jugábamos entre niñas y niños de la barriada, a la Liber, al Congelado, a las escondidas y cuando el día apagaba su luciérnaga, la noche nos abrazaba en una ronda de cuentos de espantos y fantasías.  Recuerdo aquel cuento de la mano peluda que salía del campanario de la iglesia y solo nos faltaban paticas para llegar cada uno a nuestras casas. ¡Cosa terrorífica y real!

A causa del Parque y su sonoro escenario,  la inocente juventud de toda época a elegido al parque de Mocoa, como el sitio predilecto para el primer beso,  es cuando el amor se melcochea como una nota musical del silencio del tambor de los corazones perdidos y luego como de costumbre era el encuentro sagrado de las parejas que rondaban esta plaza mayor, de la dama antañona, que se entristece por pensamientos fríos que amenazan  con la tendencia de la modernidad, apartada del máximo  valor agregado que trae la historia y la cultura para el desarrollo social.

Recuerdo de esta manera, para mí  y otros amiguitos del barrio que las primeras imágenes de cine, fueron proyectadas desde el parque, figuras que se concentraba en la pantalla de las paredes de Tapia de la parroquia de la Iglesia de San Miguel, películas a blanco y negro  y otros registros al calor del color de los cultivos de Cacao.

Habría que decir también, que es un gran Parque para muchos y chico e inservible para otros, de todas formas el parque ha sido un fiel testigo elementalde la participación ciudadana y por ende de las primeras concentraciones populares engendradas en el espíritu de los putumayenses. Conideas libres y otras mutiladas aun por el tartamudeo de las balas asesinas, las que sólo fecundaron violencia e indiferencia social. A pesar, del tintar de los fusiles aun del mismo Estado o de grupos guerrilleros, en este parque  se logró abonar las primeras marchas populares de la historia del Putumayo, en el cualdocentes, estudiantes, campesinos, mujeres y obreros alzaron orgullosamente sus corazones y la bandera de Colombia para reclamar sus derechos Constitucionales. Como no recordar aquella lucha  popular para exigir la energía, la cual se afinco en el parque de Mocoa, a ritmo de sancochos y canciones campesinas. Ahí todos pusimos nuestro granito de arena y nuestro esfuerzo, sólo reconocido por la historia, en plena lucha en contra del Elefante Blanco que humeaba desde las seis de la tarde, elefante Blanco que iba llevar a la quiebra a nuestro territorio.

Al mismo tiempo, muchos artistas florecieron en el jardín principal de la hermosa y recordada Mocoa, músicos y poetas tuvieron la fortuna de hacer su primer presentación en público, como no recordar con añoranza a nuestros amigos hoy desaparecidos James Palma yGeovanny Acevedo que en paz descansen, quienes con sus cuerdas bucales nos hicieron sentir vivir en las selvas de la manigua del Putumayo. Así mismo tuvimos el placer de escuchar por muchas horas a los maestros de la banda musical de la intendencia del Putumayo. De este aparte esperamos que la cultura retoñe y muy pronto tengamos nuestra banda musical funcionando para que podamos disfrutar a los nuevos talentos de nuestra región.

Por otra parte, ya entrados en calor, desde luego no podríamos olvidar las diferentes fiestas que se han celebrado en el parque, el día del agua o de los inocentes el cual espero que no se acabe, la despedida del año con los años viejos, luego paso el reinado de Chontaduro el cual nos arrancó más de una risa plañidera, la coronación de las reinasde los barrios, que con sus propios esfuerzos lográbamos recoger recursos para participar, algo de no olvidar y  en último lugar o primero se filtraron los carnavales de Nariño de negros y blancos, los cuales disfrutamos y nos rencontramos en un solo ritmo de fiesta, ¡hueepaje!, a tomarnos un vino Caimarón o un aguardiente del Putumayo, hoy pura etiqueta, a ver si son Verracos vuelvan abrir la licorera del Putumayo.  Finalmente estasfechas fiesteras culpables de varios haber nacido en septiembre y desde luego sigue para la leche, el tetero o el que se hace el loco le clavan su demanda por alimentos y a comer con campana, es por eso que en los carnavales a los jóvenes deben usar lo que sabemos tod@s.

En otras palabras, un hechotriste, muy triste  para recordar, fue el que acaeció en el Parque de Mocoa, la toma guerrillera del M19, unos cuatrocientos hombres con su comandante Jaime Bateman,  se atrincheraron en el Parque donde combatieron por varias horas dando de baja alteniente Antonio José Iregui, cinco policías, un vigilante  y a un menor, de este sangriento suceso mi madre en sus recuerdos se apagaba de lágrimas por lo ocurrido. Así,el Estado no se ha pronunciado al respecto, por lo tanto el Estado y el M19 está en deuda moral con los ciudadanos de Mocoa, nos deben la reparación integral y  simbólica por  la incapacidad estatal engendrada por el olvido a estos territorios, también desde luego estos actores nos deben pedir perdón socialpor los hechos ocurridos en el año de 1981. Aun no olvidamos aquel panorama fatal y no sabemos si las victimas los habrán perdonado, porque tal vez ni si quiera el Estado y los miembros del M19 no han sido generosos en pedir perdón a las víctimas de este holocausto ocurrido en el parque de Mocoa.

Con esto quiero decir que el Parque Central de Mocoa, es un símbolo putumayense y desde luego es patrimonio cultural, al cual debe conservarse con orgullo, reconocérsele su arquitectura y su arraigada historia ancestral y colonial. El Parque es un lugar donde se conjuga el trabajo de nuestros antepasados y la belleza de la vida, el cantar de los loros de la Amazonia y el tributo de los gallinazos morenos. Así su arquitectura es una muestra de la creatividad de los nacientes arquitectos de la Universidad del Republica de Colombia.

Por lo tanto la modernidad del parque no se podría considerar como desarrollo, sino que el mayor exabrupto siniestro en contra de la arquitectura y  de la cultura putumayense, es el atropello más sospechoso de la historia, donde se conjugan posibles sendos beneficios e intereses personales, que siempre a través de la historia han desaprobado la palabra y la participación del pueblo y mutilados en su sosiego avaro, aprueban sendos misterios proyectos que poco le puede interesar a nuestra sociedad putumayense, cuando esta tiene de mayores necesidades sociales urgentes o prioritarias  que atender,  como la salud, la educación,  o la necesidad del agua potable para todos los municipios, donde se debe priorizar la construcción de un acueducto regional, proyecto debatido socialmente por la comunidad, autoridades de control y entes territoriales, estos últimos de manera egoísta y cómoda se niegan a toda costa a darle agua a nuestros hermanos putumayenses y prefieren cultivar la sombra de la muerte de los niños y mayoresafligidos por consumo de aguas insalubres.

Finalmente quiero decir que mientras los países desarrollados como Francia o Italia buscan proteger su patrimonio cultural, aquí en el Putumayo sabios de la patria boba quieren destruir lo poco que tenemos. Su menosprecio por el Parque de Mocoa, las artes, las costumbres, el patrimonio cultural, se puede convertir en el símbolo más violento de la indiferencia  y  del desarrollo social de la dama antañona. Se nos arranca del corazón y de nuestro espíritu la luz de la esperanza de la Paz, especialmente cuando gobernantes reducen al silencio a la sociedad que quiere gritar del porque no queremos que se modernice el parque central de Mocoa. ¡No queremos  y  a muchos no nos preguntaron!

“Que el silencio y la indiferencia no sea una costumbre de nuestros pueblos, sabemos que son  los verdugos de la Paz”

Por: Silvio López Fajardo 2016

Email: Silviolopezfajardo@gmail.com

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