Mujeres en el Putumayo unen sus voces contra la violencia sexual

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Nueva imagenPor: Mildred Ramírez Bríñez

“Para el viento una cometa, para el lienzo un pincel, para la siesta una hamaca, para el alma un pastel, para el silencio una palabra, para la oreja un caracol, un columpio pa la infancia y al oído un acordeón, para la guerra, nada”. Con esta canción de Marta Gómez,  se dio inicio a un acto conmemorativo  en ASOMI – Asociación de Mujeres Indígenas, con el fin de hacer un acercamiento a las mujeres del departamento del Putumayo, para fomentar acciones coordinadas hacia la prevención de la violencia sexual.

Posterior al acto conmemorativo y en el marco de los 16 días de activismo contra la violencia hacia las mujeres,  Casa Amazonía realizó un  desayuno en el restaurante San Louis, para presentar la Red de Mujeres Víctimas y Profesionales que acompañan acceso a justicia y restitución de derechos en un espacio de trabajo conjunto, que busca hacer visibles a las víctimas de violencia sexual.

En Colombia, los proyectos de promoción del liderazgo de las víctimas lideresas y organizaciones acompañantes para la prevención de la violencia sexual y acceso a la justicia de las víctimas de violencia sexual que desarrollan la Corporación Casa Amazonía, La corporación Mujer Sigue  Mis Pasos con el apoyo de la Embajada Británica e  Intermón OXFAM son acciones que buscan generar verdaderas transformaciones en la construcción de la paz y decir,  Para hablar de paz hay que oír  a las víctimas de violencia sexual’.

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Nueva imagen (1)Para Valentina Gonzalez Villegas, del equipo de Casa Amazonia, “hablar de violencia sexual no es fácil y el hecho de que las víctimas, directamente en algunas ocasiones decidan hablar, tiene que ver con que se genera un ambiente apropiado para eso, y ese ambiente tiene que ver con garantías de protección, pero también de confianza, de respeto”.

“La idea de La Red de Mujeres Víctimas y Profesionales es básicamente un espacio donde se pueda hablar de violencia sexual, donde las víctimas sientan como el respaldo y la acogida para hablar de su situación y para ver las posibilidades de acceder a sus derechos”. Resaltó Gonzalez.

El espacio contó con la participación de varias entidades públicas como el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, la Defensoría del Pueblo, La Fiscalía, Unidad de Víctimas, la Secretaría de Desarrollo Social, y diferentes organizaciones no gubernamentales del Departamento, quienes  expusieron sus ideas con el fin derealizar  un trabajo en conjunto que respalde y fortalezca en toda su integridad a las víctimas.

HABLAR Y NO CALLAR.

Nueva imagen (2)Entre las intervenciones que se realizaron, María Rosario Chicunque, representante legal de la Asociación de Mujeres Indígenas de la Medicina Tradicional Chagra de la Vida e integrante de La Red de Mujeres Víctimas y Profesionales, expresó su sentimiento frente  a lo que se deben enfrentar las personas víctimas de este delito: “la violencia sexual es una violencia que mata en vida a las mujeres, a los niños y a las niñas, que les corta sus sueños, sus alas y sus metas”.

Dentro del evento, se socializó de la Ley 1719 de 2014 que  tiene por objeto la adopción de medidas para garantizar el derecho de acceso a la justicia de las víctimas de violencia sexualy seadelantó la campaña Visible Mente, para dar un lugar y voz a las niñas y mujeres víctimas de la violencia sexual, para que sean ellas quienes lideren la inclusión de este delito en el proceso de negociación de la paz y a partir de sus experiencias vitales, de sus tragedias privadas, se les reconozca su liderazgo  en la identificación de obstáculos que han enfrentado para ser atendidas.

“El mensaje, es que se abran espacios para hablar de violencia sexual sin que sea un tema tabú, que sea un tema donde le podamos dar la dimensión que tiene y el compromiso  que requiere desde la institucionalidad, donde se reconozca la gravedad del hecho”. Resaltó Gonzalez, al igual que dejó en claro la idea de que la institucionalidad debe empezar a mejorar sus acciones en la forma de relacionarse con estas personas que han sido víctimas de estos hechos de violencia.

CIFRAS Y EVIDENCIAS EN COLOMBIA[1]

La violencia sexual contra niñas, adolescentes y mujeres, es un delito que año a año se incrementa: en el 2014 aumentó en 1.81% con relación al 2013.

Cada año más de 20.000 víctimas de violencia sexual acuden a Medicina Legal para su valoración: en 2014 fueron 21.115, aproximadamente 58 víctimas diarias.

El 85% de las víctimas son mujeres. 85.08% de las víctimas  fueron menores de 18 años: el grupo más afectado  está entre los 10 y los 14 años; 5.28% de las víctimas pertenecen a grupos étnicos.

La mayoría de los ataques ocurrieron en las viviendas (76%), los agresores son mayoritariamente personas con algún tipo de relación con las víctimas: un familiar (40.50%), un conocido (24.72%).

Se espera que La Red de Mujeres Víctimas y Profesionales se fortalezca dentro de los espacios que organizaciones como Casa Amazonia, están empezando a brindar  con el fin de garantizar la erradicación de la violencia de género y la violencia sexual, con ocasión del conflicto armado y fuera de él, para que en el marco de una construcción hacia la paz, se pueda un día cantar al unísono: ‘Para la guerra, nada’.

 

 

 

 

 

 

[1]Fuente de Medicina Legal

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