La séptima papeleta  y sus 25 años


image001Por: Silvio López Fajardo

El escenario de violencia de Colombia, atentaba con la democracia naciente y sobre su gobernabilidad, sin embargo en esta sombra de intimidación  que condenaba la historia de colombiana, se fraguaban intereses que fungían en el dolor, aun de civiles inocentes que caían en la disminución del Estado soberano, protector de derechos

Así, grupo de jóvenes entre mujeres y hombres que se declararon inconformes  de la Constitución de 1886, de la situación social y política. Quienes amparados en el derecho a la participación ciudadana, al voto  y la libre expresión se cocinó bajo este escenario la Séptima papeleta y se enervó la Constitución nacional de 1991, “así el  11 de marzo de 1990 más de 2 millones y medio de ciudadanos votaron la causa de la séptima papeleta[1], que tuvo dos jornadas electorales, tanto de las corporaciones de elección popular, para finalmente fundir la propuesta en las elecciones de Presidente. Este golazo,no es un mico u  orangután de la juventud colombiana, se ve reflejado en el derecho de la libre expresión, establecido en los Derechos Humanos universales, es el derecho a manifestaciones pacíficas, consagrada en la misma constitución de 1991.

De esta manera el proceso de la Séptima papeleta, generando una constituyente para el renacimiento de la esperanza incluyente, especialmente cuando el Estado debe cumplir el principio del Estado Social de Derechos equitativos, momento que nos inspira en el desarrollo del respeto, con el propósito de que tengamos una vida digna. Una vida concentrada en la revolución de unos jóvenes inconformes, que vieron este escenario como una oportunidad para cambiar la gobernanza de Colombia

Después de 25 años de historia de la séptima papeleta, quedan aún sin sabores de las situaciones que generan zozobra  al incumplimiento del Estado Social de Derechos, especialmente cuando a través de este cuarto de siglo, aun el mismo estado ha violado profundamente los Derechos humanos y el Derecho Internacional Humanitario,  casos que las víctimas han tenido que recurrir al amparo de la  Comisión Interamericana de Derechos Humanos  y a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, (CIDH) en este orden uno los casos que tuvo este perfil fue el de “Palmeras vs Colombia” , donde la fuerza pública violo en flagrancia el principio de distinción,  asesino a seis persona y ataco en ese entonces la sede de una escuela pública. De esta manera el estado Colombiano “hasta el año 2012, ha sido  juzgado  y condenado en 13 ocasiones por la CIDH”[2], desde luego en estas circunstancias se observa que se ha atentado con el derecho al debido proceso, donde la justicia interna ordinaria  y la Justicia Penal Militar, en su momento han hecho caso omiso del objeto  la séptima papeleta, de la voz constituyente y de la misma Constitución Colombiana.

Para concluir, en estos actuales escenarios políticos, de la Séptima papeleta, se observa que sí existe un amparo de derechos que aún se tenga que luchar, con la libre expresión. Ya que  en Colombia se continúa en el desarrollo del conflicto armado interno, debido a la integración de grupos guerrilleros, el tráfico de droga sigue al impulso de la demanda mundial, también se observa que la desaparición  y el reclutamiento de niños y niñas hacen daño en la población colombiana, así el Estado se ve impotente a tutelar la vida digna de sus asociados, cuando este también es actor de la violación de losDerechos Humanos por acción y omisión del cumplimiento de las funciones de servidores públicos. En este orden de ideas la  lucha de la séptima papeleta debe continuar, aun en el pos acuerdo del proceso de Paz.

Silvio López Fajardo

Abogado Especializado en Derecho del Medio Ambiente y Derechos Humanos.

[1]25 años después de la sétima papeleta. Revista Semana. http://www.semana.com/nacion/multimedia/25-anos-despues-de-la-septima-papeleta/421113-3. Consultado 6 de Mayo de 2015

[2]Cuastumal Madrid Julio César. Casos colombianos fallados por la CIDH, estudio  a través de la teoría del derecho procesal. La segunda sentencia fue proferida bajo el nombre de Caso Las Palmeras Vs. Colombia de diciembre 6 de 2001; esta se remonta a los hechos ocurridos el 23 de enero de 1991 en la localidad de Las Palmeras del Municipio de Mocoa en el Departamento de Putumayo,  […] p. 290


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