Un país encendido por la selección

James Rodríguez celebra su gol en el partido ante Grecia por la Copa del Mundo 2014. (Ian Walton/Getty Images)
James Rodríguez celebra su gol en el partido ante Grecia por la Copa del Mundo 2014. (Ian Walton/Getty Images)

Tras las múltiples decepciones sufridas por la afición cafetera durante los pasados mundiales, haciendo especial hincapié en aquel maldito de 1994 en el que el defensa Andrés Escobar acabó malogrado (supuestamente por un hincha enojado por su gol en propia puerta contra los Estados Unidos), parece que el espíritu vencedor en Colombia ha vuelto a hacer mella en todos los conciudadanos de este país.

Con las entradas agotadas, hoy únicamente es posible conseguir boletas para la final de Brasil y para los próximos partidos frente a Costa de Marfil y Japón en portales de compra y venta de entradas de segunda mano como Iguana Tickets, se asegura que los estadios cariocas estarán llenos de animadores de la selección colombiana.

Una ilusión que se respira por las calles de todas las esquinas del país, desde Medellín a Santander, pasando por Cartagena, San Andrés o la capital Bogotá. Una ilusión que comparten padres e hijos, generaciones enteras que nunca han visto a una Colombia, siempre con altas expectativas triunfar, salir campeona.

Desde los tiempos de Asprilla, Valderrama o Valencia la selección promete y promete pero no termina de rematar una faena que llenaría las sonrisas de un país entero.  Y aunque todo comenzara mal en el terreno extradeportivo por la no recuperación de nuestra estrella Radamel Falcao, ha sido sobre el césped donde los Ibarbo o Teo Gutiérrez los que han demostrado que tiene la suficiente clase como para sustituir con garantías al jugador de Santa Marta. No se prevén muchos cambios en el 11 titular en nuestro segundo partido frente a Costa de Marfil, un rival muy físico y duro como todos los equipos africanos frente al que Colombia intentará certificar el pase a la segunda fase del Mundial.


Share This Post