Mi punto de vista del machismo en el Putumayo

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Óleo-Los del más allá – Por Silvio López 2013
Óleo-Los del más allá –
Por Silvio López 2013

Queridas lectoras y lectores me voy arriesgar a establecer mi punto de vista en cuanto al machismo, con la afirmación que se escucha de manera común: ¡Los putumayenses son machistas!

Y  sin escudriñar ningún esquema científico o filosófico sobre el tema.  Teniendo en cuenta que en Latinoamérica el hombre posee el sello de machistas por naturaleza,  lo único que hay que precisar es que al escribir sobre el machismo estamos avanzando a una nueva cultura putumayense en favor de la equidad de género, bajo el respeto de las diferencias masculinas y femeninas.

De esta manera se podría considerarque las comunidades indígenas, especialmente dentro de su núcleo familiar, ancestralmente  han determinado sus reglas desde elpatriarcado, en general los hombres realizan actividades de cacería, de pesca y agrícolas,en tanto que la mujer se encarga de los oficios de la casa y el cuidado de sus congéneres. Me atrevo naturalmente a manifestar que ensu forma de vida en las comunidades indígenasno ha prosperado una cultura machista, teniendo en cuenta que bajo su desarrollo han construido su propia  identidad, quienes aprueban sin doble moral dichos comportamientos sociales desde el seno familiar y social, los cuales deben ser respetados aunque no compartamos ciertos tratos que rayan con los Derechos Humanos.

Se podría decir que el machismo se inició en nuestro territorio cuando los españoles descubrieron América,sembrando y cultivando sus tradiciones tanto sociales, políticas, económicas, religiosasy familiares. Hombres que en esencia poseían un machismo traducido en sus prácticas, distanciando a la mujer en todas sus decisiones, aun en el derecho universal de la propiedad, que es un derecho fundamental de todos en la actualidad. Además los españoles enclavaron en la provincia del Putumayo la religión católica la cual posee una estructura fundamentada en especial en el género masculino y es de saber que en Colombia actualmente en la iglesia no existen mujeres sacerdotisas. Por lo tanto el machismo que culturalmente se introdujo en nuestro territorio tiene devotas entrañas españolas, desde luego también llegaron otras culturas y religiones como la anglicana o protestantes, que se enmarcan su propio machismo.

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Gracias a los actores de la conquista española, enel departamento del Putumayo hanlogrado que tengamos desafortunadamente en la actualidad una cultura machista, que se manifiesta diariamente en diferentes situaciones, generado frialdades especialmente que van en contra de la mujer y aúnpreexisten discriminaciones de diferentes tipos entre ellas la más compleja es la laboral, desvirtuando sus capacidades.

En el campo de la familia las mujeresvoluntariamente y por su naturaleza  cumplen el rol afortunado de madres,desempeñando su función las 24 horas, a quienes el Estado no les reconoce ninguna pisca de remuneración o prestación social y en muchos casos, se desconoce este trabajo dentro de algunas familias.

Existen situaciones donde el papel de madre lo realiza un hombre y en ocasiones  se aprueba su desempeño, pero la sociedad suele manifestar que siempre hay un mayor riesgo en el cuidado de sus hijos y de esta manera seescucha que es la mujer quien debe empuñar esta responsabilidad, por lo tanto uno preguntaría ¿vivimos en una sociedad machista, aun patrocinada por la mujer?  y desde luego los hijos deben ser levantados a la sombra de una mujer identificada con su pareja de sexo diferente. En fin la única verdad de nuestra patria a un chica es que existen hogares con hijos o hijas que se han criado a la luz de una sola madre con el rol de padre, o un padre con el rol de madre, también parejas del mismo género que cumplen el rol de mamas y papas o ¿es mejor que como muchos de estos niños y niñas se forjen solos en la calles malolientes y olvidadas de lo que fue o es el Cartucho en Bogotá?

De esta manera el ataque al machismo se ve traducido en un feminismo que puede chocar con los verdaderos ideales de la mujer y algunas mujeres hacen una separación radical del hombre, generando desalientos frívolos que aprueban al hombre como un virus que amenaza a la mujer en su integridad personal. Desde luego lo que está ocurriendo desde el 14 de abril de 2014 en Nigeria da para cavilar de esta manera, ¿sino, que piensan de las 200 menores secuestradas? Lo que es seguro para la humanidad es que el hombre de la mujer nunca se podrá separar de la sociedad, aunque toque moler vidrio en el día y la noche.

Teniendo en cuenta que en nuestro contexto es una sociedad machista, Usted querida lectora o lector, que análisis le merece los siguientes juzgamientos callejeros o que se han generadodentro de su familia, cuando se escucha las siguientes afirmaciones:

  • ¿Se ve mal que una mujer se presente por ahí borracha?
  • ¿Mira, esa mucha a estas horas de la noche, en que andará?
  • ¡Mira esa muchacha estaba sola tomado, como te parece!
  • ¿Aquella señorita le han visto que tiene en su cartera condones?
  • ! Ella es la que paga a escondidas  la cuenta y mantiene al novio!
  •  Un fenómeno muy peculiar es cuando el hombre o la mujer no poseen el suficiente desarrollo en una relación sexual, y dicen a boca llena ese no pudo o esa no sirve para aquello, no es un macho mán. En fin es la cruda realidad de las conversaciones de mujeres y hombres, bajo esta debilidad moral y ética profesional logran degradar a la otra personita convirtiéndose en otro fenómeno machista cultivando nuestras calles del Putumayo.

Así, en un ejemplo sencillo es posible determinar con facilidad si un niño en su vida lo están formando para una cultura machista, especialmente cuando observamos que el niño de manera inmediata rechaza un juguete de niña y por lo general los hombres son poco aceptados en juegos de niñas y aun se observa que  en las familias existe un machismo progresivo gracias a juicios sin valores humanos, que buscan condenar frustradamente a los inocentes enanos y enanas.

Desde las anteriores apreciaciones, hay que reconocer que el Putumayense posee un idiosincrasia machista y se observa que en estas situaciones de embriagues social, el machismo se estimulay se provoca por  los hombres y las mujeres.

De esta manera hay que tener en cuenta que en el Putumayose levanta una sociedad nueva en construcción, quienes tratan de traducir sus acciones para establecer la equidad de género, como se dijo anteriormente, bajo el respeto de las diferencias sexuales, raciales, religiosas o políticas y es aquí donde se hace necesario trabajar con mayor compromiso para desarraigar con sinceridad de nuestra cultura Putumayense el machismo y dignificar la verdad, para evitar incidentes vergonzosos que violan la esencia natural de los derechos humanos internacionales.

Jaime Silvio López Fajardo
Mocoa – Putumayo – 16 de mayo de 2014

 

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