Cornelio, ejemplo de superación en el Valle de Sibundoy

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SENA Putumayo

A 85 kilómetros de Mocoa, haciendo un recorrido que puede oscilar entre 5 o 6 horas por una carretera estrecha, llena de magia, por sus impactantes y hermosos paisajes, en donde el verde deja ver su variedad, y las montañas, se transforman hasta desdibujarse con la niebla; se encuentra el municipio de San Francisco.

La localidad también denominada Huairasacha – Tierra de viento y árboles-, hace parte de este hermoso paisaje conocido en el mundo como el Valle de Sibundoy. Aquí, en estos 574 Km2 en el que habitan cerca de 5.270 habitantes, nació hace 66 años, Cornelio Andrade Yela, un hombre de tez morena, amante de la ganadería, que en sus manos lleva marcado el arraigo labriego.

1“Desde pequeñito mis padres me enseñaron a trabajar la tierra, pero a mí siempre me gustó la ganadería”, afirma Cornelio, mientras ordeña una de las vacas de su finca, ubicada en la vereda San Isidro, a escasos 2 kilómetros del casco urbano de San Francisco.

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Sin conocer ninguna técnica específica sobre la forma más pertinente para realizar su oficio, Cornelio, cada vez iba perfeccionando su estrategia, para según él, llenar la cantimplora y poder vender su leche y obtener los $650 por litro promedio que pagan las empresas de intermediación existentes en la región.

“Durante varios años permanecimos así, y después de tanto luchar, nos dimos cuenta que era necesario asociarnos y trabajar en equipo para mejorar nuestros ingresos y evitar los intermediarios”, recuerda Cornelio, al tiempo que lleva la leche hasta la planta enfriadora, ubicada en la entrada principal de su finca.

Los sueños de superación

Las ganas de incrementar sus ingresos y de brindar mejores condiciones de vida a sus familias, llevaron a Cornelio y 75 personas más a buscar apoyo en el SENA, no sólo para mejorar sus buenas prácticas ganaderas, sino también para fortalecerse como asociación y buscar estrategias de comercialización de sus productos.

“Tocando muchas puertas llegamos a Colácteos S.A, una empresa reconocida en Nariño, y luego de unos acuerdos con el gerente nos exigieron demostrar la calidad de nuestro producto para la compra; fue ahí donde recurrimos al SENA, para que nos apoyaron en este nuevo proceso para nosotros”, agregó Norly Iván López, gerente de Lasani S.A.

Cornelio y varios de sus amigos, empezaron a revivir aquellas etapas de colegio, al recibir la instrucción del equipo de profesionales del Programa Jóvenes Rurales Emprendedores del SENA Regional Putumayo que han liderado los procesos de formación técnica y organización empresarial.

“Teníamos claro que debíamos trabajar en equipo y que nuestra meta era evitar los intermediarios, así que todos empezamos a capacitarnos fuertemente para obtener la calidad que exigía la empresa”; sostiene Cornelio sonriendo, y recordando muchas de las anécdotas que le ocurrieron durante las clases.

4 OPCION BA medida que avanzaba el proceso de formación, surgió entonces la meta de adelantar el acopio rural de la producción de leche cruda y enfriarla a 4°C con el montaje de dos tanques de enfriamiento con capacidad de 2.400 y 4.200 litros de leche, permitiendo acopiar 1.600 y 2.000 litros diarios respectivamente, además del manejo y control de calidad para entregarla en óptimas condiciones al procesador en la ciudad de Pasto.

Así nació Lasani S.A., en el mes de noviembre del 2012; “en la etapa inicial o básica el proyecto tuvo un costo de $80 millones de pesos, representados dos tanques de frio (4.200 y 2.200 litros), adecuación de sedes provisionales de acopio, legalización de organizaciones, sistemas eléctricos, entre otros, de los cuales $56 millones se han conseguido por sistema de créditos con el Banco Agrario de Colombia, $7 millones entregados por el SENA en materiales de formación, y $7 millones de pesos representados en aportes de los productores asociados”; añadió Julio Hernando Maigual presidente de la Asociación Lasani S.A.

Luego de este arduo trabajo, Cornelio y las 55 familias que continuaron con el proceso, pudieron ver su sueño materializado; hoy ellos reciben un precio promedio por litro de leche de $840, que realizados los descuentos acordados para el sostenimiento de la empresa equivalentes a $110, el precio final al productor asciende a $730, con una diferencia de $80 por litro en favor del productor.

“Para nosotros estas formaciones con el SENA han sido fundamentales, ellos son nuestros aliados y siempre nos han dado la manito; nuestros ingresos como asociación oscilan mensualmente entre los 15 y 16 millones de pesos y no necesitamos intermediarios”, reiteró Cornelio.

Aunque la jornada para el acopio de leche termina, Cornelio, continúa en su casa, se dispone a ensayar para la partida de billar que sostendrá el domingo con algunos de los vecinos; su casa además de ser el punto de acopio, también es el punto de encuentro para los jóvenes y adultos y el lugar perfecto para el sano esparcimiento.

Yohaysa Perea Rentería

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