El espíritu indígena en la pintura de Jacanamijoy

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“Domingo 4:30 p.m.”, óleo sobre lienzo (2003). 150 x 170 cm.
Animales, árboles, flores, agua y viento se mezclan entre las pinceladas de un hombre que se resiste a abandonar sus raíces inga y su amor por la naturaleza, que plasma en sus óleos cargados de color y de misterio.

Juan Pablo Ramírez Martínez – ElMundo.com

Villegas Editores lanzó el libro “Jacanamijoy”, que reúne varias de las obras representativas del artista Carlos Jacanaminoy Tisoy, oriundo de Santiago, Putumayo, quien a sus 48 años de edad ha expuesto en Alemania, Colombia, España, Estados Unidos, México, Perú y otros países.

Su obra lo hizo merecedor en 1984 de una mención de honor en la V Muestra de Bellas Artes en la Universidad de la Sabana, y tiene estudios en Filosofía y Letras de la Universidad de la Salle, en Bogotá.

La colección que presenta el libro está organizada de manera cronológica con el fin de que los espectadores comprendan los cambios que se han presentado en su trabajo, pues en la década del noventa el interés del pintor era plasmar sus recuerdos de infancia, mientras que en el periodo entre 2008 y 2012 se aprecia lo que denomina un homenaje al jardín que tiene en su taller, en el barrio bogotano La Macarena.

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A este lugar, que es el espacio donde le da vida a sus ideas, lo define como aquello que siempre lleva consigo. “Beethoven decía que la orquesta la llevaba en su mente, yo pienso lo mismo de mi taller. Está constantemente en mi cabeza”, expresa.

Según Jacanamijoy, el hilo conductor de su obra de más de 30 años dedicados al arte, ha sido la relación del hombre con la naturaleza, unida a la visión propia que él tiene de las culturas indígenas de las cuales hace parte, puesto que creció en aquel mundo donde se respeta lo patrimonialy se valora tener una herencia. “Trato de expresar mi experiencia, que dista mucho de la manera en la que Occidente ve al mundo”.

“Crecí en la intersección de la cultura Inka y la Occidental, donde a veces hay misterios y preguntas que el mundo no logra resolver. Esa intersección es lo que yo quiero manifestar por medio del arte y, tal vez, mi aporte pueda servir como un nuevo paradigma”, expresa el pintor.

Plasmar la cosmovisión

Los inicios de su carrera artística se dieron cuando apenas tenía trece años y empezó a sombrear sobre telas, para luego tomar la decisión de retirarse del bachillerato y dedicarse únicamente a la pintura. Jacanamijoy asegura que su inspiración nació del propio contexto en que se desenvolvía: “Fue un gusto que surgió de manera natural y podría decir que todo se me facilitó para expresarme pictóricamente”.

Cuando se le pregunta a Jacanaminoy sobre su obra titulada “De aquello imperceptible y frágil”, este asegura plasmar una preocupación por aquello que en la sociedad ha quedado de lado y a veces resulta, precisamente, algo imperceptible. Para el artista lo anterior es todo lo relacionado con lo atávico, es decir, con la tradición ancestral y la poca valoración que según él se le ha dado al tema.

“Todos los seres humanos ven a los indígenas como algo ajeno, entonces lo imperceptible y lo frágil es un llamado a la sociedad para que miren con otros ojos nuestros valores y nuestra historia, puesto que hay mucho desconocimiento frente a eso”, asevera Jacanamijoy.

El color en sus obras

Jacanamijoy se declara un aficionado al color. Según él, el objetivo de su pintura colorida es que quien la aprecie pueda introducirse poco a poco en el mundo que propone, para entablar una relación de familiaridad con la naturaleza. “Se piensa que la selva es únicamente verde, pero cuando uno se acerca desde una mirada micro, se encuentra toda la gama de colores y una gran cantidad de tonos tropicales inimaginables”.

Sin embargo, en sus óleos también hay espacio para lo neutro. Respecto a la pintura “Brillos de la memoria”, donde Jacanamijoy se aparta un poco de sus tonalidades, este comenta que “es un homenaje a mi padre que fue chamán, quise dibujar el preciso momento en que una hermana me dio la noticia de su muerte, y para ello usé colores oscuros, pues quería simbolizar las enseñanzas que él me dejó”.

El artista cuenta que uno de sus colores predilectos es el amarillo, por ser un tono que le representa la nostalgia. “Tengo ciertas memorias de soledad e introspección. Crecí con unos abuelos completamente silenciosos y el amarillo me remite allí”.

“¿Por qué nos atrae tanto el agua?” es el título de una de las obras que hace parte del libro y que produce nostalgia en Jacanamijoy. Para el autor, esta pintura “es un cuestionamiento hacia nosotros mismos”. Este pintor, que creció en un lugar donde le llegaba a los oídos el correr de ríos y de quebradas, propone que el planeta Tierra debería llamarse ‘Agua’, dado que la cantidad de esta sustancia es mayor a la de la tierra, y agrega no estar en contra del desarrollo, pero considera que el significado que se le ha dado al concepto “nos está llevando al precipicio”.

Un quiebre de su estilo

Carlos Jacanamijoy asegura querer arriesgarse a explorar nuevas cosas y para ello trabaja desde hace cinco años en una serie de óleos que rompen con lo que ha hecho hasta el momento en su obra, pues pretende pintar sus memorias de los tres años que vivió en Nueva York, en las que pondrá su visión del hombre contemporáneo y de cómo este, según él, “se encuentra en una carrera alocada por acabar con la vida”. Dichas memorias neoyorkinas saldrán en 2013.

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