Simón Gaviria volvió a “meter la pata”

Google
Jaime Erazo – Columnista. CNP Putumayo

Parece que al Director Nacional del Partido Liberal Colombiano (por no leer y tener cuidado en lo que dice), en el Putumayo volvió a “meter la pata”(1). Primero la metió con lo de la reforma a la justicia (no se la había leído) y ahora, con el pronunciamiento parcializado y excluyente que el domingo 2 de noviembre de 2012 hiciera en el Valle de Sibundoy a favor de la candidatura del representante liberal Guillermo Abel Rivera Flórez al Senado de la República también “metió la pata”, pues tal parece que tampoco se ha leído los Estatutos del Partido o, por el contrario, se los paso por alto.

Esta bien que en cumplimiento de sus funciones, el Director Nacional del Partido Liberal Colombiano estimule la participación de todos los liberales que quieran aspirar a un cargo de elección popular, lo que no está bien es que se parcialice, excluya o tome públicamente partido a favor de tal o cual candidato.

Simón Gaviria – Director del Partido Liberal / Guillermo Rivera – Representante

Esta bien que su intención de voto se incline por uno u otro candidato, pues como colombiano y como miembro del Partido Liberal esta en todo su derecho, lo que no esta bien es que,bajo la alta dignidad que representa dentro del Partido, lo manifieste públicamente poniendo en entredicho su imparcialidad y las garantías debidas para los demás aspirantes liberales que participan en el proceso electoral.

Hubiera estado bien si el Director Nacional del Partido Liberal dijera que “liberal vota liberal”, lo que esta mal es que haya dicho “Putumayo vota Putumayo”, acompañado de la afirmación de que no hay que permitir que “todos vengan a pescar votos acá”. ¡Por Dios! A que pesca se refiere si la circunscripción para el Senado de la República es nacional pues así esta establecido por la ley. Cosa muy distinta es que diga que para la Cámara de Representantes, cuya circunscripción es departamental, liberal vota por la lista liberal.

Publimayo

El Director Nacional del Partido se contradice cuando en una parte de su intervención dice que hay necesidad de restructurar o reorganizar el Partido Liberal en el Putumayo y que, respetando la autonomía de los liberales de este departamento, esa tarea le corresponde a los liberales putumayenses sin intromisión alguna porque esta seguro que “desde Putumayo se va a hacer mejor que desde Bogotá”, pero cuando hace referencia parcializada a las aspiraciones que el Representante Guillermo Abel Rivera Flórez tiene para el Senado deja sin validez lo afirmado.

Para nadie es un secreto que Guillermo Abel Rivera Flórez goza de respeto y de prestigio en el parlamento colombiano y que como colombiano y miembro del Partido Liberal tiene derecho a aspirar al Senado pero, eso sí, sometido a un proceso abierto, democrático, franco, limpio, transparente, sin intervenciones que dejen entre los miembros y simpatizantes liberales un sabor a amarre, a favoritismo o desleal ventaja frente a los demás aspirantes, sean de donde sean. Las decisiones en ésta materia la toman los liberales haciendo ejercicio de la libertad que le concede el derecho a elegir y ser elegido, teniendo en cuenta que el constreñir para que se vote a favor de uno u otro candidato es un delito contra el sufragio.

La “metida de pata” del Director Nacional del Partido Liberal en el Putumayo, amerita denunciarse ante el Veedor Nacional del Partido y ante el Consejo Nacional de Control Ético para que en defensa de los derechos de sus miembros y control ético de las actuaciones de los altos dignatarios abran investigación disciplinaria y se proceda en consecuencia, pues pronunciamientos como el que se hizo en el Valle de Sibundoy cercena el derecho de los demás aspirantes liberales al Senado de la República a obtener la favorabilidad del voto en miembros y simpatizantes del partido en el departamento del Putumayo.

Para finalizar, lo que ha pasado en el Alto Putumayo es una falta de respeto hacia los liberales que no comparten los criterios, las estrategias y las sutiles tácticas utilizadas para hacer proselitismo político en el departamento y que le ha costado caro a la colectividad liberal. La época de los liberales de “trapo rojo” pero de pensamiento y actitud conservadora ya terminó, ahora lo que debe imperaren los liberales es la razón, el derecho a disentir y a elegir libremente.

Jaime Armando Erazo Villota
Mocoa, 9 de diciembre de 2012
.

 

Google

Los comentarios están cerrados.