Conflicto e indígenas amazónicos: entre la espada y la pared

Google
»Si los pueblos y las mujeres indígenas nos sintiéramos representados por la guerrilla estaríamos de acuerdo en la defensa de nuestros ideales a través de las armas», asegura Carmen Jaijibe Jacanamijoy. Foto: Juan Carlos Millán / Terra Colombia
Terra – JUAN CARLOS MILLÁN GUZMÁN

Carmen Jaijibe Jacanamijoy, representante de la etnia Kamentza con asiento en el departamento del Putumayo, dio a conocer algunos de los principales problemas por los que atraviesa la población de esta región del país que al igual que otras zonas de la vasta región de la Amazonía colombiana observan con cierto recelo y una preocupación creciente las tensiones que se registran en territorios ancestrales por cuenta del conflicto armado, la locomotora minera y el narcotráfico.

De acuerdo con un reciente informe dado a conocer por la Organización de Pueblos Indígenas de la Amazonía Colombiana (Opiac), el departamento con mayor incidencia de hechos violentos continúa siendo el Putumayo, seguido de GuaviareVaupés Amazonas, representado en casos de asesinatos, reclutamiento forzado, despojo de tierras por parte de organizaciones armadas al margen de la ley y violación a menores de 15 años.

Dramático panorama en el que a pesar de los avances alcanzados en los años recientes sigue preocupando la actividad desplegada por toda clase de actores armados entre la que destaca una constante presencia de guerrilleros de las Farc, cuyo accionar continúa asociado a la siembra de minas anti personales y masivos reclutamientos de menores.

Obligados a estar en la línea de fuego entre los diferentes armados, las mujeres indígenas del Amazonas no dudan en exigir al Gobierno y Farc la inclusión dentro de las negociaciones que tendrán lugar en La Habana(Cuba), con el fin de poner término a un conflicto a partir de un proceso en el que al igual que buena parte de la población también se declaran escépticas.

Publimayo

¿Cuál es la situación que se registra en el departamento del Putumayo?

El departamento se ha visto afectado por varios aspectos relacionados con la incursión de nuevas empresas multinacionales en territorios ancestrales, afectación por fumigaciones a cultivos de carácter lícito que ha disminuido la producción de nuestras chagras y cultivos de pan coger, además de la continua invasión de terrenos con el fin de adelantar estudios relacionados con extracción minera.

¿Cuáles son sus demandas para encontrar una solución a este tipo de conflictos?

Nosotros queremos que exista una mayor participación de nuestras autoridades, además de la inclusión de una mayor cantidad de indígenas mujeres debido a que cuando se nos pide nuestra opinión el daño ya está hecho y nunca sabemos qué proyectos son los que se van a desarrollar en nuestro territorio.

¿Qué tipo de actividades se están desarrollando y en qué zonas?

En el caso del Alto Putumayo está una empresa que ya está montando toda la infraestructura para comenzar a extraer cobre en sitios que son considerados como sagrados, en los que ya se sabe de la existencia de otros recursos naturales relacionados con la extracción de hidrocarburos.

En el Medio Putumayo se desarrolla una intensiva extracción de hidrocarburos y en el Bajo Putumayo también se han comenzado a instalar maquinaria para la extracción de petróleo.

¿Ha habido algún tipo de acercamiento con las autoridades locales y nacionales para que tomen cartas en el asunto?

El llamado urgente es para que nosotros seamos incluidos también en esas mesas de concertación donde se están tocando ese tipo de temáticas, seamos consultados y se respeten nuestros territorios.

El Gobierno tiene los estudios económicos y socio demográficos, de manera que las autoridades tienen plena certeza de cuáles son y dónde están ubicadas nuestras tierras.

¿Qué avances hay respecto a la implementación de nuevos proyectos productivos?

Eso no ha sido tampoco muy fructífero porque de hecho las fumigaciones también han afectado estas actividades provocando desnutrición entre nuestros niños, además de poner en riesgo nuestra propia seguridad alimentaria.

AMENAZAS E INTIMIDACIONES

¿Cuál es la actual situación de orden público en el departamento?

En este momento nuestros territorios están invadidos de militares, así como de organizaciones ilegales que nos tienen contra la espada y la pared porque nosotros somos los más expuestos a los continuos enfrentamientos, aparte de una reiterada violación de nuestros derechos.

Las bases militares se han vuelto la razón para que no podamos estar en nuestros territorios, además de un reclutamiento de carácter masivo que impide completar su formación académica a nuestros jóvenes; de tal manera que como vivimos amenazados e intimidados de manera continua nunca podemos terminar con las diferentes expectativas para la supervivencia de nuestros pueblos.

¿Cómo se expresan esas amenazas?

Nosotros ya hemos denunciado ante el Ministerio de Defensa una serie de comunicados que nos han dirigido por vía internet de una lista negra con los nombres de algunos de nuestros compañeros y líderes, para quienes a pesar de la protección exigida lo único que recibimos fue la entrega de un celular que ni siquiera tiene cobertura en nuestra zona.

¿Qué expectativas tienen respecto al proceso de paz entre el Gobierno Nacional y las Farc?

Queremos que ellos conozcan nuestras aspiraciones para lograr alcanzar la paz porque si bien nosotros hacemos parte del conflicto no somos actores dentro de ese conflicto, de tal manera que queremos que se respeten nuestros derechos fundamentales y además se conozca nuestra posición política al respecto.

Iván Márquez manifestó que el interés de las Farc no era otro distinto al de la defensa de los intereses de las minorías. ¿Se sienten representados por esa organización guerrillera?

Si los pueblos y las mujeres indígenas nos sintiéramos representados por la guerrilla estaríamos de acuerdo en la defensa de nuestros ideales a través de las armas, pero nosotros preferimos hacerlo basados en nuestro pensamiento y nuestra palabra.

¿Cuál es la importancia de participar en esta nueva negociación entre el Gobierno y las Farc?

Nosotros queremos conocer la posición de cada uno de los participantes en esa negociación dentro del conflicto armado, porque si las Farc están exigiendo participación política creemos que la negociación va a ser muy difícil, porque nosotros mismos hemos encontrado muchos problemas para acceder a ese tipo de escenarios y poder defender nuestros derechos.

¿Se sienten representados por el Gobierno?

Nosotros estamos representados por nuestras autoridades indígenas que son nombradas por nuestros propios pueblos, desde las bases que se encuentran en los diferentes municipios y departamentos.

¿Cuál sería la solución al conflicto armado?

Nosotros hemos sido muy claros desde la Minga de resistencia, y lo que hemos planteado al Ministerio de Defensa es la necesidad de no militarizar nuestros territorios, porque contamos con un tipo de justicia representado en la guardia indígena que conserva, cuida y mantiene el control de nuestros territorios.

Pero al contrario de lo que esperábamos, en años recientes la concentración del militarismo ha ido en aumento debido al descubrimiento de nuevas minas en el departamento y ahora soportamos los enfrentamientos entre uno y otro bando.

EN LA LÍNEA DE FUEGO

¿Cuál es la situación de orden público en este momento?

En el río Caquetá los unos están a un lado y los otros al otro, de manera que siempre se han generado conflictos y enfrentamientos producto de los cuales también ha aumentado la presencia de minas antipersonales, como es el caso del resguardo Buena Vista dónde resultó afectada toda una familia en dos hechos aislados.

También se han registrado situaciones similares en resguardos geográficamente ubicados en lo que corresponde al Bajo Putumayo, afectando una serie de territorios considerados como reservas naturales y en los que nosotros solo tenemos cultivos de pan coger.

¿Qué tan habitual es la presencia de guerrilleros en el departamento?

En algunas zonas las comunidades indígenas tienen que convivir con ellos y estar supeditados a sus órdenes porque no les permiten andar libremente y limitan su desplazamiento en el territorio.

¿Se siguen registrando reclutamientos masivos de menores?

Hay casos de menores reclutados tanto por los grupos ilegales como por la misma fuerza pública; de manera que nuestros jóvenes indígenas están siendo llevados a prestar el servicio militar no obstante a que por su condición de indígenas ellos no pueden prestar servicio militar, sumado al hecho de alunas agresiones de carácter sexual contra nuestras mujeres.

¿Qué respuesta les ha dado el Ministerio de Defensa?

El ministerio envía unas resoluciones en las que exige que los muchachos se presenten de manera que para nuestros jóvenes cada vez resulta más difícil demostrar su condición de indígenas y terminan alistándose presionados por la gran cantidad de papeleo.

Google

Los comentarios están cerrados.