El problema de las “basuras” en Mocoa


Jaime Erazo

Lo que está sucediendo con las “basuras” en el municipio de Mocoa hace dudar del futuro de progreso y bienestar que se ofrece. El problema es más grave de lo que parece pues ni la Empresa de Servicios Públicos, ni la comunidad, han logrado superar el concepto de “basura” y su respectiva práctica en el manejo y disposición final

La verdad sobre el “servicio” de aseo y recolección de las “basuras” en Mocoa

Pese a que los ciudadanos pagan mensualmente la tarifa o el costo establecido por la Empresa de Servicios Públicos de Mocoa, a decir verdad, el “servicio” de aseo y recolección de las “basuras” (sin hablar del agua), es deficiente, pésimo.

La situación deja al descubierto problemas inherentes a la dirección y administración de la empresa, uno de ellos, el de la crónica improvisación que resulta de una defectuosa planificación, sin considerar aquellos que tienen que ver con el manejo de los ingresos que se obtienen por concepto de la prestación del “servicio”

La falta de sensibilidad y de educación ambiental

Hasta el presente no se ha logrado norma de vida que posibilite el adecuado manejo y disposición de los residuos sólidos, pese a los múltiples programas de sensibilización y educación ambiental, así como también, de proyectos productivos relacionados con la reutilización o reciclaje de lo residuos sólidos apoyados por la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Sur de la Amazonía

Algo de historia: los residuos sólidos antes de los años 70´s

La producción de residuos sólidos era baja como también la contaminación pues la capacidad para recuperar el equilibrio ambiental era supremamente alta. Los residuos biodegradables superaban en cantidad a los no biodegradables. Muchos de los residuos resultantes de las actividades hogareñas eran utilizados para alimentar a las bestias, las gallinas y a los cerdos (casi se puede afirmar que en cada casa había un balde o un tarro dedicado e recoger lo que se llamaba como el agua masa para los marranos). El abono orgánico para los árboles frutales y para los jardines se obtenía del hoyo donde se depositaban los residuos orgánicos y de los inodoros que se habían sellado por algún tiempo. Los abonos químicos apenas estaban llegando, sobre todo para elevar la producción de la hoja de coca.

Hace más o menos 40 años las casas de Mocoa tenían solares amplios sembrados de árboles frutales como naranjos, guayabas, papayas, caña, uva caimarón, chontaduro, café, guamos algunas matas de plátano, banano y chirario, entre otras; ornamentales como rosas, geranios, margaritas, primaveras, tulipanes, geranios, jazmines, ensueño, etc.

Al interior de cada solar, a pico y pala se cavaba un hueco de 1 o 2 metros cuadrados que se destinaba para botar la basura o desechos. Eran los antecesores de los actuales rellenos sanitarios de hoy, que tienen más de rellenos o botaderos vulgares de desechos que de sanitarios.

Al fondo de los solares de la Mocoa de los años 50 también se construía el inodoro de hoyo, una caseta de madera cubierta de teja de barro que se levantaba sobre una plancha de madera o de cemento que cubría un hueco de 1 metro cuadrado de ancho por 3 metros de profundidad. En todo el centro del interior de la caseta se levantada el sanitario, también de madera o de cemento, sobre el cual había un cómodo sentadero de madera con su respectiva tapa. Eran los pozos sépticos o antecesores de los actuales sanitarios. Pasaban años para llenarlo, sellarlo y construir otro inodoro.

Tanto el hueco de la basura como el inodoro hacían parte del paquete que hoy se conoce como saneamiento ambiental. Tanto las amas de casa como los cabezas de hogar estaban pendientes de controlar la proliferación de moscas, mosquitos y roedores apoyados por el servicio de salud y vigilados por el inspector de sanidad.

Ni que hablar del rico abono natural que se obtenía mediante estos dos sencillos pero efectivos procedimientos lo que se reflejaba en abundantes cosechas y en los hermosos jardines hogareños

Ventajas y desventajas del modernismo

La producción de residuos sólidos se ha incrementado (Mocoa produce diariamente más de 25 toneladas) desequilibrando seriamente la capacidad de recuperación ambiental. Proliferan los residuos no biodegradables. La mayoría de los residuos de las actividades hogareñas se empacan en bolsas plásticas y se botan al caneco de la basura para que luego sean trasladados al “relleno” o botadero municipal de basuras. La demanda de abono orgánico es escasa debido a la prometedora oferta de abonos químicos que invade el mercado. A lo anterior se le pueden sumar las limitantes que provienen de los cambios en el diseño y construcción de las viviendas: casas sin patio o si lo tienen se cubren de cementado y se enlosan, las construcciones se limitan a satisfacer las necesidades mínimas de sus ocupantes.

El modernismo, así como trae ventajas también trae sus desventajas. Entre las primeras están las múltiples facilidades para el embalaje o empaque de artículos, electrodomésticos y alimentos, entre éstas últimas están las relacionadas con los materiales no biodegradables, especialmente los plásticos. Otra desventaja es la asincronía entre la velocidad de los cambios y la capacidad para adaptarse o ponerse a tono con ellos pues el comportamiento de los habitantes de Mocoa y el departamento del Putumayo en lo que tiene que ver con el manejo y disposición de los residuos sólidos, sobre todo en la fuente, lamentablemente sigue siendo anacrónico

El problema

El problema central es el deficiente manejo y disposición final de los residuos sólidos en el municipio de Mocoa.

Algunas consecuencias

Acumulación de residuos sólidos, proliferación de agentes transmisores de enfermedades infectocontagiosas por la proliferación de moscas, mosquitos y roedores, así como también, la contaminación ambiental aeróbica, hidrológica y visual. Los malos olores comienzan a perturbar el olfato de los ciudadanos que transitan por las calles y avenidas de Mocoa después que los perros y caballos que andan sueltos han roto y desparramado el contenido de las bolsas plásticas; los ríos, quebradas y demás corrientes de agua están abarrotados de residuos no biodegradables (basta hacer un recorrido por los ríos Mocoa, Sangoyaco y Mulato para constatar lo afirmado); y finalmente, produce o da coraje ver los montones de basura desparramados e invadiendo los parques, zonas verdes y peatonales de la ciudad.

Lo propositivo: que se podría hacer

Elevar la calidad del servicio de aseo, recolección y disposición final de los residuos sólidos en el municipio de Moco a través de la organización de la Empresa de Servicios Públicos como una empresa descentralizada con autonomía administrativa, económica y financiera, dotada de la maquinaria y los equipos suficientes que le permitan prestar un servicio eficiente, eficaz y racional.

Sensibilizar a los ciudadanos a través de estrategias publicitarias escritas, radiales y televisivas. En esto hay que ser insistente, reiterativo y sostenido tanto en el tiempo como en el espacio.

Intensificar la educación ambiental en las instituciones y centros educativos como en las juntas de acción comunal y otras organizaciones de la sociedad civil a través de proyectos ambientales escolares, talleres, conferencias y otras estrategias pedagógicas.

Promover la separación de los residuos sólidos en la fuente a través de la financiación de canecas o recipientes de colores que faciliten su clasificación.

Realizar convenios y alianzas estratégicas con otras instituciones y organizaciones públicas o privadas y de cooperación internacional que aúnen esfuerzos y recursos para elevar la calidad del servicio de aseo y recolección de los residuos sólidos, así como también, el nivel de sensibilización y educación ambiental de los habitantes de la ciudad capital para que el adecuado manejo y disposición final se constituya en norma de vida.


Share This Post