La variante Mocoa-San Francisco: una obra convertida en “trampolín político”

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Jaime Erazo <br>Buenos Aíres. Argentina

(Del “trampolín de la muerte” al “trampolín político”)

No se sabe a quién se le ocurrió bautizar con el nombre de “trampolín de la muerte” al actual tramo de carretera entre Mocoa y San Francisco. Lo cierto es que viajar por ese trecho equivale a lanzarse tontamente hacia la muerte. Pero lo que más llama la atención es una serie de hechos, más retóricos que históricos, que con motivo de la visita del presidente Juan Manuel Santos, convirtieron a la variante Mocoa-San Francisco en un “trampolín político” o dicho de otro modo, en plataforma de lanzamiento de algunos aspirantes a cargos de elección popular.

La variante Mocoa-San Francisco: conquista de todo un pueblo

La construcción de la variante Mocoa-San Francisco es fruto del anhelo, gestión y lucha de todo un pueblo, por lo tanto no es justo que se apropien de ella. Lo sorprendente es que en la opinión pública del departamento pesa mucho la hábil manipulación de la información que despojó a sus gentes de merecidos laureles para entregárselos a uno, dos o tres personajes que, en honor la verdad, directa o indirectamente también participaron en el proceso reivindicatorio pero que éste hecho no les da derecho a proclamarse en los gestores de la obra.

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Desde cuando se comenzó a luchar por su construcción

Al poco tiempo de ser inaugurada la actual carretera Mocoa-San Francisco, año 1951, a los fatales accidentes de los trabajadores que participaron en su construcción se sumaron las innumerables víctimas de los accidentes de tránsito y de las tragedias naturales. Por su angostura, inestabilidad del terreno, sinuosidad e irregular trayecto, pero especialmente por su altura y precipicios de vértigo conductores y viajeros comenzaron a llamarle el “trampolín de la muerte” y algunos como la “muerte pendeja”. Lo que se había considerado una redención se convirtió en una maldición.

Las sucesivas y dolorosas tragedias que enlutaron varios hogares del Putumayo y Nariño se constituyeron en la razón principal para que se comiencen a organizar comités pro variante Mocoa-San Francisco, a las que posteriormente se le agregaron las de tipo económico y técnico que finalmente terminaron por configurar los miles y miles de oficios o memoriales que se cursaron al funcionarios e instituciones del gobierno central.

Los hechos no son fortuitos, responden a condiciones económicas y sociales históricas concretas

Para que la carretera Mocoa-Puerto Asís sea una realidad, la urgente necesidad de cuidar las fronteras ante la latente amenaza extranjera después del conflicto colombo-peruano y la de fundar una población que se constituya en bastión o polo de desarrollo económico y social en el sur de la amazonia colombiana fueron las condiciones que posibilitaron la decisión de su construcción. Para la construcción de la carretera Pitalito-Mocoa, terminar con las condiciones de aislamiento en relación con el centro del país que convirtió al territorio en espacio favorito para narcotraficantes y refugio de grupos al margen de la ley fueron condiciones que posibilitaron la decisión de su construcción. Para la construcción de la variante Mocoa-San Francisco, las exigencias del desarrollo de las fuerzas productivas nacionales y la de los mercados internacionales las condiciones de peso que posibilitaron la toma de decisión para su construcción. Sin ellas, ni el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), ni países como Brasil y el mismo gobierno nacional se hubieran interesado en su construcción. Así que no fueron ni las sentidas solicitudes de los putumayenses, ni las de tal o cual personaje o personajes políticos ─a quienes hay que reconocer su gestión a nivel del gobierno central pero sin magnificarlos de la manera cómo se ha hecho y se seguirá haciendo─ las que hicieron posible su construcción, fueron las condiciones históricas, económicas y sociales, las que hicieron posible la decisión de emprender su construcción. En síntesis, sin rentabilidad económica, social y política no habría construcción.

Anotación final

Esperemos que la variante Mocoa-San Francisco, después de tanta euforia no se vaya a convertir en “trampolín de la muerte política” puesto que si por el lado del Partido Liberal llueve, por el lado de Partido Conservador no escampa.

 

Mocoa, 23 de enero de 2012

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