Personeros en apuros

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LaNacion.com –

La Federación Nacional de Personeros de Colombia reveló que más de 110 de ellos están amenazados de muerte. El Huila no se salva, denunciaron. Pocos recursos, peleas con alcaldes y personeros haciendo mil funciones en sus despachos, preocupan a los servidores públicos. Neiva concentró a los representantes del Ministerio Público del suroriente colombiano.

Un oscuro panorama sobre la difícil situación de seguridad por la que atraviesan los personeros en Colombia hizo la Dirección Ejecutiva de la Federación Nacional de Personeros (Fenalper). Funcionarios del Caquetá, Tolima, Huila y Putumayo se reunieron en un encuentro nacional desarrollado en Neiva.

Su directora, Temenusca Bolívar, dijo que al menos 110 personeros del país están amenazados y muchos están despachando desde el exilio por temor a ser asesinados por grupos alzados en armas. Para rematar, en 2009, tres fueron asesinados.

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Para la Federación Nacional de Personeros hay funcionarios públicos intimidados por grupos al margen de la ley, entre ellos, Farc y paramilitares. Otros porque al ejercer su trabajo como vigilantes y porque hacen investigaciones disciplinarias contra las administraciones.

Lo preocupante es que el Huila no se escapa de la triste realidad. De acuerdo con la señora Bolívar, se tiene al departamento como una zona difícil en materia de seguridad.

“Hemos tenido conocimiento de que existen algunos personeros amenazados de muerte y la política de Fenalper para este año es ir a las regiones de Colombia a averiguar cuáles son las problemáticas de sus personeros; queremos conversar con ellos y analizar realmente cuál es su verdadera situación de seguridad porque una cosa es lo que digan los informes y otra lo que uno confirma”, dijo.

Aunque confirmó algunas amenazas contra algunos de los servidores del Huila, no reveló nombres porque las víctimas han pedido confidencialidad.

“Los amenazan porque son personas que están para ir por el camino que es. Si al Personero le piden que haga las cosas como ellos quieren, entonces buscan cómo sacarlos de su trabajo”, explicó la Directora de Fenalper al reconocer que los personeros hablan lo que los demás no pueden. “Dice las cosas que no quieren escuchar los otros. Eso crea mucho resquemor”.

Continúa: “No hay personeros en el exilio en el Huila. En Putumayo los funcionarios deben despachar fuera de sus oficinas”, dice al agregar que es difícil ser personero en Antioquia, Putumayo y Nariño.

Falta de herramientas

También, la directora de la Federación de Personeros denunció que a estos funcionarios no se les da la importancia que merecen dadas la cantidad de funciones en sus municipios. “Nos preocupa que no se visibilicen las personerías, de igual forma la situación de seguridad de ellos y la cantidad de quejas y tutelas por servicios de salud, educación y demás que recepcionan diariamente. Eso nos preocupa”.

Y pone de ejemplo que en varios casos donde las personerías son de sexta categoría, como pasa en el 90 por ciento del país, existen personeros que hacen de secretario, juez disciplinario, ministerio público, veedor, defensor de Derechos Humanos, entre otros puestos.

La situación se agudiza en regiones donde el personero tiene enfrentamientos con los alcaldes, como sucede en varias regiones de Colombia que prefiere no mencionar para no polemizar.

“Cuando el órgano de control asume una posición de choque con la administración le va mal. Hay alcaldes que quieren sacar a los personeros de sus despachos. Es una situación muy normal y no debería ser así porque solo se lucha por las comunidades”, dijo.

Reacción

Consultada frente al tema de la situación de amenazas de personeros en el Huila, Lina María Guarnizo, personera de Neiva y representante en el departamento, no cree que la situación sea tan alarmante como se pinta.

Y argumenta que de acuerdo con cifras de la Asociación de Personeros del Huila se han reportado tres casos de amenazas contra ellos. Las víctimas tienen desde hace dos años protección del Ministerio del Interior.

Añade que durante 2009 solo un personero dijo estar amenazado. Sin embargo, todo apunta preliminarmente a que podría tratarse de asuntos personales.

Para Guarnizo, los principales problemas de los personeros no es la seguridad sino las limitaciones por falta de recursos económicos “porque el 95 por ciento de las personerías son de sexta categoría y el presupuesto es muy limitado. El de Neiva pasará a la segunda categoría y de acuerdo con el personal y trabajo que tiene, maneja un presupuesto muy limitado frente al gran cúmulo de funciones. Uno quisiera hacer mucho más”.

Otro caso

Para Marly Losada, personera de Algeciras, su principal preocupación son los desplazados que llegan constantemente a su oficina. “Somos el primer municipio expulsor en el Huila. Este año la localidad recibió 300 familias del Caquetá y veredas del pueblo. Esto se multiplica mucho más porque es mayor la cantidad de los que salen en silencio que los que denuncian”, expresa.

E informa que la mayoría de los desplazados sale huyendo por presión de los grupos ilegales y “en algunas ocasiones represamientos de la Fuerza Pública porque en algunas ocasiones el Ejército acantona en sus viviendas y no es que el Ejército cause el desplazamiento sino que sus acciones dan a entender que los labriegos tienen que salir pronto de allí”, denunció la Personera de Algeciras.

Caso preocupante

En Putumayo ser personero es cargar una lápida entre pecho y espalda. De los 13 que allí ejercen, tres, de La Hormiga, Puerto Guzmán y San Francisco, tuvieron que salir corriendo porque los iban a asesinar al parecer las bandas emergentes.

“Otros siete personeros tenemos medidas de protección. La situación más crítica la tiene la funcionaria de San Miguel, donde las Farc atacaron a unos policías hace 20 días. En el Bajo Putumayo la situación de seguridad es crítica. En zona limítrofe con Ecuador es muy difícil ejercer las funciones. Los que amenazan son Los Rastrojos, Los Paisas, las Farc, reportó Heraldo Muñoz Martínez, personero de San Francisco.

“Allá uno no sabe con quién está hablando, hay cosas que ya no se pueden decir, acusar a ciertos grupos porque te metes en problemas y lo mismo haces con tu familia”, expresó el funcionario público.

Personeros del Caquetá y otros del Tolima asistieron a un evento que, aunque contó con expertos conferencistas y que buscaba actualizar a los funcionarios, tuvo una asistencia mínima.

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