La surcolombianidad en el nuevo plan de desarrollo

Eduardo Gutiérrez

Eduardo Gutiérrez Arias

El plan de desarrollo 2014 – 2018 del presidente Santos ubicó al Huila como parte de la región Centro Occidente junto con los departamentos del Putumayo, Caquetá y Tolima proponiéndoles como metas fundamentales los desarrollos ambiental y agroindustrial. Dos limitaciones de esta visión de región, es excluir de ella a los departamentos del Cauca y Nariño, ubicados como Región Pacifico y no tener en cuenta el turismo y la economía creativa como factores esenciales para su desarrollo. En  realidad Cauca y Nariño son Región Pacífico, hacen parte esencial de la cuenca de este gran océano en Colombia, pero también son Región Sur Occidente, conforman con los otros 4 departamentos, El Macizo Colombiano como estrella orográfica e hidrográfica del país, son también parte importante del nuevo eje cafetero. Tierradentro en el Cauca y San Agustín en el Huila, declaradas por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, son los dos reservorios más importantes de la cultura precolombina en el país, tan importantes como Machu Picchu, Tenochtitlan o Tikal, solamente que menos visitados por falta de infraestructura, especialmente vías, e investigación. Los bambucos, pasillos, torbellinos y sanjuaneros son su música ancestral. La región tiene la tercera parte de la fruticultura del país y podría ser más si saliera de su encerramiento.

Los gobiernos politiqueros y corruptos de los últimos 50 años le han propuesto a esta región una salida al Pacífico con las vías Pitalito/Isnos/Paletará/Popayán y La Plata/Totoró/Popayán que nunca han cumplido. Por eso el café, las frutas y la agroindustria carecen del transporte adecuado hacia los puertos y los turistas internacionales tampoco lo tienen para su ingreso a nuestros sitios de atracción que no se limitan al tema arqueológico. También tenemos el Desierto de La Tatacoa, los Termales de Rivera, una flora, fauna y paisajes exuberantes. Hoy, en este mundo globalizado, todos miran al Pacífico porque allí está el gran mercado (China, India, Japón, Corea, Vietnam, Filipinas, Chile, Perú, Ecuador, occidente de E.U, México, Canadá, etc., etc.). Es indudable que el mejor transporte para nuestros productos hacia el Pacifico y también para turistas y pasajeros, no es el terrestre, sino el férreo, más seguro, más barato,  más rápido, menos contaminante, de mayor capacidad. Pero nuestra gran dependencia de la industria automotriz gringa y europea, nos hizo hace un buen tiempo abandonar el ferrocarril. Es la hora de recuperarlo. El Surcolombiano debe estar a la vanguardia de esta recuperación y la formulación del plan de desarrollo 2019 – 2022, es una buena oportunidad para iniciar este cambio.

Fuente : LaNación


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