El juego de la rana para salvar a la rana dorada

Una campaña ecológica basada en el tradicional juego colombiano busca salvar a la rana más venenosa del mundo.

La rana Phyllobates terribilis se reconoce por su intenso color amarillo, mide apenas unos cinco centímetros y vive en muy pocos lugares: las selvas húmedas de los departamentos del Chocó, Cauca y Valle del Cauca y en la región del Darién hasta Panamá. La rana dorada es considerada el vertebrado más venenoso del mundo. De ahí su apellido “terribilis”. Basta un miligramo del veneno de su piel para matar unos 10 000 ratones, entre 10 y 20 seres humanos o a dos elefantes africanos.

Su potente veneno, sin embargo, no la salvó de la caza ilegal y la destrucción de su hábitat. Hoy la rana dorada se encuenra entre las especies más amenazadas. En un intento por salvarla de la extinción, la Fundación Proaves lanzó una ingeniosa campaña publicitaria. Bajo el slogan “Ranas que salvan ranas”, rediseñaron módulos del tradicional juego de la rana con alusiones a la biodiversidad y a la rana dorada.

Los publicistas de la empresa Havas Creative, con la ayuda de expertos ambientalistas y artesanos, reemplazaron las figuras características del juego por réplicas exactas de la rana Terribilis y vistieron el mueble con imágenes de su ecosistema natural.  “Creamos una poderosa herramienta didáctica que, además de concienciar, promueve una formación medioambiental y demuestra que, con las ranas, no se juega”, afirmó Andrés Norato, director creativo general de Havas Creative.

La campaña de sensibilización también incluye folletos y pieza didácticas y la realización de un documental en Timbiquí, Cauca, uno de los lugares donde habita la rana.

Según Luis Felipe Barrera, director de conservación de la Fundación ProAves, el objetivo principal de la campaña es que todos los colombianos se conviertan en portavoces y ayuden a multiplicar el mensaje de sensibilización para que la Rana Dorada Terribilis sea cuidada y valorada por todos y cada uno como parte del patrimonio natural de Colombia.

La Alianza Mundial por la Cero Extinción considera a la rana Terribilis una de las siete maravillas medioambientales. Además de su valor como una maravilla mundial, la rana Terribilis tiene un significado ancestral para las comunidades indígenas, hechos que son desconocidos por las personas que la capturan para venderla ilegalmente, poniendo sus poblaciones en peligro.

ElEspectador 

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