Jorge García, del Putumayo para Colombia y el mundo

Por : Juan Ricardo Pulido

Ser valleguamuence, ese es uno de sus mayores orgullos, el otro, ser músico. Jorge García nació y se crio entre el río Guamuéz y el río Putumayo, dos de los afluentes más importantes del sur del país. La selva putumayense fue su hogar y el territorio donde empezaron sus sueños.

Su infancia la pasó con el machete en el cinto y el hacha en su mano derecha. Caminaba pausado, siempre buscando material, utensilios, algo que les sonara. Algo que les permitiera acompañar sus canciones y que medianamente se acercara a la imagen y el sonido de un instrumento musical.

“A la lata de las sardinas le levantábamos una de las tapas y le colocábamos una tablita. Le quitábamos una de las crines de la cola del caballo, y la templábamos, así nos daba algunos sonidos. Mi hermano cogía un tarro de leche klim y una horqueta y ahí teníamos la orquesta”, contó García.

Así empezó a soñar Jorge, así repartía su tiempo, entre las tareas del campo y sus pasiones. Durante el día trabajaban en la finca derribando montaña, sembrando chiro y maíz, y en la noche, hacían música.

“Inicialmente algunos nos aplaudían, como que les agradaba.  A otros no mucho, porque al comienzo cuando uno está aprendiendo, el sonido no es tan agradable y peor si uno no tiene instrumentos”: Jorfe García.

La escuela apenas le llegó a los 12 años de edad, y solamente hasta los 17 pudo terminar segundo de primaria.  Sin embargo su formación musical no tuvo pausa. Tocaba con lo que podía, con lo que se encontraba.  

“Estábamos sembrando maíz, cuando llega un amigo y me dice: Jorge, viene un ‘man’ de la Hormiga a buscarte. Que te ha escuchado cantar y tocar y te va a llevar pa´allá, a una orquesta”: Jorfe García.

Ya alguien conocía de sus talentos. Le ofrecieron 20 mil pesos como músico de planta y así empezó a vivir de la música. Su nombre se fue haciendo famoso. Ahora no era solamente en Campo Bello, muchas de las 80 veredas del municipio Valle del Guamuez buscaban los talentos de Jorge García. Era invitado a festivales, reuniones sociales, culturales, serenatas, todos querían tenerlo y todos quieren tenerlo ahora.

Es un hombre alegre, de un carisma especial. Prende un parrando con lo que sea, incluso si le tocara recurrir nuevamente a una lata de sardinas. Es ante todo músico. Tiene listas más de 30 canciones que anhela grabar, en las que le canta al amor, al desamor, a su tierra, a la vida. Jorge ostenta hoy uno de los cargos que más le ha llenado el alma, es coordinador de cultura del Valle del Guamuez, y con el proyecto “Desde el Putumayo para Colombia y el mundo”, sueña con dar a conocer su región, de manos de la música.

Escuche aquí la crónica completa de esta historia:

Fuente : RadioNacional.co

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