Atentados superan niveles de tolerancia

Jaime Erazo
Jaime Erazo

Por : Jaime Erazo

El ciudadano de a pié, independientemente de cualquier consideración ideológica, económica, política o militar, por la magnitud y la gravedad de la afectación causada tanto a la población civil como al medio ambiente, no se explica el por qué de los atentados contra varios tramos del sistema de transporte de crudo por el oleoducto y por vía terrestre en tracto mulas.

A decir verdad, los atentados al transporte de crudo han superado los niveles de tolerancia comunitaria y social del departamento y del país.

La gente se hace varios interrogantes ¿Existe una fundamentación ideológica que los sustente? Si es así ¿Cuál es? Porque hasta ahora no se conoce ningún comunicado de quienes están detrás de esos atentados. Si no existe fundamentación ideológica ¿cómo se los puede catalogar? ¿Cómo delincuentes comunes? ¿O será que detrás de ellos se esconden intereses económicos de grandes capitalistas que se lucran de su reparación?

Foto : Atentado OTA - Archivo
Foto : Atentado OTA – Archivo

Si la razón hace parte de una estrategia militar ¿Qué se pretende? ¿Presionar al gobierno nacional para que acceda pactar una tregua bilateral no importando el alto costo ambiental y social? ¿Existen otros caminos para lograrlo? Como por ejemplo, ¿discutirlo y concertarlo en una mesa de negociación como la de la Habana?

Los putumayenses, y porque no los nariñenses, siguen siendo víctimas de un conflicto armado que en poco o en nada a contribuido a cambiar la difícil situación económica y social por la que atraviesan y, por el contrario, ha causado mucho dolor, tristeza, miseria, desolación y muerte.

Ya es tiempo de que por las vías democráticas, la sociedad civil organizada del departamento, partiendo de la premisa de que “los derechos no se mendigan sino que se exigen”, comience a reclamar con vehemencia a los actores en conflicto, respeto por sus derechos individuales, comunitarios, sociales, culturales y ambientales.

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